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12.3.10

Faceboomanía, no Facebookmanía


La portada.


Lo admito, soy un facebookero, no maníaco, pero casi. A veces navego por allí a las dos, tres de la mañana, porque, afortunada o desafortunadamente, duermo poco. Pincho aquí, pincho allá, consulto en qué andan mis amigos, mi familia, dónde fue a pasear Clara, en qué país se halla Joao Paulo Cuenca. Busco notas, enlaces, videos, fotos. Delibes seguramente escuchaba hablar del Facebook y se echaba a reír, seguro. “Esa mierda no sirve para nada”, diría. Yo diría que no sirve para mucho, que sirve más bien para lo poco, para lo anodino, lo superficial, lo barato. Al fin y al cabo, querámoslo o no, admitámoslo o no, todos somos así. Bueno, no todos. No tú, amigo lector. Todo esto para comentar la entrevista que le hace Raquel Quelart a Juan Faerman, autor del libro Faceboom, publicado por Ediciones B. Faceboomanía, no Facebookmanía:

- ¿Por qué cada día siento la necesidad de entrar en Facebook?
- Facebook es un lugar que promueve sensaciones placenteras y evita a toda costa contrariarnos. Es un gran placebo para la autoestima, como una especie de droga socialmente aceptada y aparentemente inofensiva.

- ¿Y cómo actúa esta droga?
- Imagínese que un día va caminando por la acera y de repente se topas con un lugar del que le han hablado mucho. Decide entrar y se encuentra con gente que daba por "muerta", que forma parte de un pasado donde era más joven y libre que ahora. Todos ven exactamente lo que usted quiere que vean de usted. Su rostro es el de hace 15 años y no tienes defectos visibles a priori. ¿Sigue preguntándose por qué cada día siente la necesidad de dejar el afuera y entrar a ese lugar?

- Pero, cada usuario es diferente.
- Cada uno tiene su propia razón y eso es lo que lo hace popular - si no fuera popular, sería un aburrimiento feroz-. Hay quienes entran para matar el tiempo, otros para hacer contactos de trabajo, otros para reforzar su autoestima, otros para jugar, otros para espiar vidas ajenas, otros para jugar a ser otro por un momento, otros para ligar..., por lo tanto, es un lugar donde millones de personas que no tienen nada que ver entre sí tienen algo en común; y ese algo se llama Facebook.

- ¿Es un buen sitio para conseguir pareja?
- Yo estoy casado, pero me han dicho que sí... (ríe).

- ¿Tenemos que abrirnos una cuenta en Facebook porque todos nuestros amigos lo hacen?
- No, en absoluto. Si Facebook no te ofrece nada de lo que andas buscando o necesitando, no hay ninguna razón para que te abras una cuenta. De hecho, conozco a muchísimas personas a quienes no les interesa Facebook, y no dan muestras de estar viviendo una vida incompleta o infeliz. Y si lo están, no es porque no tienen cuenta en Facebook.

- ¿Se ve como un "bicho raro" a quien no tiene Facebook?
- A mí, en lo personal, me parece más un bicho raro aquél a quien no le gusta los Beatles (ríe). Facebook es una tendencia muy popular, y uno siempre quiere que los demás compartan sus elecciones. Pero eso sucede en muchos aspectos de la vida. Si pudiéramos, trataríamos de convencer a los demás de que sean de nuestro mismo equipo de fútbol o que les guste la misma comida que a nosotros.

- ¿Qué hacer cuando llegamos a la ventana de registro y leemos "Facebook te ayuda a comunicarte y compartir tu vida con las personas que conoces"?
- Podría decir "Facebook te da la bienvenida" y nada cambiaría. Y una vez que ya sabemos de qué va, bueno... tampoco creo que nos pongamos a pensar en la relativa verdad de esa frase, así como tampoco nos ponemos a pensar qué significa enviarle una caña virtual a un "amigo" a quien jamás hemos visto, o decir que iremos a un evento al que no tenemos intención de asistir.

- ¿Nuestros amigos en Facebook son realmente nuestros amigos?
- Pienso que la utilización de la palabra "amigo" en Facebook ha forzado la creación de una nueva categoría, que es la de "amigo de Facebook". En mi caso, he desarrollado relaciones virtuales muy valiosas con gente a la que no conozco personalmente, pero no son mis amigos. Sobre todo porque con mis amigos suelo compartir cosas que son imposibles de tener en Facebook. Sigo prefiriendo tomarme una cerveza fría con mi amigo Pablo antes que enviarle a mi mejor amigo de Facebook una cerveza.jpg.

- ¿Pero corremos el peligro de caer en un nido de impostores?
- Patrick Swayze me aceptó como amigo un mes después de muerto. Pero de ahí a decir que es un nido de impostores, hay un abismo. Aunque ahora que lo pienso mejor, un nido es donde las crías recién nacidas viven hasta que crecen lo suficiente como para volar. Entonces, si consideramos que todos ocultamos alguna que otra cosilla, somos pichones de impostores...

- Yo reencontré a mis excompañeros de clase a través de esta red, ¿y usted?
- No sé si soy un parámetro en ese aspecto. A mi no se me perdió nadie en el camino, sino que elegí "perder" o dejar ir a cierta gente. Y no lo digo desde un lugar de pedantería, sino desde el hecho de que conservo a algunos de mis amigos de la infancia, y eso se debe a que me preocupé por mantener el contacto cuando lo consideré valioso.

- El gran dilema: ¿Facebook invade mi intimidad?
- Eso habría que preguntárselo a Google Earth más que a Facebook. Es como decir: si me meto en una piscina llena de agua... ¿me mojaré? Somos nosotros mismos quienes abrimos una cuenta y accedemos a poner nuestros datos, fotos, etc. ahí dentro. Facebook no nos obliga a hacerlo: si ahí hay retazos de nuestra intimidad es porque alguien los puso. Hasta que no se compruebe que la página prende automáticamente nuestra webcam y graba lo que sucede en nuestro hogar o que escanea nuestro PC y vuelca automáticamente lo que encuentre, preferiría usar otra palabra antes que "invasión". La pregunta que yo me haría en todo caso es: ¿Por qué victimizamos nuestro exhibicionismo?

- ¿Mejor poner nuestra foto o no ponerla?
- Si saliste bonita, ¡adelante!

- Otro handicap es tener un nombre y un apellido común.
- Eso puede ser bueno para confundirse en la multitud y pasar desapercibido, pero se lleva de patadas con el estar en Facebook, si lo que queremos es que nos perciban para interactuar. En todo caso, puede ser beneficioso en algunos aspectos, aunque no todos piensan igual. Por ejemplo, yo tengo un amigo con un nombre y apellido muy comunes, y cada paso por migraciones es una pesadilla ya que hay por lo menos 10 narcotraficantes con el mismo nombre.

- ¿Cómo ha logrado Facebook convertirse en un factor de poder capaz de inclinar la balanza en una elección presidencial como la de Estados Unidos o Francia?
- En el caso de Obama, por ejemplo, Facebook fue de gran ayuda pero como parte de una estrategia integral. Fue más el mensaje de mostrar a un candidato diferente, "progre", moderno y cercano que captar un voto por cada fan. La campaña que hizo con Sarah Silverman también lo ayudó en el mismo sentido. Pero todas son partes de un gran cuadro.Es decir, Facebook fue importante, pero supongo que si Bush intentara ir por la reelección usando sólo Facebook, fracasaría estrepitosamente.

- Usted fue víctima de la censura: Facebook le borró su perfil.
- Después de presentar mi libro en Madrid, me di cuenta de que los perfiles personales de mi agente, su asistente, la mía propia y el grupo de fans del libro habían sido dados de baja en forma simultánea y sin previo aviso ni explicación.

- ¿Y qué hizo?
- Se enviaron decenas de correos electrónicos a Facebook y hasta cartas documento, que en Argentina tienen un valor legal, pero como no resultó, decidimos hacer un video denunciando los hechos. Esto forzó a Facebook a restituir nuestros perfiles - según ellos "se había tratado de un error"- , pero borraron definitivamente el grupo de fans del libro, ya que, según su versión, éste violaba cuestiones de copyright.

- Facebook se sintió ofendido.
- Lo que demuestra que nunca leyeron el libro, ya que, si bien hace críticas, no ataca a Facebook per se , sino que ridiculiza algunas conductas que tenemos los usuarios, contrastándolas con la vida real, tal como se puede ver en este video.

- Algunos podrían pensar que se trata de una campaña de marketing para vender más libros.
- La verdad, sería hipócrita de mi parte decir que no iba a aprovechar semejante sucesión de torpezas por parte de Facebook, pero si se detiene a pensar dos segundos, se puede dar cuenta de que es imposible fingir la deshabilitación de tres perfiles y un grupo de fans - basta con intentar hacer un login para comprobar si fuiste deshabilitado, o si te borraste a propósito-. Además, si fuera algo ficticio, Facebook podría demostrarlo fácilmente a la opinión pública, demandarme por la mentira y yo me arruinaría la carrera tan sólo por vender un par de libros más.

- ¿A Facebook le puede ocurrir lo mismo que a Second Life, red de la cual ahora nadie habla?
- Aunque Second Life no contemplaba un potencial versátil de aplicaciones productivas - que aún no existen, pero pueden surgir- y es bastante incomparable con Facebook porque lo lúdico tiene una presencia mucho mayor -sin olvidar las cuentas pagas-, por supuesto que puede suceder lo mismo. Aunque si Zuckerberg -el creador de FB- es lo bastante astuto, es improbable que suceda.

- Usted dedica la última parte de su libro a elaborar un posible escenario futuro de esta red social.
- Y me debato entre dos posibilidades: la de que desaparezca en unos meses si se queda sólo con las trivialidades, o que incorpore esos elementos más orientados a la productividad de los que hablaba antes que hagan que Facebook se convierta en una especie de sistema operativo. Es una teoría en la que hay que evaluar múltiples variables, pero no es imposible.

- ¿Qué está pensando?
- Que tengo que escribirle a Patrick Swayze, a quien hace mucho que no saludo.

El Delibes caricaturista


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Adiós a Delibes


Delibes, por JGK.


Ha muerto El hereje. No el personaje de su flamante novela, sino su autor, Miguel Delibes. Así lo anuncia El cultural:

Miguel Delibes dijo en alguna ocasión que él sólo era un cazador que escribe, pero su trayectoria le desmiente. Nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920. Antes del estallido de la guerra estudió Comercio, Modelado y Dibujo. en 1938, y ante la inminencia de ser movilizado y destinado a infantería, se enroló como marinero voluntario en el crucero Canarias. Acabada la guerra, regresó a Valladolid, donde concluyó sus estudios de Comercio para empezar los de Derecho. En 1941 entró como caricaturista en el diario El Norte de Castilla. Al año siguiente publicaría su primer artículo periodístico, titulado "El deporte de la caza mayor". Tras un curso intensivo de periodismo en Madrid, en 1944 entró como redactor en El Norte de Castilla, donde escribía crítica de cine. En 1945 ganó las oposiciones a la cátedra de Derecho Mercantil de la Escuela de Comercio de Valladolid, pero no por eso abandonó el periodismo: alternaría ambas carreras. En 1946 se casa con Ángeles de Castro y al año siguiente nace su primer hijo, Miguel. 1948 será el año del comienzo, sonado, de su carrera literaria: gana el Premio Nadal con La sombra del ciprés es alargada.

Se forja una de las figuras literarias fundamentales del siglo XX
En 1949 publica su segunda novela, Aún es de día, con numerosos recortes de la censura. Además publica, como libro de texto para sus clases, una Síntesis de Historia de España que será retirada al curso siguiente por no comentar adecuadamente los acontecimientos de la historia española más reciente. En 1952 es nombrado director de El Norte de Castilla, que intentará convertir en una trinchera contra el régimen.

Censura y régimen
A causa de ello comienzan sus enfrentamientos con las autoridades de Prensa, que no le arredrarán: en 1961 comienza a aparecer en El Norte de Castilla el suplemento, de nombre revelador, El Caballo de Troya, palestra ideológica frente a la censura franquista. En 1963 a causa de sus enfrentamientos con Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, dimite como director de El Norte de Castilla, aunque hasta 1966 seguirá siendo el director “en la sombra”, con iniciativas como la que le lleva en1965 a inaugurar el Aula de Cultura de El Norte de Castilla con una conferencia de Julián Marías. Por ese aula pasarán las figuras más destacadas de la intelectualidad española, lo que traerá no pocos problemas con las autoridades. Mientras tanto, continúa publicando libros y ganando premios: en 1955 publica Diario de un cazador, novela por la que obtiene el Premio Nacional de Literatura; en 1957. por Siestas con viento sur la Real Academia Española le otorga el Premio Fastenerath; en 1962 publica Las ratas, que obtiene el premio de la Crítica. Todo ello le lleva, en 1973, a ocupar el sillón “e” de la Real Academia Española.

La llegada de la democracia

Con la llegada de la democracia, muchos creían que aflorarían manuscritos de obras maestras de todos los cajones. Eso no ocurrió, y en buena medida fueron los mismos los escritores que siguieron dando a la imprenta obras mayores de nuestras letras. Delibes es el mejor ejemplo de esto: tras el 75 publicó algunos de sus libros mayores, como Las guerras de nuestros antepasados (1975), El disputado voto del señor Cayo (1978) o Los santos inocentes (1981), adaptada para el cine con éxito por Mario Camus en 1984. Conseguido el reconocimiento literario, el oficial no tardó en llegar: en 1991 recibe el Premio Nacional de las Letras Españoles y en 1993 el Premio Cervantes. Aún ganaría, en 1999, el Premio Nacional de Narrativa por El hereje, publicada el año anterior y la que se convertiría en su última novela.

Dejó los "trastos de escribir" años antes de su muerte, como él mismo escribió "Aunque viví hasta el año dos mil..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica de La Luz. Esto es, los últimos años literariamente no le sirvieron de nada". La muerte vino a buscarle a su casa de Valladolid a los 89 años una madrugada fría de marzo de 2010, dejando huérfano de letras a un país orgulloso de contar en su Historia de la Literatura con la figura gigante de Miguel Delibes.