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15.12.10

En este Lugar de la Noche


Post del evento.


La raíz invertida le rendirá un homenaje a 21 poetas colombianos, rescatando nuestra tradición literaria, el manejo transparente del lenguaje, y esas voces que se oyen y desoyen, que se leen tan cerca y tan lejos, en la historia de la poesía colombiana.

21 poemas para “ser escritos sobre el agua”, leídos por 21 nuevos escritores que emergen en la literatura.

Jueves 16 de diciembre en la Biblioteca Luis Ángel Arango, Calle 11 # 4 ... - 14, La Candelaria -Centro de Bogotá

Auditorio de audiovisuales.
6:00 p.m.

Copa de vino

Entrada libre

Poetas y lectores invitados:

1 José Asunción Silva 1865 --- Leído por Henry Alexander Gómez
2 Porfirio Barba-Jacob 1883 --- Leído por Andrés Matías
3 Luis Vidales 1904 --- Leído por Osbaldo Barón
4 Aurelio Arturo 1906 --- Leído por Santiago Espinosa
5 Eduardo Carranza 1913 --- Leído por Raúl Arias Moreno
6 Héctor Rojas Herazo 1920 --- Leído por Olga Álvarez
7 Fernando Charry Lara 1920 --- Leído por Rodolfo Ramírez Soto
8 Álvaro Mutis 1923 --- Leído por Diego Ortiz
9 Jorge Gaitán Durán 1924 --- Leído por Ingrid Gonzales
10 Rogelio Echavarría 1926 --- Leído por Rodolfo Celis
11 Eduardo Cote Lamus 1928 --- Leído por Edwin Guerrero
12 Carlos Obregón 1929 --- Leído por Jorge Valbuena
13 Jaime Jaramillo Escobar 1932 --- Leído por Javier Rabiarte
14 Mario Rivero 1935 --- Leído por Fabio Delgado
15 José Manuel Arango 1937 --- Leído por Gabriela Santa
16 Giovanni Quessep 1939 --- Leído por Alejandro Cortés
17 Juan Manuel Roca 1946 --- Leído por Daniel Villabón Borja
18 José Luis Díaz-Granados 1946 --- Leído por Carol Contreras
19 Piedad Bonnett 1951 --- Leído por Jenny Bernal
20 Rómulo Bustos Aguirre 1954 --- Leído por Aldemar González
21 Orietta Lozano 1956 --- Leído por Hellman Pardo

1.10.10

Jorge Valbuena


Jorge Valbuena.


El apreciado periódico Con-fabulación ha publicado en su Número 155, una reseña que hiciera este blogger a la poesía de Jorge Valbuena. Aunque su lírica habla por sí sola, es interesante seguirle la pista. Aquí la reseña:

Hablar de la poesía de Jorge Valbuena es hablar de la imperecedera posibilidad imaginativa del ser humano. No rompe estructuras tradicionales, ni su obra es una especulación de ruptura. Sin embargo, la inmanencia de unas imágenes sólidas y consistentes en cada uno de sus poemas demuestra el grado de compromiso que mantiene con el lenguaje. Ninguno de sus versos es fortuito. No existe el azar cuando la palabra esencial, esquiva para cantidad de escritores, se sostiene de una impecable transición poética. Líneas cortas, pero decisivas. Versos como: antes de ser reflejo / o cristal roto / tiempo roto / pienso en desnudarte / así, fragmentada en el hielo… O estos otros, en su poema Endemia, de una profunda sensibilidad libertaria: en los escaparates de la memoria / los huesos abundan / las llagas han esbozado el miedo / el olvido ha hecho un cementerio / de cenizas / los ojos / cansados de repetirse / niegan su reflejo, son claros ejemplos de la versificación sometida a la rigurosidad de la palabra. En Valbuena se reflejan influencias conscientes e inconscientes, quizá, de poetas como Jorge Bocannera, Oliverio Girondo y Roberto Juarroz. En la mayoría de su lírica, hay un desdoblamiento del yo, una recóndita indagación sobre los acontecimientos internos. En palabras de J. Derrida: “Un perseguir imperecedero, sometido a la voluntad de la experiencia humana”. Una muestra de ello es el poema Dolor de tumba, cuando nos dice Esta tumba / y todo su dolor encendido / que me nombra / esta noche y esta sepultura / estas manos frías y moribundas / esta sangre oscura que se niega a salir y evaporarse / en esta mitad de mí / que ahora presiento / mitad de ti / y última. La poesía de Valbuena surca los bordes del aticismo, manejando una sutil ironía que se ve en poemas como Fantasmagoría, o aquel que titula Señales de humo. Otra de las particularidades que definen la poética del colombiano es la gran finalización de los últimos versos. Es de recordar que una de las mayores dificultades que se tienen a la hora de escribir poesía es precisamente la claridad de la idea hasta el verso final (si bien el poeta deja libre la palabra para su interpretación lectora), Valbuena sortea de manera lúcida tal inconveniente.
El reconocido poeta Roberto Resendiz, al advertir la poesía Jorge Valbuena, ha hecho comentarios favorables de su lírica. No es de extrañarnos, entonces, que Resendiz le haya extendido este año una invitación al Encuentro Internacional de poetas y escritores de Michoacán, México, el cual llegó a su término hace pocas semanas, así como tampoco es una coincidencia que se le concediera el Premio Internacional Bonaventuriano de Poesía 2010, entre más de 1.300 trabajos de todo el mundo, por la serie Péndulo y otros poemas. Así mismo, ha ocupado el segundo puesto en el Premio Nacional de Poesía Palabra de la memoria, convocado por la Universidad Central para poetas jóvenes. Valbuena, a sus escasos 24 años, ha logrado encumbrarse, lentamente, junto a Leonardo Gil y Santiago Cepeda, como una de las mejores apuestas de la lírica colombiana actual.

27.8.10

Poema del Viernes # 34


Jorge Valbuena (Facatativá, Colombia, 1985)


ÁNGELES NOCTURNOS


Desnudos de abandono
La noche nos acumula entre sus cuerpos

Gélidos de tiempo y de sombras
Armados de lluvias pasajeras
Secretos bajo el árbol negro

Aún vivos

Viejos
Desde la memoria que roen los relámpagos

Austeros
Desde el despertar

No es este el cielo de agujas
Que oscureció

Es otra antigüedad tras el cerrojo
Otras pupilas que se observan bajo una masacre
De luciérnagas
Manos que empuñan la lengua sideral
La astrosa urgencia de olvidar despacio
Ahogándonos de oscuridad
Lamiendo el polen de las madrugadas
Doblando la esquina perpetua
Empiezan a enfriar los huesos
Caen los párpados
Los gallos entierran su plumaje
Mienten tres veces
Picotean a la luna
Alguien fermenta en su inanición
A esta hora profunda
Bosteza el abandono en la raíz de tu vientre

Cruje la canícula

Bajo las cenizas
El fuego comienza a cicatrizar