12.2.10

Odiando a Bukowski


Charles Bukowski.


Hasta hace poco, y debo confesarlo, me "enclavé" en la literatura de Charles Bukowski. Le conocí todas sus formas, todas sus desventuras, todas sus desgracias. Fue una gran decepción. Esperaba más del llamado mejor poeta del siglo XX en los Estados Unidos. El leer sus libros de relatos La máquina de follar y Erecciones, eyaculaciones, excibiciones, hizo que su figurita de escritor se desvaneciera ante mis ojos. Sí, su objetivo fue el generar escándalo, alboroto. Lo consiguió, pero de una manera errónea. Es de esperarse que siempre aparecen de cuando en cuando escritores como Bukowski. En El malpensante, David Barker comenta en un largo artículo, cómo el poeta le escupió en la cara. Para David, fue todo un acontecimiento para celebrar. Les dejo la primera página:

La Taberna 49 estaba oscura y llena. Charles Bukowski, el más grande poeta del siglo XX en Estados Unidos, estaba de pie en el estrecho pasillo entre las mesas de madera empapadas de cerveza y la fila de sillas ocupadas de la barra. Bailaba borracho, con los brazos por encima de la cabeza, con una sonrisa ciega y cansada que le atravesaba toda su cara de mil batallas.
Era una cara dolorosamente viva, como carne de hamburguesa cruda, con todas las terminaciones nerviosas y las heridas abiertas, mostrando el horror y la agonía de vivir con el genio que no transige en una tierra de imbéciles. Era Lázaro levantado de entre los muertos por un Jesús bendecido y sangrante. Era Zorba el griego con los brazos balanceados y meciéndose suavemente. Era Charles Bukowski bailando.

Me detuvo cuando pasé entre la barra y él. Quedé paralizado como un conejo asustado, detenido por la hipnótica mirada de una cascabel enroscada. Su amplio pecho se expandió y sus poderosos brazos se elevaron aún más, listos para golpear, para caer sobre mí aplastándome.

Luego me escupió en la cara. El poeta más grandioso de los Estados Unidos, mi ídolo, mi héroe. La saliva lentamente empezó a descender por mi cachete. Yo no me limpié.

Dije “Gracias” y me devolví para la mesa.

Era Bukowski, el mejor escritor del mundo. El Hemingway de su época pero mucho más rudo y real que el mismo Hemingway. Y nos odiaba cuando decíamos esas cosas de él porque sospechaba que de pronto eran verdad. Y él espantaba su grandeza como si fuera una mosca impertinente.

Le decíamos Bukowski. No Charles Bukowski sino Bukowski. Los amigos cercanos le decían Hank, por lo de Henry, que es su primer o su segundo nombre, no recuerdo cuál. Y muchos de los editores de las pequeñas revistas durante los años sesenta le decían Buk o el Buk (que en inglés rima con puke, es decir, vómito) pero a mí nunca me importó.

Él era nuestro dios. Todos queríamos ser como él. Es decir, queríamos ser él. Queríamos su cara, su barriga de cervecero, sus entradas en el pelo, las cicatrices del acné, su nariz protuberante y venosa como si fuera una inmensa espada o la cabeza de un pene, el cuerpo deteriorado por la bebida, la carne avinagrada. Queríamos sus borracheras, sus mujeres salvajes, su poesía brutal, su alma en pena. También queríamos vivir esa leyenda. Pero ella solo le pertenecía a él. Únicamente dios sabe cómo la había conseguido. Y no se la iba a entregar a nadie.

Charles Bukowski nació en Alemania en 1920 y creció en Los Ángeles, California. En muchas de sus historias dice que su papá le pegaba, que cuando era un adolescente sufría de un horrible caso de furúnculos del tamaño de pelotas de golf por toda su cara y espalda que lo dejaron por siempre con cicatrices. Feo y asocial, empezó con la bebida cuando estaba en la secundaria y nunca la dejó.

Bukowski asistió al City College de Los Ángeles durante un tiempo, se salió y se convirtió en un vagabundo que escribía cientos de cuentos que ahora están perdidos y que él enviaba a las revistas de literatura al ritmo de más o menos cinco por semana. Todos eran devueltos y rechazados. Pero en 1945, a los veinticuatro años, publicó su primer cuento “Secuelas de una larguísima nota de rechazo” en la prestigiosa revista literaria Story.

Ese mismo año dejó de escribir y se embarcó en diez años de borrachera, vagando de ciudad en ciudad, de albergue en albergue, de un trabajo de mierda al otro, de puta en puta. Lo golpearon en bares de maleantes, se casó con una millonaria texana que tenía un cuello deforme y de quien se separó, durmió en canecas de basura en callejones infestados de ratas, pensó en suicidarse.

En 1955, fue internado en la sala de caridad de un hospital de Los Ángeles con úlceras sangrantes debido a la bebida. Por poco muere, y cuando salió del hospital consiguió un trabajo en una oficina postal, se compró una vieja máquina de escribir y empezó a crear la poesía que le dio la fama de duro poeta de la calle.

La primera vez que lo leí fue en los sesenta cuando escribía una columna para la Free Press de Los Ángeles titulada “Escritos de un viejo indecente”. Eso era buena prosa, divertida, impactante, espontánea pero por supuesto yo no tenía idea en ese momento de la poesía que él ya había escrito, la inmortal “tragedia de las hojas”, los poemas de amor para Jane, su único y verdadero amor que murió joven debido al alcoholismo: “Pruebo las cenizas de tu muerte”, “Para Jane: con todo el amor que tenía, que no fue suficiente”, “Uruguay o el infierno”, “Despido”; los poemas de amor más tristes escritos alguna vez. Cosas que rompen el corazón. Ni siquiera sabía que escribía poesía, mucho menos que era el poeta más importante en hacer su aparición en más o menos los últimos cien años.

Yo trabajaba en la biblioteca de la universidad de Long Beach State. El único tipo que sabía de Bukowski era un negro alto con un ojo malo que le revoloteaba por la cara cuando sonreía. Se llamaba Tony y vivía con una muchacha que tenía un bebé de él o de otro. Era inteligente, pero no hablaba mucho, se enredaba con las palabras cuando hablaba.

Le mencioné la columna de Bukowski un día que estábamos recogiendo los libros devueltos en el cuarto posterior y la cara de Tony se iluminó. Luego empezó a gritar emocionado y sin control.

“¡Sí, sí, hombre; ya leí al tipo! ¡Ese hijueputa está loco! ¡Es genial!”.

Pero fue John Kay quien me habló de sus poemas. John y Leo Mailman editaban una pequeña revista que se llamaba Mag. Era una buena revista sobre todo teniendo en cuenta que salía de una universidad. John tenía buen gusto y sabía dónde había buena poesía cuando se topaba con ella.

Cuando lo conocí, John acababa de sacar un libro de Gerry Locklin que se titulaba Poop and other Poems. Poop era en cierto modo un best seller para una editorial pequeña ya que agotó la primera edición de 500 libros en un mes y con el tiempo fue reeditado muchas veces. Localmente el libro era conocido porque Locklin, profesor en Long Beach State, tenía una fama muy bien ganada y el libro tenía su encanto, con ese título y la foto de Gerry sentado desnudo en la bañera con una cerveza y su patito de hule. Qué bien.

Por medio de John Kay conocí a Gerry Locklin y finalmente a Bukowski. Entre los dos, a su modo, me alejaron de ser ese poeta de mierda oscuro, romántico y sin esperanzas y me llevaron a otra parte; hacia el poema como debe ser si es que debe ser cualquier cosa.

Granada, capital mundial de poesía


García Lorca, el más reconocido poeta granadino.


Eso es precisamente lo que quieren los granadinos, ser capital mundial de la poesía. la nota en Letralia:

La ciudad española de Granada presentó el pasado viernes 15 de enero, ante la embajada en París de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), su candidatura como Capital Mundial de la Poesía, un reconocimiento que el organismo internacional otorga en el marco de su Red de Ciudades Creativas.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada, Juan García Montero, junto con el alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, presentaron el expediente que justifica la intención de la ciudad de optar por este reconocimiento. Para ello el ayuntamiento cuenta con el apoyo del Centro Unesco de Andalucía, la Diputación de Granada y la Junta de Andalucía.

El principal apoyo de la candidatura, además de los nombres de la literatura que se asocian fácilmente a la ciudad —el de Federico García Lorca a la cabeza—, es el manifiesto suscrito por más de cien autores, entre los que se encuentran los nombres más reconocidos de la literatura hispanoamericana, como Juan Gelman, José Emilio Pacheco, Tomás Segovia o Gioconda Belli, y festivales de poesía internacionales, como el de La Habana o Módena.

El manifiesto recuerda al autor del Romancero gitano, pero también el entorno privilegiado que monumentos como la Alhambra o el barrio del Sacromonte han procurado a poetas de todas las épocas y nacionalidades que han recalado en la ciudad.

Después de Edimburgo, Melbourne y Iowa City, Granada podría ser la cuarta ciudad que se incorpora, gracias a la amplia oferta cultural que ofrece a lo largo de todo el año, en la que la candidatura destaca el Festival Internacional de Poesía (FIP) y la entrega del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca, además de centros culturales asociados a la literatura como el futuro Centro Cultural Federico García Lorca.

11.2.10

2010: Año de Caballero Calderón


Recordando a Eduardo.


El Área de Literatura del Ministerio de Cultura, en el marco del Programa de Recuperación de la Memoria Literaria en Colombia, lanza en este 2010 ‘Año Caballero Calderón’, con el objetivo de celebrar los 100 años del natalicio de este escritor bogotano (6 de marzo de 1910 – 3 de abril de 1993).

El próximo 11 de marzo el Ministerio de Cultura presentará el ‘Año Caballero Calderón’ con una exposición sobre su vida y obra, que incluye fotografías familiares inéditas y audiovisuales relacionados con su entorno personal y profesional. El evento de lanzamiento, que se llevará a cabo en la Biblioteca Nacional de Colombia, a partir de las 6 p.m., contará con la participación especial de los escritores Juan Gustavo Cobo Borda y Ricardo Silva, quienes conducirán un conversatorio sobre la obra de Caballero Calderón, moderados por Juan David Correa. Su obra nos muestra la gran diversidad cultural de nuestro país y nos señala aquello que tendemos a ignorar: el silencio del marginado, el olvido del exiliado y el anonimato del hombre de ciudad.

El maestro Caballero Calderón, escritor de ‘Siervo sin tierra’ y ‘El Cristo de espaldas’, obras de suma importancia para la historia de la literatura colombiana, se destaca por su sensibilidad y compromiso con las causas sociales pues aborda temáticas que aún hoy nos cuestionan: la relación entre el campo y la ciudad, el fenómeno de la violencia en Colombia, la condición infrahumana de los desposeídos, las pasiones primitivas, el amor a la tierra y la vida de nuestros campesinos. Esta celebración nacional contará con exposiciones, conferencias, concursos y reediciones de algunas obras del autor. Eduardo Caballero Calderón, novelista, ensayista y periodista colombiano, nació en Bogotá el 6 de marzo de 1910. Como muchos periodistas de la época, inició estudios de derecho en la Universidad Externado de Colombia, estudios que abandonó para dedicarse a lo que más le apasionaba: el periodismo. Su amor por el oficio lo heredó de su familia, sobre todo de su padre, Lucas Caballero.

El primer periódico en donde escribió oficialmente fue El Espectador, pero poco tiempo después se vinculó a El Tiempo, en donde se hizo cargo de una columna durante casi toda su vida, columna que firmaba bajo el seudónimo de Swann, y que lo llevó a dirigir, años después, el suplemento literario del periódico.

Los premios, los codiciados premios


Javier Rioyo.


Es bueno encontrar una nueva mirada sobre los premios literarios. Últimamente se ha hablado mucho del tema. Dos libros insignes del año pasado sobre lo que hablo son: España, aparta de mí estos premios, del peruano Fernando Iwasaki, del que ya hablé en algún momento; y el bello texto de Thomás Bernard, Mis premios. Javier Rioyo nos presenta una pequeña reflexión adicional al respecto:

Buscar escritores que merezcan los premios. En contra a lo que pueda parecer no es tarea nada fácil.. Normalmente los premios buscan otras cosas diferentes a la literatura. El que esté interesado en el tema puede leer al citado, recomendado y muy admirado Thomas Benhard en , "Mis premios". Uno de los libros más libres del año pasado. Y sin embargo hay premios que han sido "culpables" de descubrimientos que han llenado de placeres diferentes nuestras horas lectoras. Nunca tuvo un premio Kafka. Ni Borges consiguió el Nóbel. Ni algunos premios millonarios han servido para que valoremos más la literatura de Vargas Llosa, Bryce Echenique, Cabrera Infante o Benet. Sin embargo creo que hubiera sido muy bueno que el oculto Juan Filloy o que Nicolás Gómez Dávila, todavía más secreto, hubieran sido premio Cervantes, o algo. No suele ser así, aunque es verdad que la historia de algunos premios han servido para mejorar la seguridad de un autor, para la entrada de un piso o para la apuesta de una editorial.

Ayer, en una Barcelona marítima y lluviosa, tuvimos la oportunidad de tener la sensación de que el jurado, la editorial, el premio, podrían servir para descubrir uno de esos "mediterráneos" que estan más que descubiertos en su país. Se llama Guillermo Saccomanno- un apellido que dan ganas de darle un papel en alguna novela de Camilleri para encontrarse con Montalbano y tomarse unas copas por Nápoles o alrededores- y es todo un feliz encuentro de una novela con un premio que merece mejor historia que la de algunos otros años. Un premio por el que han pasado algunos de los nombres más importantes de nuestra literatura, desde aquél primer premio al joven Luis Goytisolo, y por el que también han desfilado algunos de fácil olvido. Me alegro por el premio. Y por la editorial que lleva el nombre de unos de los editores que hizo que leyéramos y bebiéramos mejor. Siempre gracias a Carlos Barral.

El libro de Saccomanno viene con muchos entusiasmos nada forzados de un jurado de credibilidad. Con referencias literarias de mundos como el de Ballard, Dostoievski, McCarthy y algunos otros de la tropa de los que nos invitan a la fiesta de la literatura. Nada que ver con tener o no tener premios. Gracias por descubrirnos un escritor que ya estaba más que descubierto en su país y que aquí ignorábamos con nuestro tan extenso desconocimiento.

Me gustó ver en la comida a Vila Matas, con novela joyciana y dublinés a punto. Se mantiene lúcido y sin beber, ¡qué cosas! Y conocer a otro escritor, premio nacional de éste año, del que alguna vez citamos por su poesía y que ahora estamos felices disfrutando con su paso a la narrativa, Kirmen Uribe. También me gustó encontrarme con otras personas, pero eso es vida privada y silencio. Otro día hablaré de Gloria Fuertes. También, de verdad querido Ramón, de ese del que me costará mucho ponerme algo sin sentirme mal, ese modisto ultraliberal llamado Adolfo. Me salen arrugas en todo el cuerpo si recuerdo algunas cosas que ha dicho. También algunas cosas que escribió. ¡Que tropa!

Bolaño, al cine


La portada del libro, verisón Mondadori.


La Bolañomanía no cesa. Un escritor para leer y disfrutar, indudablemente. Para aquellos que no hemos leído Una novelita lumpen, tendremos la oportunidad de "verla" en la pantalla grande. La nota, claro, en la Revista Ñ:

Aunque otros fracasaron en el intento, la chilena Alicia Scherson, talento emergente del cine latinoamericano, ha asumido el reto de convertirse en la primera directora que adapta una obra de su aclamado compatriota, el escritor Roberto Bolaño.

Scherson está volcando todas sus energías artísticas en los preparativos de su tercera película, "El futuro", una versión cinematográfica de Una novelita lumpen (2002), última novela publicada en vida por Bolaño (1953-2003).

"Pensamos filmar el próximo año en enero", declaró hoy en Madrid la cineasta en una entrevista con Efe, al adelantar que la cinta es una coproducción de Chile, España e Italia que se estrenará a "fines de 2011". Además, la directora chilena viajará próximamente a la Berlinale para "terminar de consolidar la producción" de "El futuro".

Scherson habló del proyecto con motivo de la presentación de sus dos filmes anteriores: "Play" (2005), estrenado en el Festival de Cine de Tribeca de Nueva York, donde ganó el Premio a la Mejor Dirección Novel; y "Turistas" (2009), nominada el pasado año a los galardones Tiger Awards del Festival de Cine de Rotterdam (Holanda). "El futuro", explicó la directora, se basa en "una novela que escribió Bolaño como por encargo para el cambio de milenio. Es una novela muy cortita, como muy de serie B. De hecho, dentro del mundo literario, es considerada una obra menor de Bolaño".

"Y yo creo que eso la hace mucho mejor material para el cine", puntualizó la realizadora, "muy tranquila" ante el desafío de rodar el filme, pese a que "hay mucha adoración y fanatismo por Bolaño, especialmente después de su muerte".

"Jamás -admitió- me animaría a adaptar (los famosos libros del autor chileno) Los detectives salvajes o 2666. Me parece que no necesitan ser adaptados al cine. Sería difícil y creo que un suicidio. No hay manera de hacer esos libros en cine".

Anteriormente, el mexicano Carlos Sama, director de "Sin ton ni Sonia" (2003), intentó trasladar a la gran pantalla Los detectives salvajes (1998), tras aseverar que había comprado los derechos de la obra antes de que estallara la "bolañomanía" con la publicación, en 2008 y en lengua inglesa, de la novela póstuma 2666 (2004). Sin embargo, el deseo de Sama se truncó después de que la viuda del escritor, Carolina López, alegara que el mexicano carece de autorización para rodar nada fundamentado en la obra de su esposo.

Scherson ha evitado ese obstáculo, pues asegura que adquirió los derechos de Una novelita lumpen en 2006, cuando estaban en poder de la agente literaria Carmen Balcells.

Los derechos "los tenía Carmen Balcells en Barcelona y partí a Barcelona a conseguirlos. No conocí a la viuda personalmente. Lo hablé con la agente literaria y se hizo un contrato", señaló la realizadora, quien subrayó que legalmente está "todo en orden".

La cineasta chilena acaba de visitar Roma, ciudad en la que se discurre la trama de Bolaño, con el fin de hallar localizaciones para el rodaje de la película, ya que "va a haber que mostrar la ciudad, aunque hay muchos interiores también".

Admiradora del director italiano Michelangelo Antonioni (1912-2007), Scherson también ha buscado en la Ciudad Eterna la inspiración de los filmes de serie B italianos de los años sesenta, para inyectar a su cinta "esa atmósfera romántica, cutre y barata".

Antes del "boom" del autor chileno, la realizadora leyó Una novelita lumpen y se sintió atraída porque "tiene un personaje femenino muy lúcido (Bianca), una adolescente huérfana que se prostituye y entra en un mundo del lumpen", pero con "una lucidez y una ironía un poco tragicómica respecto a su propia realidad".

Con su hermano y dos enigmáticos hombres, Bianca se adentra para sobrevivir en el mundo de los adultos, en el que descubre el lado más oscuro de la sexualidad y la mentira, ingredientes que encajan en el tipo de personajes inadaptados que tanto gustan a Scherson.

No cabe duda de que Alicia Scherson profesa fervor por Bolaño ("A mí me gusta mucho. Es un escritor genial"), pero difiere de la "bolañomanía", pues "convertirle en una especie de rock star intocable es un poco de exageración y muy de márketing".

9.2.10

Hegemann, la niña prodigio


Helene Hegemann, la promesa germana.


Por estos días, y diría que por estas últimas semanas, aparece un nuevo nombre en las letras germanas. Se trata de Helene Hegemann, que, con sólo 17 años, ha alcanzado llevarse excelentes críticas por su novela Axolotl Roadkill. Allí describe el mundo de las adolescentes bisexuales, drogadictas y deprimentes de una Berlín que puede ser cualquier ciudad en el mundo. Sin embargo, ante el repentino éxito que le ha llevado este libro, ha admitido que plagió de un bloggero una página completa para su novela. ¿No es ese tipo de cosas, precisamente, lo que Helene quiere mostrar en su libro? La nota en el ABC:

Helene Hegemann, niña prodigio de la literatura alemana con tan sólo 17 años, ha admitido haber copiado del bloguero Airen «una página en total, sin haberla modificado demasiado… ni haber nombrado su origen».
La autora del repentino éxito de ventas «Axolotl Roadkill», una vívida historia de adolescentes urbanitas en el ambiente creativo de Berlín, reconoce haber actuado «de modo irreflexivo y egoísta» después de recibir una avalancha de críticas por presuntos pasajes robados de otros textos.
El blogero Deef Pirmasens había reprochado el aprovechamiento de partes de la novela de Airen «Strobo - Technoprosa aus dem Berghain» (Strobo. Prosa tecno desde el bosque) y Hegemann empieza su pliego de descargos, distribuído ayer a la prensa, por destacar a Airen como «un escritor formidable».
Su libro, recién aparecido, ha sido celebrado con admiración por la crítica alemana, con «Axolotl Roadkill» van a tener que medirse este año todas las óperas primas», escribe el Tagesspiegel y el Frankfurter Allgemeine concede que «hace mucho que no hemos visto un primer libro como éste». Para el crítico de Süddeutsche Zeitung «el libro es fenomenal, la autora es un fenómeno».

Fuentes de inspiraciónA modo de defensa, la autora argumenta su inspiración a partir de un sinnúmero de vivencias, amigos y lecturas. «He descrito la novela como una mentira y es lo que es», dice ahora Hegemann, huérfana de madre e hija de un dramaturgo del teatro Volksbühne de Berlín. «Nos acercanos a la verdad sólo a través de la mentira, todo lo que hacemos es una suma de lo que vivimos, leemos y recibimos».
La adolescente admite no «haber sido consciente del alcance jurídico» de sus inspiraciones y la gerente de su editorial (Ullstein) negocia en estos momentos un permiso postrero de la editora de «Strobo» para mantener los pasajes de «Axolotl». Hegemann pide perdón «por no haber mencionado desde el principio a todas las personas cuyos pensamientos y textos la han ayudado».
Bajo el pseudónimo de «Airen» el bloguero autor de «Strobo» narra desde hace tiempo sus vivencias en el mundo tecno de Berlín, capital donde las haya del género, infiltrado de experiencias con alucinógenos y sexo.

Sacomanno, Premio Seix Barral de Novela


El argentino.


No lo he leído. Quizá pocos en Colombia. El argentino Guillermo Sacomanno es el ganador del Premio Seix Barral de Novela 2010, con la obra El oficinista. habrá que esperar el libro, y escudriñarlo muy, muy lentamente. Así lo comentan en El país:

El escritor argentino Guillermo Saccomanno ha ganado el Premio Biblioteca Breve con su novela El oficinista, que había presentado al galardón que convoca la editorial Seix Barral bajo el seudónimo de Calemo. El escritor no ha podido acudir a Barcelona debido a una indisposición, pero asistirá al lanzamiento de la novela, el 23 de febrero.

Saccomanno, a quien se ha comparado con el también argentino Roberto Arlt, tardó sólo un mes en escribir la novela pero necesitó seis años en corregirla, según han informado fuentes de la editorial. El libro está escrito con formas verbales muy cortas, fraseología muy breve. Es la historia de un oficinista gris que es capaz de dejarse pisar con tal de conservar su puesto de trabajo. La vida le cambia cuando se enamora de una secretaria. La historia tiene paralelismos con Blade Runner (por la descripción de la ciuadd y con textos de Kafka (por la grisura del personaje).

El jurado, formado por José Manuel Caballero Bonald, Pere Gimferrer, Ricardo Menéndez Salmón, Rosa Montero y Elena Ramírez, ha tomado la decisión del fallo "por unanimidad".

El galardonado, que recibirá los 30.000 euros con que está dotado el Biblioteca Breve, nació en Buenos Aires en 1948 y es autor de novelas y libros de cuentos como Situación de peligro, Roberto y Eva, El buen dolor, El pibe y la trilogía que forman La lengua del malón, Un amor argentino y 77, con el que obtuvo el Premio Dashiell Hammett en la Semana Negra de Gijón.

Bayly, el cojo, el loco


Bayly vomitador.


El controvertido escritor presentador periodista y ahora precandidato presidencial, Jaime Bayly, comenta para El país que "Lima siempre me está vomitando personajes desdichados". Yo le diría que le faltó nombrar a Bogotá, que tiene, más que personajes, personas desdichadas. Siempre me divierte en su programa, que graba en esta ciudad. Dice la nota:

Jaime Bayly (Lima, 1965) vive entre los hoteles y los aeropuertos. Todos los fines de semana vuela de Bogotá a Lima, donde presenta El francotirador, un programa de entrevistas, por el que pasan señoras que viven de enseñar las piernas, roqueros o políticos. "Grabo el domingo, veo a mis hijas y me gano un dinerillo", cuenta el escritor en conversación telefónica. Se ha acostumbrado a esa rutina viajera. Lo ha hecho durante años. "Escribo mucho en los aeropuertos, cuando hay un vuelo demorado, y trabajo en los aviones, lo que parecería un tiempo perdido, para mí es útil". Hasta julio del pasado año su vida era aún más complicada, el vuelo semanal transcurría entre Lima y Miami (casi cinco horas de avión), pero aquello acabó cuando cumplió el contrato. "El dueño y la gerente de la cadena, cubanos ambos, no veían bien que tuviera libertad de expresión. En muchos canales se han acostumbrado a que los periodistas sean títeres que leen el telepromter", añade. Así que aceptó la oferta de la cadena colombiana RCN, que emite 24 horas y en la que comenta a lo largo de la semana los hechos más pintorescos y las declaraciones más cantinflescas: "No trato de ser neutral, tomo partido y digo ciertas cosas destempladas, algo a medio camino entre el periodismo y el humor".

Desde la habitación del hotel donde se aloja en Bogotá, un Bayly recién amanecido habla sobre su nueva obra, El cojo y el loco (Alfaguara), en la que narra la vida de dos personajes patibularios que nacieron jodidos porque sus padres no los querían, uno más de esos casos en los que la falta de cariño genera monstruos afectivos. "En la novela no hay nada parecido al amor, es sórdida, violenta, decadente y, al final del cuento, se trata de una obra sobre dos vidas trágicas y jodidas por la imbecilidad de sus progenitores". El cojo y el loco no tiene mucho que ver con el resto de su narrativa. A diferencia de otras novelas, basadas en su propia biografía o en las que ha recreado ciertas experiencias en las que siempre hay un personaje que parece ser su álter ego, Bayly no se encuentra entre sus páginas ni los protagonistas son reales. "Uno siempre va robando pedazos de información de la realidad para luego armar el rompecabezas, pero he de reconocer que sólo una idea iluminó esta novela: conocía a un tartamudo que parecía loco pero que, en realidad, estaba más cuerdo que todos nosotros; como nadie lo entendía, decidió que no quería ser él y quemó todos los papeles que pudieran demostrar quién era y desapareció. Esa imagen me resultó fascinante y a partir de ahí empecé a desarrollar la historia".

En las primeras páginas de la novela se anuncia una declaración de principios: "El cojo llegó a Londres con una lección aprendida y bien aprendida: el mundo se dividía entre quienes rompían el culo y quienes tenían el culo roto". Naturalmente, el autor suscribe esa división maniquea y escatológica de su personaje. "Gabo alguna vez dijo que el mundo se dividía entre los que cagan bien y cagan mal, y yo pensé en una reinterpretación de esa frase", dice. "Sentí que era una novela que tenía que escribirse así, con esa procacidad y con ese nivel de violencia verbal, porque todo es brutal en la historia, el abuso del que ellos son víctimas de niños y las venganzas que se cobran; no sería verosímil que hablaran como dandis".

La sordidez que desprenden las páginas se ha buscado a conciencia, desde la señora que quiere atender a un herido y, a la pregunta de si necesita algo, éste le responde: "Sí, por favor, si no le molesta, necesito que me la chupe", hasta párrafos como el siguiente: "El cura del pueblo era un astro 'mamándola de rodillas' y en misa de seis, cuando el cojo irrumpe con la moto en la capilla, el sacerdote que oficia pierde la concentración y la entrega al altísimo porque no pudo evitar que sus ojos se posaran sobre ese machazo musculoso que entraba en la iglesia con dos pistolas y un buen par de cojones".

Como en la mayor parte de su narrativa, el blanco de sus críticas sigue siendo la sociedad limeña: clasista, intolerante y católica. "¡No lo puedo evitar! Sigo pensando que mucha de la gente más poderosa es infinitamente estúpida para tratar a los más débiles o a los que son diferentes. Esto lo he visto mucho en mi familia y en otras encopetadas de Lima donde todo tiene que ser muy perfecto, muy casto y pudoroso, y si te sale un hijo marica o cojo, entonces lo escondes en el cuarto de servicio. Eso no resulta inverosímil en la Lima de los cincuenta, que es la que recreo en la novela, pero tampoco en la de ahora. No asocio la ciudad con la felicidad, en mi literatura Lima siempre me está vomitando personajes desdichados".

Hace 15 años, cuando aterrizó en Madrid para presentar No se lo digas a nadie, su primera novela, con la que se ganó una merecida fama de transgresor, se quejaba porque en las calles de Miraflores le llamaban Joaquín, como el protagonista de la obra, a modo de insulto. Pero algo ha cambiado. "Ahora los limeños son más tolerantes con las minorías sexuales y, en mi caso, la gente se muestra más cariñosa, aunque en cierta prensa sensacionalista sí es normal que hagan escarnio y ridiculicen al gay. En esto los jóvenes vienen sin esa carga venenosa del prejuicio". No se lo digas a nadie fue mucho más que un éxito literario: "Me cambió la vida, porque supuso una salida del armario, literariamente y personalmente. Con esa obra me atreví a ser un escritor y hubo muchas, muchas presiones para que no se publicara y, de verdad, cuando la leo ahora me avergüenzo un poco de escenas sexualmente muy explícitas, pero ésa era la novela que yo tenía que escribir en ese momento y el mérito es que fui fiel a mis demonios y a mis obsesiones". Bayly ha mejorado también su relación con los amigos. No con los que se sintieron traicionados por lo que contó sobre su homosexualidad y su relación con las drogas. "La gente a veces lee cosas que ni siquiera has escrito. Todo se confunde, se entremezcla y se vuelve borroso, pero confieso que, a veces, ya no sé qué es lo que he contado o si lo escrito ocurrió o me lo inventé", añade.

La humillación


La portada.


En Babelia hacen un avance de la nueva novela en castellano de Philip Roth: La humillación, donde cuenta la historia de su vida, la historia de muchas de sus novelas, las tragedias y desamores de un hombre de 60 años, así como él:

Philip Roth vuelve a cumplir la cita anual con sus lectores. Esta vez con La Humillación (Mondadori) donde continúa dando cuenta de las pasiones, incertidumbres, decepciones y temores que cercan a un hombre mayor de 60 años. Sobre todo de las rondas de la muerte. Y, de nuevo, a través de la historia de un derrumbamiento personal que encuentra en el deseo su salvación. El momento de ese resquebrajamiento es lo que hoy adelanta Babelia en exclusiva y que se puede leer en ELPAÍS.com. Una novela que ha suscitado todo tipo de críticas en Estados Unidos. La Humillación, que llegará a las librerías españolas este viernes, es el trigésimo libro de uno de los escritores estadounidenses fundamentales desde la segunda mitad del siglo XX. Esta vez, Roth (Newark, New Jersey, 1933) narra la pérdida de magia que siente Simon Axler, un actor mayor, en el escenario, su descenso anímico y profesional en espiral y su reencuentro con las ganas de vivir que resultan ser un espejismo. El motivo: conoce a una mujer joven y lesbiana que él intenta seducir, sólo que aquello que al principio pudo ser una motivación deriva en...

La sombra de la muerte planea sobre esta historia junto a aspectos vitales como la ilusión, el éxito, la caída, el sexo, el deseo erótico, la reputación y cuanto sentimiento y deseo ha acompañado a Axler, que desde los cuatro años "tuvo la sensación de que se hallaba en una representación teatral". Y ahora en su ocaso logra ver la verdad.

Philip Roth, autor de libros como Indignación, Pastoral americana y El lamento de Portnoy, invita a reflexionar en su nueva novela sobre algunas ideas preconcebidas y echa por tierra algunas sobre el origen de la imagen y el talento, como un pasaje del capítulo que hoy avanza ELPAÍS.com: "En el pasado, durante su actuación no pensaba en nada. Lo que hacía bien lo hacía por instinto. Ahora pensaba en todo, y así mataba cuanto era espontáneo y vital, trataba de controlarlo con el pensamiento, y lo que hacía en cambio era destruirlo".


Pincha aquí para leer el primer capítulo.

7.2.10

Más de la Geometría del agua


Este miércoles, la presentación del libro.


La hermosa poetisa - ¿o poeta? - Lauren Mendinueta comenta en su blog lo obsesionado que está Denis por los colores, las formas, el fuego. Tiene razón la barranquillera. William Turner es su obsesión, y Turner es precisamente color, forma, fuego. La Geometría del agua, aquel brillante libro editado por Norma, tendrá una nueva presentación. Esta vez será en la librería Magisterio, este miércoles 10 de Febrero, 6:30 de la tarde, Park Way. Les dejo lo que comenta Mendinueta, con palabras cortas, y algo escuetas, desde Lisboa, sobre Denis:

El poeta que hoy presento, aunque sé que la mayor parte de ustedes lo conocen bien, y quizás demasiado, es una paradoja andante. No se llama como se llama, escogió un seudónimo tan común o más que su nombre -José Luis Gonzáles Sanjuán, y a pesar de llevar de llevar una vida sórdida, aunque no despreciable -como quiso calificarla uno de nuestros peores novelistas-, se mueve, y nos interna en sus poemas, en un mundo de enorme belleza: los mitos, los personajes y las imágenes de la literatura del mundo, pero sobre todo de Borges, de los prerrafaelistas, y hasta de Christopher Marlowe, y de ciertos pintores del romanticismo, como Turner, o ese grabador genial del siglo dieciocho, que «trazó la arquitectura de los infiernos».
Lo obsesionan ciertos temas -los elementos, el fuego en primer lugar, la pintura, los colores, la noche, el infierno, los espejos, el doble y lógicamente para este férvido hijo del trópico, la nieve, los lagos de. hielo, los hielos azules- y ciertos personajes de la literatura y el arte. El resumió esos temas, aunque dejando bastante por fuera, en la «Palabra liminar» para su libro La criatura, invisible en los crepúsculos de Wülíam Tumer, donde habla de «mi prerrafaelismo, mi amor por el sueño, por los colores sin los cuales muere la mirada, por esa criatura que no conozco y que me invade infinitamente, por Borges, cuyo genio importa una complejidad para las letras y la soledad del verso». (Fragmento de LAS VISIONES DE FERNANDO DENIS, por Nicolás Suescún).
Un abrazo para tí, poeta.

Las cartas inéditas de Neruda


Pablo, Matilde.


Quizá ha sido suficiente con Veinte poemas de amor y una canción desesperada, o con Cien sonetos de amor. Chile se empeña en mostrar más del poeta. Yo prefiero al Neruda de Canto general. En fin. La nota en El cultural:

En realidad, todo comenzó en la primavera de 1946, cuando se conocieron en un concierto al aire libre en el parque Forestal de Santiago, y duró hasta la misma muerte del poeta, en 1973. “En su larga duración -destaca el profesor chileno Darío Oses- esta relación amorosa pasó por diversos momentos, desde la pasión inicial hasta el amor reposadoo y maduro de los últimos años” Fue, además, un amor poéticamente muy fecundo, del que dan cuenta dos libros, Los versos del capitán y Cien sonetos de amor, así como muchos poemas presentes en libros como Estravagario, La barcarola y El mar y las campanas.

Al principio, hasta julio de 1952, su relación fue secreta, pues Neruda vivía con su segunda mujer, Delia del Carril (1884-1989): fueron años de incesantes viajes por todo el mundo, de clandestinidad política y amorosa que terminan en parte en agosto de 1952, cuando, tras una estancia en Capri, ambos vuelven a Chile. Sus amores siguen siendo secretos, pero ya no están de viaje permanente, especialmente cuando Matilde se instala a vivir en la casa bautizada en su honor como La Chascona, su casa de Santiago.

Un nuevo embarazo frustrado, el tercero de Matilde, a la que el poeta llamaba "la Chasca" y "la Patoja", por el color pelirrojo de su abundante cabellera, precipita los acontecimientos. En 1955, un empleado de Neruda delata sus relaciones extramatrimoniales a Delia del Carril, que rompe su matrimonio y se marcha a Buenos Aires primero y a Europa después, para regresar a Chile en 1959, donde moriría en 1985.

Desde entonces, los amantes ya no se ocultarán más, aunque no pudieron contraer matrimonio hasta octubre de 1966, tras la muerte de María Antonieta Hagenaar, primera esposa del poeta. En esta última etapa, destaca Oses, cambian las tornas. Neruda, enfermo, permanece largas temporadas recluido en Isla Negra, mientras ella viaja a menudo a Europa para resolver diversos asuntos de la pareja.

El Festival Iberoamericano de Teatro


Te extrañamos, Fanny.


Lina Vargas, de la Revista Arcadia, presenta un artículo bastante interesante de lo que será el FIT Bogotá, ahora sin Fanny Mickey. Lo que será será:

Son las 2:30 de la tarde. Manuel José Álvarez acaba de almorzar y por eso, antes que el tinto, pide una hamaca. Es el director de programación del XII Festival Iberoamericano de Teatro que se realizará en Bogotá entre el 19 de marzo y el 4 de abril. El tinto –que sí llega– da paso a una larga conversación sobre lo que será el Festival este año. Él, que define su gusto como ecléctico, se va por Metamorfosis, una obra islandesa que, en efecto, se trata de la mañana en que Gregor Samsa se levantó convertido en un monstruoso insecto. En el piso de abajo está la familia Samsa, como si nada. Arriba, el actor que interpreta a Gregor, Gísli Örn Gardarsson, hace gala de su formación de mimo y gimnasta y retuerce sus patas. La ecléctica selección de Álvarez lo lleva de Metamorfosis a Rain, presentada por el circo canadiense Éloize. En Rain, 11 artistas campean el cielo con sorprendentes acrobacias, mientras la iluminación recrea efectos de lluvia. La obra ha conmovido a cientos de espectadores alrededor del mundo. El circo Éloize da pie a Álvarez para hablar de Fanny Mikey. Fanny lloró cuando vio la obra e inmediatamente hizo gestiones para traerla a Colombia. Rain quedó confirmada antes de que Fanny muriera, en agosto del año pasado. “Claro que su muerte afectó a la organización –dice Álvarez–, ella está presente en todas nuestras decisiones”. Su imagen estará, desde la noche de la inauguración, convertida en una marioneta de seis metros en la Plaza de Bolívar.

El tercer lugar en la lista lo ocupa la compañía Gecko que, aunque es londinense, trae al Festival la adaptación de un relato ruso: El abrigo, de Nikolái Gógol. De Gógol se ha visto mucho en las tablas, casi siempre bajo la etiqueta de lo cómico, aunque se trate, en realidad, de un humor negro tristísimo, personificado por su protagonista Akaki Akakievich. De ahí su belleza, que se ha traducido en un reconfortante éxito de público. Hay más obras. Alrededor de 1.100 funciones. La que inaugura el Festival es La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, dirigida por el colombiano Alejandro González Puche. Dos dudas saltan al instante. ¿Por qué se escoge una obra del Siglo de Oro para lanzar un festival de teatro contemporáneo? ¿No queda muy relegado el teatro colombiano en este festival que ya no es iberoamericano, sino mundial? Álvarez habla de lo clásico contemporáneo. Un concepto que, según él, se aplica aquí. Mientras tanto, juega con un par de gafas rojas. En efecto, una de las sorpresas estará a cargo de las tres versiones de la tragedia griega Medea, realizadas por una compañía alemana, una japonesa y otra francesa, con actores de Burkina Faso. Además, el grupo boliviano Teatro de los Andes presentará La odisea y el esloveno Tomaz Pandur traerá Calígula –el emperador que jugaba con la luna– inspirada en la obra de Albert Camus y ambientada en la Berlín de los años treinta. El teatro colombiano está presente en el Festival y hay una apuesta por él, asegura Álvarez, aunque no se detiene mucho en eso. Se trata, más bien, de confrontar nuevas estéticas con el trabajo personal y de ver las tendencias en escenografía, vestuario y montaje. Y si de apuestas arriesgadas se trata, una que dará de qué hablar es la adaptación de la novela de Roberto Bolaño 2666 dirigida por el catalán Álex Rigola. La obra hace parte de un grupo que aquí se denominará como “las exigentes” del Festival.

Cuenta Álvarez que cuando vio 2666 por primera vez no se dio cuenta de las casi cinco horas que dura. “Que eso no sea óbice para que la gente deje de ir”, dice. Es complicado. Junto a la arriesgada puesta en escena de Rigola, están otras como Guerra de la compañía italiana Pippo Delbono, cuyos protagonistas son personas con alguna discapacidad. El teniente de Inishmore, montada por los actores peruanos de La plaza Isil, gira en torno a unos personajes irascibles y de genial humor que buscan al gato Tomasín por la conflictiva Irlanda. Y Silenciados, de España, que toca el tema de la homosexualidad y el travestismo. Y por supuesto, la obra insignia para 2010: La última cinta de Krapp del legendario director tejano Bob Wilson –aunque Álvarez asegura que Wilson prefiere que lo llamen europeo, no se sabe muy bien por qué–. Una adaptación de la pieza de Samuel Beckett que genera una extraña atracción entre el público gracias a su protagonista: un tipo cuarentón y desdichado. Una delicia. “No tengo ni puta idea de cómo se hace el Festival”. En 2008, tras la muerte de Fanny, hubo colapso. El mayor inconveniente, para Álvarez, fue la incertidumbre del público sobre si iba a continuar o no. Entonces llegó Ana Marta de Pizarro. Recién en abril de 2009 empezó el proceso de montaje. En su versión pasada, el Festival logró tres millones de espectadores. Para esta, se han vendido 2.000 abonos. La Ciudad Teatro no será en Corferias, sino en Compensar, en donde se presentarán 730 funciones. El Festival tendrá cuatro ejes: las salas de teatro, Ciudad Teatro, teatro callejero y 10 talleres que beneficiarán a 270 jóvenes.

Los invitados de honor son Cataluña y las islas Baleares. Parece que Álvarez sí tiene idea. Los problemas, claro, surgen a granel. Falta de patrocinio, falta de ayuda estatal, falta de apoyo de las regiones para descentralizar el Festival y hacerlo más incluyente. Y otros más: el grupo F de Francia, para su obra, Jugadores de luz, necesita un contenedor de pirotecnia, pero, gracias a la “histeria terrorista”, ninguna naviera se compromete a traerlo hasta el puerto de Cartagena. Para Carrillón, de los italianos de Kitonb, es urgente una grúa de 250 toneladas que se ubique a la salida de la plaza de toros. ¿Dónde conseguirla? Álvarez lo cuenta con gracia y sin preocuparse demasiado. Esas cosas tienen solución. Por ahora, lo fundamental, es encontrar una hamaca. Alineación al centro

Concurso de Micro-relato


Cualquiera puede participar.


Radio Polígono, que se transmite por la web, lanza un interesante concurso para cualquier escritor en el mundo. No les digo más, aquí las bases:

Destinado a cualquier persona interesada. 1 relato por autor/a. Tema: la radio

Máximo 107 palabras (sin incluir título), originales, inéditos y no presentados a otros concursos

Plazo de presentación: desde las 00.00 horas del 1 de febrero a las 24.00 horas del 28 de febrero (zona horaria de Toledo - España)

Remitir como documento adjunto en formato .doc .rtf ó .txt a: micro.relato@ondapoligono.org. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Premios: Ganador 107x 3 euros (321 euros) y trofeo. finalistas 107,3 euros y diploma.

El fallo del jurado se hará público el 23 de abril, en un programa de radio especial.

Las bases completas se pueden consultar en : www.ondapoligono.org ó http://radiolibre-op.blogspot.com/

Micro-Relato forma parte del programa de Actividades RADIO LIBRE, para el fomento de la lectura y la creación literaria. Contacto:

Correo-e: radio@ondapoligono.org

Los nórdicos


Salander en la playa.


Larsson ha llevado las letras nórdicas más allá de lo imaginado. Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca celebran por el resurgimiento no en su literatura, sino en el reconocimiento que se va gestando, y todo gracias a la hacker más famosa por estos días: Lisbeth Salander. Dicen en la Revista Ñ:

Los escritores escandinavos reconocen la deuda que tienen con el fallecido autor sueco Stieg Larsson, a quien deben el reconocimiento internacional y el surgimiento de un boom de la novela negra nórdica en los últimos años.

Bajo el título de "Los otros", el autor noruego Kjell Ola Dahl, la danesa Inger Wolf y el estadounidense afincado en Finlandia James Thompson vienen a confirmar en la Semana de Novela Negra de Barcelona, que en la narrativa policial nórdica "hay vida más allá de Suecia, más allá de Mankel y de Larsson".

Dahl, que presentó su novela Un paso en falso, señaló que "el boom nórdico de novela negra comenzó antes de Larsson -autor de la trilogía Milenium-, pero explotó con él gracias a su carácter de bestseller", pero matizó que "en Noruega, los libros de Larsson no eran considerados como el gran ejemplo, sino como un buen ejemplo más".

Wolf, que llegó Barcelona con su libro Un oscuro fin de verano, opinó que "la literatura nórdica siempre ha sido reconocida por su visión crítica de la sociedad".

Thompson coincidió en que un distintivo de la literatura negra nórdica es esa orientación social, pero "cuando no es buena, la novela puede ser entonces muy mala".

En su último libro, Ángeles en la nieve, además de esa herencia nórdica, se mezclan otras tradiciones.

El escritor estadounidense recuerda que en Finlandia no habían oído hablar de Larsson "hasta el año pasado, pero gracias a él se abrieron las puertas a este boom, y gracias a él" su novela se ha traducido en catorce países, "algo imposible sin Larsson".

Aunque aparentemente sus novelas rompen el tópico de que Dinamarca, Suecia, Noruega o Finlandia son países sin apenas criminalidad, todos señalaron que "en los países nórdicos se vive todavía bien", pero también coincidieron en que "los suicidios, el alcohol y el consumo de antidepresivos es bastante común".

Todos se reconocieron herederos de la pareja sueca Sjowall y Wahloo, "los dos gigantes del género en la tradición nórdica desde los años 70, que establecieron criterios fundamentales en el 'noir'", pero Dahl confesó que también le influyeron "elementos negros de Dashiel Hammet o Raymond Chandler".

Wolf explicó que "inicialmente" se sintió más influida por ingleses y estadounidenses como Agata Christie o Patricia Cornwell y entre los nórdicos, además de Sjowall y Wahloo, anotó "la postura de crítica social de Lisa Marklund".

El hecho de que haya pocos crímenes en estos países -dos asesinatos anuales en Islandia y una cincuentena en Dinamarca o Noruega- no implica un esfuerzo suplementario de intencionalidad realista en las tramas.

Para Dahl, "la escritura siempre implicará la mentira, escribir es mentir y también es entretenimiento", y por eso, no ve "la necesidad de realismo".

5.2.10

Poema del Viernes # 4


Federico Díaz-Granados. (Bogotá, 1974)


Hace poco celebró su cumpleaños número 36 un gran amigo, un excelente poeta y un gran gestor cultural: Federico Díaz-Granados. Para tí Fede, este pequeño, este minúsculo homenaje a tu poesía. Un abrazo.

HOSPEDAJE DE PASO

Nunca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuando salen, cuando entran,
en qué estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos
quejándose de mi tristeza,
en algunas temporadas se han quejado de humedad
de mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.

Se marchan sin pagar los inquilinos de mi vida
y el patio queda nuevamente solo
en este hotel de paso donde siempre es de noche.

La carretera de Cormac


McCarthy y Hillicoat, el director de La carretera.


Es uno de los últimos libros que leí. Apasionante. De los mejores en estas épocas de declives en exquisitez literaria. Eso es precisamente La carretera, de Cormac McCarthy, un libro exquisito. La adaptación cinematográfica promete. Los protagonistas: Charlize Theron y Vigo Mortensen. En la Revista Arcadia, con traducción de Kalmanovitz, aparece un artículo al respecto. Les dejo la primera entrada:

Fue una forma endiablada de comenzar nuestro viaje en La carretera. Era mi primera película en Estados Unidos, igual que para mi colaborador, el diseñador de producción Chris Kennedy. También era su primera vez en Estados Unidos. Trabajábamos en las oficinas de la compañía de financiación y producción, en un edificio en Beverly Hills, y Chris había salido a fumarse un cigarrillo cuando oyó un ruido horrible y un cuerpo aterrizó a 20 pies de él. Alguien había saltado de otra oficina. Chris estaba en shock cuando volvió; dijo que ese sonido lo acompañará siempre. Luego, nuestro productor, Nick Wechsler, le dio una palmada en la espalda y le dijo “bienvenido a Hollywood”. Todo había comenzado años antes, cuando Nick y yo tuvimos una reunión en Los Ángeles y hablamos de nuestra admiración por Cormac McCarthy. A comienzos de junio del 2006, Nick me envió el manuscrito de La carretera, sobre un padre y su hijo tratando de sobrevivir en un mundo virtualmente destruido por una catástrofe global. Lo terminé parado frente a la puerta de mi casa en Brighton, con unas olas furiosas y el aullido del viento atrás, tras haberlo leído sin parar desde el tren de Londres. Las últimas páginas me afectaron como un tsunami emocional. Entré a mi casa y abracé largamente a mi niño, Louie (a quien le dediqué la película). Luego me sentí sobrecogido por el reto: ¿cómo recrear la profundidad de ese sentimiento y crear un mundo así? ¿Cómo hacerle honor a semejante libro? Pero mi mayor preocupación era encontrar un joven actor que pudiera hacerlo (en el libro, el niño tiene ocho o nueve años). Era un reto, pero un regalo a la vez.

La blogosfera en el Cervantes


El logo del instituto.


¡Esta si que es una brillante idea!!!!! El Instituto Cervantes abre sus puertas a nuevas alternativas de medios como la blogosfera, el e-book y la literatura multimedia. Aquí la nota, en la Revista Ñ:

Con 73 centros repartidos por los cinco continentes, el Instituto Cervantes ha diseñado una programación cultural para 2010 que incluirá alrededor de 6.000 actos, 500 más que en 2009.

Además de las tradicionales actividades de difusión de la lengua, el cine, la literatura o el arte, a lo largo del año se pondrán en marcha programas específicos con blogueros y novelistas multimedia, como el seminario "Literatura multimedia", que se celebrará en los centros de París, El Cairo, Tetuán, Tánger y Lyon.

Caffarel se mostró hoy partidaria de "explorar la inmediatez de los nuevos medios", como los blogs o las redes sociales, que permiten la participación creativa no sólo de sus autores sino de todos quienes "re-crean" mediante su intervención en esos foros.

La blogosfera, la web 2.0, los recursos en internet o las bibliotecas electrónicas abren nuevas posibilidades que el Cervantes se dispone a abordar, anunció Caffarel.

"Debemos transmitir al exterior la imagen de un país plural, de un país innovador, de un país moderno", afirmó.

También estudia el Instituto cómo introducir el "e-book" en sus bibliotecas. El plan empezará en la biblioteca de su sede central, en Madrid, y posteriormente se extenderá a la red del Cervantes en todo el mundo, que atesora ya más de un millón de libros y cuenta con casi un millón de lectores anuales.

De las 6.000 actividades previstas para 2010, 3.300 serán proyecciones y ciclos de cine, 1.100 mesas redondas y conferencias sobre literatura, 630 conciertos y actividades escénicas, 520 presentaciones de libros y 310 exposiciones, además de un centenar de participaciones en festivales internacionales.

Una de las líneas prioritarias de este año son los Bicentenarios de las independencias latinoamericanas. Los ciclos del Bicentenario recorrerán Palermo, Porto Alegre, Cracovia, Roma, Nueva York, Milán, Viena, Praga, Salvador, Chicago, Tokio, Lisboa, Túnez, Londres, Belo Horizonte y Recife. Además, habrá Encuentro con Hispanoamerica, centrados en el Bicentenario, en Milán, Tel Aviv, Pekín, Túnez, Estambul y Londres.

México estará muy presente este año en los centros del Cervantes: habrá una exposición sobre las fotografías de la Revolución cubana del mexicano Rodrigo Moya, que recorrerá Milán, Argel y Tel Aviv.

Además, seguirá viajando por el mundo la exposición sobre la vocación fotográfica del autor de "Pedro Páramo", Juan Rulfo, que recalará en varias ciudades brasileñas -Brasilia, Porto Alegre, Salvador y Río- y en Roma.

"México ilustrado. Libros, revistas y carteles, 1920-1950", mostrará en Madrid y Moscú la iconografía de la Revolución Mexicana, con protagonistas como Diego Rivera, Carlos Mérida o Miguel Covarrubias.

Del ámbito latinoamericano es también la videoinstalación "Freshlatino", que muestra el trabajo de 14 arquitectos iberoamericanos y que recorrerá Shangai, Dublín, Nueva Delhi, Nueva York, Sao Paulo, Recife y Río de Janeiro.

También habrá una "Semana de las Letras" en París en abril próximo, así como homenajes a Miguel Hernández, Luis Rosales y la Residencia de Estudiantes con motivo de sus centenarios. Además, el Instituto estará presente en la Expo de Shangai del 6 al 12 de septiembre.

Este año el Cervantes rendirá homenaje a Paul Bowles en los centros de Marruecos (Casablanca, Fez, Marraquech, Rabat, Tánger y Tetuán) y abrirá en Estambul la exposición "Picasso: Suite Vollard", con motivo de la capitalidad cutlural europea de esta ciudad turca.

4.2.10

Reeditarán Mi lucha, de Hitler


Mi lucha.


Es lo que pretende el Instituto de investigaciones históricas de Múnich, coincidiendo con los 7o años de la muerte de Hitler. En todo caso, digo yo, el libro se puede descargar por internet. Las protestas han sido monumentales, (me incluyo allí, por supuesto) y recordemos que aún Alemania está embargada económicamente por el Holocausto, aunque poco se comente sobre ello. La nota en el ABC:

El Instituto de Investigaciones Históricas de Múnich se propone publicar en Alemania «Mein Kampf» de Adolf Hitler, por primera vez desde 1945 y coincidiendo con los 70 años de la muerte del dictador, por considerar que habrán vencido los derechos de difusión, en poder del estado de Baviera.
El citado Instituto quiere publicar una edición comentada del libro, prohibido desde la Segunda Guerra Mundial en Alemania, según informó hoy la radio pública bávara, «Bayerische Rundfunk».
La historiadora del Edith Raim explicó a ese medio que para 2015, 70 años después de la muerte de Hitler, habrán prescrito los derechos de publicación del que es depositario ahora el ministerio de Finanzas bávaras, por lo que podrá publicarse de nuevo.
La difusión del libro quedó prohibida en Alemania tras la capitulación del Tercer Reich y Baviera ha mantenido hasta ahora el veto, con el argumento de que recibieron en 1945 el mandato de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos de impedir la difusión de todo aquello susceptible de convertirse en propaganda nazi.
Evitar males mayoresRaim considera que con la publicación de una edición debidamente comentada del libro, escrito por Hitler antes de su llegada al poder, se evita precisamente que pueda ser difundida por otros canales de la ultraderecha cuando prescriban los derechos.
En «Mein Kampf», Hitler sentaba las bases de su ideología nacionalsocialista y fervientemente antisemita, que tras su ascenso al poder, en 1933, derivaron en el Holocausto. Al anuncio de los responsables del Instituto de Investigaciones Históricas siguió la advertencia de las autoridades bávaras de que piensan seguir con su política de absoluta restricción en lo que concierne a la publicación de esa obra, lo que incluye la edición comentada que pretende publicar ese instituto.
«Tras la prescripción de los derechos de publicación, en 2015, seguirá vigente la prohibición en Alemania, de acuerdo a su código penal, a la difusión de cualquier texto de propaganda nazi», indicaron fuentes del ministerio, en un comunicado.

El nuevo libro de Amís


Marín Amís.


Un nuevo libro lanza Martin Amís, llamada La viuda preñada, donde trata la "escandalosa" vida de su hermana. Lo comentan en la Revista Ñ:

Las mujeres tienen hoy "casi más poder de lo que es bueno para la armonía de sus propias vidas", critica el británico Martin Amis, que acaba de publicar su nueva novela The Pregnant Widow (La viuda preñada).

Amis cree que el feminismo ha fallado a las mujeres: "Creo que su primera prioridad debería haber sido el exigir el reparto al cincuenta por ciento de las tareas domésticas. Pero el poder es obstinado y (las mujeres) han acumulado cada vez más". "Tienen empleos y hacen casi todo lo que tiene que ver con los hijos y casi toda la administración de casa. No creo ser el único a quien no se le consulta sobre decisiones importantes de tipo doméstico", señala Amis en declaraciones al Daily Telegraph.

Su nueva novela, pese a ser una obra de ficción, está inspirada en parte en la triste historia de su hermana Sally, a la que considera en cierto modo una víctima de la revolución sexual de los años sesenta, de la que dice que fue "la mayor transformación social" por él vivida. "Fue una ruptura tremenda con el pasado. Estaba en el aire. Uno sentía que algo estaba sucediendo. Era pavoroso e intoxicador al mismo tiempo. De pronto uno sentía que se liberaba de todas aquellas ataduras y se preguntaba cómo iba a navegar por esas aguas", recuerda el escritor.

Su hermana, que murió en 2000, no estaba preparada para "la vida moderna", era una chica psíquicamente "desequilibrada desde la adolescencia. Se fue a vivir a Estados Unidos con mi madre cuando tenía doce o trece años y volvió totalmente distinta (...)" contó.

"Creo que se había drogado mucho e ido a conciertos en camionetas llenas de ángeles del infierno con sólo trece o catorce años. A su regreso parecía que hubiese dejado de desarrollarse mentalmente", recuerda el escritor, que describe a su hermana como "patológicamente promiscua".
Con veinticuatro años dio en adopción a una hija, y buena parte de su vida la pasó en relaciones "miserables". En La Viuda Preñada, su historia, a la que da vida el personaje de Violet, la hermana más joven de su antihéroe, Keith Nearing, es emblemática de los efectos destructivos de la sociedad permisiva.

Amis culpa por encima de todo a la revolución sexual de la infelicidad de Sally: "Creo que habría tenido muchas dificultades en cualquier tipo de sociedad, pero si hubiese vivido en la primera mitad del siglo en vez de en la segunda, pienso que se las habría arreglado más o menos. Murió con 46 años. No llegó lejos. Fue como un colapso total".

El espíritu que preside La viuda preñada es el narcisismo: el novelista norteamericano Tom Wolfe "tenía razón. Los sesenta fueron las década del Yo (...) Lo que más importaba era el aspecto físico. Y hoy importa aún más", señala Amis.

"Aquí (en Gran Bretaña) hay una obsesión total con las superficies y facetas, con las texturas y superficialidades, y uno se pregunta hasta dónde podemos llegar. ¨¿Alguna vez ha importado mas el aspecto exterior? Se ha convertido en una tiranía de la que no se habla", critica el novelista.

Amis denuncia, por otro lado, la "brutal incultura" de la sociedad británica actual con programas que no podrían ser más triviales como "El Factor X" o "Gran Hermano" y se pregunta si tendrá que ver con el hecho de que el Reino Unido ha dejado de ser la gran potencia que fue una vez.

El último adiós a Tomás Eloy


Portada de su libro en inglés.


En la agencia de noticias Telam aparece una conmovedora nota sobre la despedida de Tomás Eloy Martínez, en Argentina. Dice la nota:

Los restos del escritor y periodista Tomas Eloy Martínez, fallecido el domingo a los 75 años, fueron cremados esta tarde y depositados en una urna que permanecerá en el cementerio bonaerense de Pilar Memorial donde se lo veló desde esta mañana.

De la ceremonia participaron los más allegados al célebre escritor, incluidos sus siete hijos, quienes se pasaron de mano en mano -a modo de despedida- la urna que ahora conserva los restos del autor de Santa Evita y El vuelo de la reina.

Políticos, periodistas, escritores y poetas, despidieron esta tarde, bajo la lluvia y un intenso calor, los restos de Tomás Eloy Martínez en el cementerio bonaerense de Pilar, escuchando a Piazzola y degustando un 'vermut' con papas fritas, tal había sido la voluntad del escritor tucumano.

En una de las salas del Parque Memorial de Pilar, un pequeño grabador reprodujo tangos de Piazzola, el jazz de Keith Jarret y música clásica; y algunos ejemplares de sus libros como Ficciones verdaderas, Purgatorio y La Pasión según Trelew, ocasionalmente levantados por algunos de los presentes.

"Gin tonic con limón y papas fritas", ofrecen un poco más allá. Ese fue el deseo del reconocido periodista para el día de su despedida, explicaron sus allegados.


"Lo difícil fue ayer, ya lloré el mar de lágrimas que tenía que llorar y así es como quiso papá que lo despidamos", resumió con sencillez Ezequiel, uno de sus hijos y bromea: "él tenía una gran curiosidad por saber qué es la muerte, seguramente en la próxima vida podrá escribir sobre esto".

Cerca del féretro cerrado se acumularon las ofrendas florales enviadas por el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli; los directivos de la editorial Alfaguara y diferentes diarios.

Los historiadores Julia Constela y Rogelio García Luppo; los periodistas Carlos Ulanovsky, José Ignacio López, el radical Rodolfo Terragno y el ministro de cultura porteño, Hernán Lombardi, fueron algunos de los que se acercaron al Parque Memorial para dar su último adiós al autor.

"Con su muerte Argentina tuvo una doble perdida, por una lado la de un hombre de la estética literaria, y por otro la de un pensador de la República que soñó con un país diferente en momentos en que se necesitaron pensamientos de acción", sostuvo Lombardi.

"El no era solamente un periodista sino que trató de usar la lengua para transmitir ideas, convicciones y pensamientos, y lo hizo maravillosamente. Fue un orfebre de la palabra", aseguró por su parte Terragno.

Para el ex titular de la UCR (1995-97) y ex jefe de gabinete durante el gobierno de Fernando De la Rúa (1999 y 2000) "hubo un antes y un después en el periodismo venezolano luego de su paso por ese país", donde se exilió entre 1975 y 1983, hasta el retorno de la democracia en Argentina.

"Era muy generoso, te ayudaba a escribir. Eloy no se ha perdido porque ahí están sus libros -dice el periodista Miguel Wiñaski- Se trata del intérprete más lúcido de muchas cosas y del peronismo en particular".

"Definió al país como el cadáver a la deriva de una mujer en manos rapaces y cuadriculadas, delirantes, eso es Santa Evita. Esa es la visión extraordinaria narrada con tanta belleza, es la novela porque lo de Perón era una novela, es sagrado, es Trelew, es la historia puesta en un registro estético que deja un mensaje de esperanza, y no sólo en el mero registro horrible que nos ataca cada día", concluyó.

El poeta Jorge Boccanera, por su parte, recordó desde Bolivia cuando a mediados de los 80 presentaron juntos la novela "Castigo Divino" en una sala del San Martín al nicaragense Sergio Ramírez, entonces vicepresidente del gobierno sandinista.

"Precisamente la última vez que lo vi fue también en Buenos Aires junto a Ramírez -rememora- y hablamos ligeramente del trasiego entre periodismo y ficción, yo pienso que encarna un modelo de intelectual, el de los 60-70 que se desdobla en escritor, periodista, catedrático y biógrafo entre otros asuntos".

3.2.10

Sylvia o la fuerza de la naturaleza


La tumba de Plath.


En su más reciente entrega, la # 122, el periódico Con-fabulación publica un artículo de este blogger, a propósito de los 47 años de su muerte. La nota es sobre ella, Sylvia. Hubiese querido acariciarle sus piernas largas, sus 1.70 m de estatura, ir un tanto más allá de lo que me permitiera. Aquí la nota que aparece en el periódico:

Cuando se suicidó, Sylvia Plath rondaba los 30 años. Imagino a Ted Hughes, su ex-esposo y también poeta, sosteniendo su delgado cuerpo asfixiado, buscando entre el desorden de la casa alguna manta que cubriese el vacío de su muerte. Imagino del mismo modo a Frieda, su hija de tres años, abrazándola sin comprender del todo por qué su madre no la despertó aquel 11 de febrero de 1963, como solía hacerlo todas las mañanas, a prepararle los pancakes al desayuno en su pequeño departamento de Londres. Dicen los psiquiatras que el suicidio es, entre otras cosas, una manifestación de inseguridad para sobrellevar la existencia revelada. La humanidad, entonces, está limitada a regocijarse con los placeres terrenales y, en sumo equilibrio, a resistir los dilemas del mundo. Sylvia quizá no advirtió la vida de la misma manera. Para ella, vivir se dividía en dos estadios; en el primero, fungía como una mujer devota a sus hijos, entusiasta, dinámica en su literatura; en el segundo, (y es allí donde exterioriza su trastorno bipolar) se consideraba una muchacha incompetente, baldía, cuyos versos no lograban siquiera inquietar a las moscas, según sus propias palabras. Poeta y mujer en un solo cuerpo, no vio la claridad y la verdadera belleza en el simple hecho de existir. Cuán difícil le resultaría verse sola con sus dos hijos a finales de Octubre del año 62, fecha en que Ted le abandonó. Cuán difícil le sería el soportarse a sí misma, el no lograr escribir algún poema que le significara algún atisbo de grandeza. Ya tenía cierto reconocimiento en los Estados Unidos, y algún nombre en Inglaterra. Pero Ted Hughes lo era todo para ella. Siempre. Desde el día mismo que le conoció, conoció con él la permanencia del amor y la seducción.

Sylvia dejó su último libro, Ariel, en el escritorio principal para que Ted lo hallara e hiciera lo posible para que la obra fuese publicada de cualquier manera. Ariel empezó a ser escrito días después de que Hughes la dejó, cuatro meses antes del suicidio, en un impulso de enorme lucidez poética. Tal episodio me recuerda a Alfred de Musset, el gran poeta francés, que sólo escribía poemas prodigiosos después de que le destrozaran el corazón. Sylvia siempre se quejaba de su sequía para escribir. Pues bien, necesitó ese golpe que le representó la separación con su esposo para dejarnos un libro verdaderamente extraordinario. En sus diarios publicados póstumamente en 1982, bajo la tutoría de Hughes, Sylvia manifiesta, después de publicar su primer libro, el poemario Coloso: “estoy fastidiada, inmovilizada, detenida. No llega el correo. No me han aceptado nada desde el primero de octubre. Y he mandado montones de poemas y relatos”. Yo le respondo humildemente a Sylvia, que sí, que ha llegado el correo, que han aceptado publicar todos tus poemas y relatos, incluso esa novela febril a la que le dedicaste tres páginas diarias llamada La campana de Cristal.

Pocos tienen el talento descomunal de Plath, salvo algunos casos, entre los cuales contamos a Rimbaud, Dickinson, Trakl, verdaderos hacedores de la palabra esencial. Estoy convencido, sin asomo de duda, que no tengo el talento de Sylvia, y no escribiré una obra majestuosa como Ariel. Pero tengo a Laura, mi hija, la Frieda de Sylvia Plath. Aquella pequeña mujer de sonrisa graciosa y espontánea es suficiente para asirme de varias ramas en el relámpago absurdo que resulta a veces, sólo a veces, la vida.