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31.7.09

Norman Mailer en la luna


MoonFire, edición Taschen.

Tener un trozo de meteorito lunar exclusivo está ahora al alcance de los coleccionistas que compren el libro "MoonFire", en concreto doce de las 1969 copias editadas para conmemorar el 40 aniversario de la misión del Apollo 11.

Ese trozo del "mineral más raro hallado en la Tierra", según dijo a Efe por correo electrónico Nina Wiener, coeditora de "MoonFire" y editora jefe de Taschen en EEUU, define ese proyecto que es "sin duda" el más relevante realizado por la editorial desde que en 2004 publicase "Goat" sobre el ex púgil Mohamed Alí.

"MoonFire" ha sido puesto en el mercado con una tirada de 1969 copias -en honor al año del lanzamiento de esa nave espacial estadounidense-, en las que muestra fotos inéditas de la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969 y textos extraídos del libro "Of A Fire on the Moon" del estadounidense Norman Mailer.

Estos días está previsto que se vendan sólo "las primeras 1957 copias" por 750 euros (1.064 dólares) antes de los doce de la edición "Lunar Rock" -del 1958 al 1969- cuyo precio es todavía una incógnita.

Y de ello se alimenta en parte su peculiaridad: el precio será revelado a medida que se tase el "valor de cada piedra" que se adjunte a cada uno de esos ejemplares de la tirada especial "Lunar Rock" en una cápsula "creada por el diseñador industrial Marc Newson", señaló la coeditora.

Por contra, los 1969 "MoonFire" tienen en común el contenido y que van a ser distribuidas con una copia de 32,5 x 40 cms de una foto firmada por el primer hombre que caminó en la superficie lunar, Buzz Aldrin.

Y también reúne extractos de artículos que redactó el novelista estadounidense Norman Mailer para la revista "Life" sobre este acontecimiento histórico sin precedentes y que fueron compilados "en 1970" en el libro "Of A Fire on the Moon".

De ahí que "MoonFire" -un juego de palabras de "Of A Fire on the Moon"- sea además, según la editorial, el primer volumen publicado tras el deceso de Norman Mailer.

En sus trece capítulos y 358 páginas, este volumen de tapa dura de 36,5 x 44 cms va más allá de aportar el impacto visual que tuvo la misión del Apollo 11 con "el análisis histórico, científico y filosófico de Mailer para relatar la historia".

De ahí que este proyecto desarrollado entre Nina Wiener y Benedikt Taschen y "junto con Larry Schiller de la (fundación) Norman Mailer Estate en 2008" reúne las primeras instantáneas captadas con una cámara Hasselblad 500 EL por Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, astronautas del Apollo 11.

Y en consecuencia entre las "más de 500 imágenes, la mayoría de ellas fotografías pero también instantáneas de películas, mapas y pinturas", algunas de ellas ven por primera vez la luz, según indicó Wiener.

Aunque tras haber permanecido en fondos de "archivos de la NASA, del National Archives, del Servicio Geológico de EEUU (USGS, en inglés) y de otras agencias estatales que apoyaron la misión" del Apollo 11, así como "la revista 'Life' y muchos fotógrafos y colecciones privadas".

7.6.09

La crisis y la literatura

El fantasma de la Gran Depresión.

La crisis que siguió a la Gran Depresión de 1929 modificó de muchas maneras la narrativa norteamericana que venía de encontrar el camino de un nuevo realismo de la mano de Sherwood Anderson y Sinclair Lewis, pero la principal fue una vuelta al naturalismo y la mayoría de los escritores sociales se quedaron clavados en ello. La manifestación característica de la crisis fue el pánico súbito que sustituyó de golpe la alegre y desenvuelta voracidad vital de los años veinte. En Europa, lo que se produjo tras la Primera Guerra Mundial fue una especie de sensación de hundimiento de los valores de la razón. Alfred Kazin vio muy bien la diferencia entre Europa y Norteamérica: esta segunda no perdió su orden social ni se sumergió en el hundimiento agónico que provocaron en Europa la llegada de los totalitarismos, simplemente sumió al hombre americano en una sensación de terror e inseguridad que "representó una aceleración casi fantástica de la realidad".


La literatura norteamericana de los años treinta está hecha, de una parte, por esa "generación perdida" que circulaba por Europa y contemplaba las dos crisis -europea y americana- en una especie de tierra de nadie donde, sin embargo, el tono moral estaba impregnado, en lo personal, de la situación histórica; y, de otra, por los escritores más decididamente sociales. Sin embargo, si tratamos de encontrar grandes obras que respondan al fenómeno de la Gran Depresión hay que decir que las de los mejores escritores sólo la representan lateralmente. Por ejemplo, de 1929 es la obra maestra de William Faulkner, El ruido y la furia, pero la descomposición de esa familia es previa al desastre nacional aunque contiene un germen de destrucción en absoluto ajeno al momento histórico. No sucede lo mismo con el mundo del gran Dashiell Hammett, o el de James M. Cain o el de William Irish, cuyos textos implacables crean escuela, perfectamente encajados en la brutal realidad de la vida cotidiana y se desarrollan casi siempre en el ambiente urbano de las consecuencias de la Depresión.

La novela social y la novela proletaria que surge en estos años, en paralelo a la creciente conciencia izquierdista, no alcanzan la altura de obras maestras (con la excepción de un Henry Roth que trata de superar el impacto de Manhattan Transfer -Edhasa, 2005- con su maravillosa Llámalo sueño -Alfaguara, 2004-) porque no poseen la ambición literaria de un Hemingway o de un Dos Passos -el más cercano a lo social de toda la "generación perdida", que estaba sometiendo a escrutinio a la sociedad americana y, al tiempo, desarrollando soluciones narrativas revolucionarias, como sucede con Manhattan Transfer o la Trilogía U.S.A. (Edhasa)-. Los dos escritores más representativos serán James T. Farrell, con las novelas de sus personajes Studs Lonnegan y Danny O'Neill situadas en el mundo urbano de Chicago Sur y las de Erskine Caldwell situadas en el mundo rural, como El camino del tabaco (Navona, 2007), un emotivo drama que bordea lo grotesco, o La parcela de Dios (Navona, 2008). En otro orden, tenemos a John O'Hara, que cuenta la degradación desde el lado de la clase alta en Cita en Samarra (Lumen, 2009) o en Butterfield 8 (Ballantine, 2003). Hay, pues, una impregnación ineludible del clima moral y social que sucede al desastre del año 1929 que se extenderá por el resto del decenio de los treinta, al final del cual los novelistas criados en la Depresión, como Norman Mailer o Joseph Heller, tendrán que enfrentarse con las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial.

Los dos grandes libros que colocan en su centro la Gran Depresión no responden a la violencia o el terror generados por el pánico -más propios del naturalismo o de la novela negra- sino a una visión diríamos que pragmática y eficiente de la realidad de las gentes desamparadas. John Steinbeck, cuando relata en Las uvas de la ira (Alianza. Tusquets la publicará a finales de año) la conmovedora peregrinación de los Joad por esos campos de desolación, pretende mostrar la totalidad del cuadro, no juzga sino expone esa tragedia de dolor y desesperación sin perder de vista que la misma realidad que nos destruye también nos construye. Esa medida de la distancia es la que la convirtió en la novela social de mayor trascendencia en su época. El segundo libro es de James Agee, Elogiemos ahora a hombres famosos (Backlist, 2008). Agee viajó a Alabama en el verano de 1936, enviado por una revista neoyorquina junto con el gran fotógrafo Walker Evans. El libro es un reportaje-narración de la vida y condiciones de los blancos pobres del profundo Sur. La descripción de la vida de los aparceros sometidos a explotación e injusticias en medio de una vida durísima se convierte también en la descripción del cambio de conciencia del narrador al compartir la existencia de esos hombres y mujeres, y el libro, escrito con una prosa diamantina, alcanza una altura épica. Es una obra maestra acerca de la resistente dignidad del ser humano.

10.5.09

¿QUIÉN NO HA LEIDO A NORMAN MAILER?


Norman Mailer.

Si no lo han hecho, no saben de lo que se están perdiendo. Para que comiencen a hacerlo, les dejo el primer capítulo de su nueva novela: "En la cima del mundo", una historia novelada de Muhammed Alí:

Haz click aquí para leer.