Cuando a principios de octubre se anunció el nombre del ganador del Premio Nobel de Literatura 2010, nadie se preguntó qué maleficio se había quebrado dentro de la Academia Sueca para que por fin se lo concedieran a Mario Vargas Llosa. Pues aquí está la respuesta a ese enigma.
En febrero de 2003, en oportunidad de una entrevista que le hice al escritor peruano en París con la excusa del lanzamiento de El paraíso en la otra esquina, le pregunté si recordaba cuál era el último premio que le habían entregado. Yo llevaba en el bolsillo una rigurosa contabilidad de los que le habían dado el último año: siete galardones de importancia diversa y siete doctorados honoris causa. Apenas la semana anterior había recibido uno, del que ya no recordaba ni siquiera el nombre. En cambio, sí relató con memoria minuciosa el primero, que le llegó cuando tenía 16 años. “Yo estaba en el colegio todavía -contó-. Fue en un concurso que creo organizó el Ministerio de Educación, para una obrita de teatro que escribí, La huida del Inca. Fue el segundo premio en realidad, pero igual para mí es inolvidable. Imagínate que desde entonces llevo en la billetera el programa de mano”.
Entonces sacó de ahí un papel doblado y en hilachas, que leyó casi de memoria: “La huida del Inca, drama de Mario Vargas Llosa en tres actos, época antigua, con prólogo y epílogo época actual”. Luego, con cierta melancolía, agregó: “Nunca se ha apartado de mi billetera, lo he llevado toda la vida. Es como un amuleto, y va a morir conmigo”.
Pasaron décadas desde aquella adolescencia de premios precoces, en las que Vargas Llosa logró condecoraciones y reconocimientos de todo tipo, menos el esquivo Nobel. Hasta que se rompió el conjuro.
¿Qué ocurrió? Supe que el año pasado Vargas Llosa perdió o le robaron la billetera donde conservaba su añejo talismán de papel. Sospecho que era lo que le abría las puertas a todos los honores, menos a los de Estocolmo. Ahora pide a quien lo encuentre, que por favor no se lo devuelvan.
15.12.10
La billetera de Vargas Llosa
8.12.10
Vargas Llosa en Estocolmo
Con llanto terminó el discurso de recibimiento del Premio Nóbel este año. Con llanto, con determinación, con sabiduría. Si quieren leer todo el pronunciamiento del peruano, den click aquí, colgado por el diario El país:
7.10.10
Vargas Llosa es Premio Nóbel¡¡¡
¿Qué decir? Así lo anuncia europapress:
El escritor peruano Mario Vargas Llosa ha obtenido el Premio Nobel de Literatura 2010. El Comité Nobel ha destacado "su cartografía de las estructudeas del poder y sus mordaces imágenes sobre la resistencia, la revuelta y la derrota individual".El autor de La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965), Pantaleón y las visitadoras (1973) y La tía Julia y el escribidor (1977) es una leyenda viva de la literatura hispanoamericana recibirá 10 millones de coronas suecas (un millón de euros) por el premio.
El escritor, que también posee la nacionalidad española, publicará su nueva novela, El sueño del celta, el próximo mes de noviembre. Es el primer premiado en lengua castellana desde que se le concediera el premio a Octavio Paz hace dos décadas.
Y así el diario El país:
La Academia Sueca ha roto la tendencia de los últimos años y ha concedido a Mario Vargas Llosa el premio Nobel de Literatura, el primero que recibe un escritor en lengua española desde 1989, cuando lo recibió Camilo José Cela.
Vargas Llosa era un clásico de los candidatos al Nobel desde hacía muchos años. Su candidatura, sin embargo, parecía en declive. Primero, se argumentó que el Nobel de Gabriel García Márquez ya competía para todos los escritores de su generación, la del 'Boom' latinoamericano. Después, se consideró que su postura política, liberal, crítica con la socialdemocracia, no era coherente con la línea de la Academia sueca. Los nombres muy conocidos también habían desaparecido de la lista en los últimos tiempos.
La carrera y la vida de Vargas Llosa es conocida: su infancia en una familia de clase media descompuesta está contada en 'La ciudad y los perros', ambientada en el colegio militar Leoncio Prado. El paisaje de su juventud limeña aparece en 'Conversación en La Catedral'. Sus años en Bolivia se dejan ver en 'Pantaleón y las visitadoras'...
Después, Vargas Llosa se trasladó a Barcelona y se convirtió en núcleo duro del 'Boom' latinoamericano, junto al que entonces era su amigo Gabriel García Márquez, y al amparo del editor Carlos Barral. Vargas Llosa sólo volvió a Perú para competir en las elecciones presidenciales de 1990. El escritor, que se presentó con un programa de corte liberal, perdió las elecciones en contra de todos los pronósticos ante un candidato de origen japonés casi desconocido: Alberto Fujimori.
1.9.10
El sueño de un peruano
Falta poco para el lanzamiento editorial del año, sin duda: El sueño del celta, de Mario vargas Llosa. Todo mundo habla de ello. Así lo anuncia El cultural:
Roger Casement entró en la vida de Mario Vargas Llosa de una manera casual. Leía el escritor una nueva biografía de Conrad, y por ahí andaba ese tipo extraordinario y fascinante llamado Casement, que le atrapó hasta el tuétano y le ha tenido absorbido durante tres años largos. Es el protagonista absoluto de su novela El sueño del celta, que saldrá a la calle el próximo 3 de noviembre.
El escritor he hecho una investigación muy amplia sobre este personaje de vida contradictoria y novelesca, diplomático británico que denunció las atrocidades cometidas durante la colonización del Congo por parte de Leopoldo II, rey de los belgas.
"Leopoldo II fue un auténtico genocida, quizá el primer gran genocida moderno, porque concibe un sistema montado sobre la hipocresía, presentando la colonización belga como una empresa evangélica, civilizadora, y en realidad todo eso es una cortina de humo detrás de la cual hay una crueldad vertiginosa, y un exterminio de millones de africanos. El Congo continúa en esa tragedia permanente por el trauma del colonialismo”, dice el escritor.
Cuenta Vargas Llosa que Casement era el arquetipo perfecto para desmitificar a los héroes y describirlos en su dimensión real. Seres en los que encontramos actos heróicos y las miserias propias de un hombre que vive en una permanente contradicción personal: diplomático británico trabajando para los nacionalistas radicales irlandeses y manteniendo una doble vida también en la personal.
"Fue un hombre tremendamente generoso, y al mismo tiempo, profundamente desgraciado, porque en el mundo puritano británico de entonces ser homosexual era un riesgo muy grande, era vivir al borde de la condena criminal". "Todavía hoy -dice el escritor- vas a Irlanda y la gente se pone muy incómoda con el nombre de Casement. Se le reconoce, sí, que fue uno de los héroes de la Independencia, pero nadie quiere hablar de él. Prefieren mirar hacia otro lado”.
No hay que confiarse con la crisis
Mario Vargas Llosa vive en España casi la mitad del año. Sigue la actualidad politica y económica de nuestro país y le preocupa: "La veo con mucha preocupación, sí. Porque la crisis que, desde luego, es global, en España tiene una gravedad particular y esto es preocupante, teniendo en cuenta que España fue, o parecía ser, la historia feliz de los tiempos modernos. Era un ejemplo para el mundo. Y de pronto, vemos que las cosas no eran tan bellas como parecían, que en realidad debajo había una serie de problemas no resueltos, que de pronto han levantado cabeza y, hombre, no creo que se vaya a retroceder al pasado pero, clarísimamente, el optimismo que se justificaba hace diez años, hoy día ya no se justifica. Yo creía que el gran éxito de la Transición había sido enterrar las rivalidades, la intolerancia, pero veo que no estaban tan enterradas, y ¡ojo! que unas minorías consiguen muchas veces, dadas ciertas circunstancias, arrastrar a la mayoría. Yo creo que hay esperanza, que la crisis se sorteará, pero no hay que confiarse. Nunca hay que confiarse”.
De Perú habla con satisfacción, cree que el país está viviendo un buen momento político, y le enorgullece sobre todo “que un gobierno democrático lleva a un dictador a los tribunales civiles, y lo juzga concediéndole todos los derechos de defensa, con observadores internacionales, y lo condena a 25 años de cárcel por asesino y ladrón. Y no solamente a él, por lo menos a una veintena de militares y dirigentes políticos de la dictadura. Es un ejemplo para el mundo. Ojalá todos los dictadores acabaran en la cárcel, presos, condenados por tribunales civiles.
Cree Vargas Llosa que el régimen de Cuba está dando las últimas boqueadas: "Sí, creo que una vez que se muera Castro, que es un símbolo que está allí, congenlando el país, el desplome será inevitable. El régimen cubano es ya un cadáver putrefacto que solo ha traido miseria, que se cae a pedazos, donde la miseria generalizada es la característica más general, donde el sueño de la inmensa mayoría de los cubanos es escapar, salir de allí, aunque se los coman los tiburones... ¿cómo vas a defender eso? No, Cuba ya no tiene defensores, aunque los intelectuales que no tienen vergüeza no dan la cara. Por eso ya no hablan de Cuba, no se atreven a decir: “nos equivocamos, fue un error”. Algunos lo han hecho, hay una izquierda que ha aprendido y digamos que, aunque a regañadientes, reconocen que Cuba es un fracaso”.
"La de Chavez -dice el escritor- es una dictadura tan corrompida, con una oposición tan fuerte dentro del país, que no creo que pueda extenderse. Me parece un caso más bien excepcional y creo que muy transitorio".
Humanismo y estupidez
Vargas Llosa se muestra rotundo contra la televisión que se hace hoy día incluso en los países más cultos, contra la cultura de la pantalla, que va a frivolizar y banalizar extraordinariamente la cultura.
"Ya lo ha hecho, lo está haciendo, y si algo puede defendernos de ese fenómeno de la frivolización, que es el fenómeno cultural más importante de nuestro tiempo, es leer a Tolstói, a Víctor Hugo, a Joyce, el Quijote... El humanismo ha quedado relegado al cuarto de los trastos viejos. Es una curiosidad, una especie de anacronismo en este mundo de gadges. Hay un tipo de estupidez contemporánea que tiene mucho que ver con la cultura audiovisual de nuestro tiempo”.
16.7.10
Dos dedicatorias, un rencor...y un blog
Fernando Araújo Vélez, bloggero del diario El espectador, comenta una nota divertida sobre la persecución de dos dedicatorias para el ejemplar del libro Historias de un deicidio, cuyo dueño es un periodista peruano. Todos conocemos el acontecimiento nada claro del golpe que le propinó Vargas Llosa a Gabo, y del cual nadie conoce la verdad absoluta. Sólo leánlo, y sabrán de que hablo:
Tenía que ser, como fue, uno de esos periodistas curiosos, coleccionista de objetos fútiles, firmas, palabras y fotografías, quien hubiera abierto la puerta de un antiquísimo, profundo e irremediable conflicto entre dos inmortales por una simple y sencilla dedicatoria. El tipo, peruano, casi 30 años por aquellos tiempos, acucioso y nervioso, se matriculó en los cursos de Nuevo Periodismo de Cartagena porque le habían informado que uno de los días de talleres, en algún momento, aparecería Gabriel García Márquez para hablar con los alumnos. Ahorró. Llenó miles de formularios. Se leyó de arriba abajo una de sus ediciones de Historia de un Deicidio, de Mario Vargas Llosa, y anotó en sus cuadernos hasta la más mínima de sus observaciones.El día antes de su viaje empacó ropa, unos cuantos libros, una grabadora y varias cajitas de pilas. Dejó a un lado “su” original de García Márquez Historia de un Deicidio para guardarlo y resguardarlo a la mañana siguiente y repasó su dedicatoria. Se la había pedido a Mario Varas Llosa casi con piedad, temeroso de que los viejos recuerdos atacaran al escritor y el rencor lo llevara a algún gesto desmedido. Sabía, como casi todos los habitantes del mundo literario, como Carmen Balcells y Tomás Eloy Martínez, por ejemplo, que el autor de El deicidio no quería saber nada más en su vida de Gabriel García Márquez. Frunciría el ceño ante su petición. Miraría lejos, muy atrás.
Todo eso ocurrió, pero al final, entre displicente y vengativo, Vargas Llosa le firmó el libro. Escribió algo así como Por una mistad que nunca más será, y puso su nombre. El Periodista fue feliz por un día o algo más. Luego, dijo, diría en una noche de tragos en Cartagena, sus amigos lo convencieron de que consiguiera la dedicatoria-respuesta de García Márquez y el libro pasó de ser un tesoro a una obsesión. De sonrisa a pesadilla. En mil noches de insomnio leyó la historia del distanciamiento, con sus infinitas versiones.
Que Vargas Llosa se había ido con una amante azafata a Suecia y su esposa, Patricia, se había quedado en Barcelona con García Márquez, quien le sugirió que se divorciara. Que no había sido a Suecia sino a Perú. Que García Márquez la había intentado seducir. Que después, muchos años después, Vargas Llosa le dio un puñetazo en el aeropuerto de Ciudad de México. Que no, que el golpe había sido en un cine mientras veían un filme sobre los sobrevivientes de Los Andes, y que fue Elena Poniatowska quien curó a la víctima con un pedazo de carne cruda.
Pasado el tiempo, Vargas Llosa mandó a recoger todas las ediciones que había regadas por ahí de su Deicidio, una tesis doctoral en la que analizó Cien años de soledad con sus estructuras, demonios y dioses. Denominó entonces a su autor como “El Amadís de América”. García Márquez, por su parte, dijo de Vargas Llosa que era “el último caballero andante de la literatura”. Se habían conocido en Caracas a mediados del año de 1967, cuando uno fue a presentar su obra más célebre, y el otro, a recibir el premio Rómulo Gallegos . En el 71, Vargas Llosa lanzó su libro. En el 76 se hablaron por última vez.
Por ello, cuando García Márquez leyó la dedicatoria que Vargas Llosa le escribió al periodista peruano, tomó una pluma y anotó debajo algo así como “totalmente de acuerdo”.
Dos grandes escritores hasta en las dedicatorias, ¿no?:
Vargas Llosa: "Por una amistad que nunca será".
Gabo: "Totalmente de acuerdo".
30.4.10
Lo infantil en Vargas Llosa y Pérez-Reverte
Ambos autores inauguran la colección de historias infantiles escritas por grandes nombres de la literatura adulta. Lo comentan en el ABC:
«Siempre me han molestado los libros infantiles escritos como si los niños fueran bobos. A los pequeños no se les puede engañar. Son los lectores perfectos, puros, desconocen al autor y sólo se les puede aburrir o divertir». Así de contundente se ha expresado Arturo Pérez-Reverte durante la presentación de una nueva colección de literatura infantil de Alfaguara de la que, además de inaugurar, ha sido el «ideólogo».«La idea surgió de casualidad -continúa el autor-. Se me ocurrió un cuento y pensé que estaría muy bien que los escritores para adultos hicieran una incursión en el cuento infantil». «Mi primer Vargas Llosa» y «Mi primer Arturo Pérez Reverte» son los dos primeros ejemplares de esta colección de historias originales para niños. De este modo, la literatura con mayúsculas se convierte en letra pequeña para entrar en el universo de los niños.«Escribir para un público para el que normalmente no escribo me resultó tentador. Siempre he tenido la frustración de no haber sido capaz de crear un cuento infantil, pero esta idea hizo las veces de semilla y, finalmente, germinó», ha explicado Mario Vargas LLosa.
El desafío de la creaciónAmbos autores han coincidido en señalar que la creación de sus respectivas historias ha resultado un desafío. También los dos han optado por temas «no políticamente correctos», según Perez-Reverte. Su título, «El pequeño hoplita», narra desde la perspectiva de un niño la batalla de las Termópilas, mientras que Vargas Llosa aborda, en «Fonchito y la luna», el primer amor y el despertar de la sensualidad infantil, «El protagonista podría ir a la cárcel en Estados Unidos», ha bromeado Pérez-Reverte. Las coincidencias entre escritores no acaban aquí. Ambos han escogido «Los Tres Mosqueteros» como libro frontera, el que marcó un antes y un después en su camino lector.Para el futuro preparan nuevas entregas de los autores que más influencia tienen en la lectura. Nombres como Muñoz Molina o Eduardo Mendoza continuarán con esta tarea, a razón de dos libros por año cuyo lanzamiento será en abril, cerca del día del libro infantil y juvenil.Todo para conseguir, en palabras de Vargas LLosa, que «los niños no renuncien a la lectura. Es un peligro que en el pasado no existía y ahora es real. Que la literatura sea reducida a una minoría supone un empobrecimiento de la civilización. La literatura enriquece una cultura porque alimenta sus deseos y la dota de espíritu crítico».
22.4.10
Habla Carmen Balcells
La agente literaria más importante del siglo XX en lengua española, dio una entrevista a Xavi Ayen. Entre otras cosas, cuenta su más reciente faceta: la hotelera:
En su piso de Barcelona se celebró la mítica fiesta de despedida de Barcelona a los Vargas Llosa en 1974...
Sí, entonces sólo teníamos el 3.º 3.ª, y ahora tenemos toda la planta. Aquella fiesta fue gloriosa, estaban García Márquez, Vargas Llosa, José Donoso, Jorge Edwards, Ricardo Muñoz Suay... duró dos días porque a Mario le retrasaron un día la salida de su barco al Perú. Y no se me ocurrió nada mejor que decir: "¡Que continúe la fiesta!". Los Vargas Llosa ya habían cerrado su casa de Barcelona, ¿qué iban a hacer? ¿Irse a un hotel? Era más fácil continuar bailando.
Fue la fiesta final del boom, ¿no?
Fue uno de sus finales. Hay muchos finales del boom, depende de cómo se cuente. Esa fiesta fue el final feliz. Todos los desafectos son posteriores a aquella fiesta, sí.
Los otros finales no son felices...
¿Quién dice que no? Los autores vivos siguen vendiendo todos ellos montones de libros. Y los que se han muerto disfrutan de la vida eterna. ¿Se le ocurren finales más felices?
No todos siguen siendo amigos.
Pero es que esa no era la finalidad del boom. El invento de la palabra boom no fue para constituir una fraternidad de amigos, para relacionarse afablemente e irse de excursión al campo con las familias. No, no, no... Aquello era un lobby, algo que tiene que ver con el poder literario. Con vender, ¿comprende? Vender. Y, tantas décadas después, aún funciona el invento. Venden millones de ejemplares. Son excelentes escritores. Hay intentonas de imitar aquello, de crear grupos aquí y allá. Pero los que venden son los chicos del boom: Gabo, Vargas Llosa, Cortázar, Fuentes, Donoso, Allende...
¿A Isabel Allende la mete también en el boom?
Al editor Mario Lacruz le vendí a Graham Greene y, en el mismo pack, le metí La casa de los espíritus de Allende, entonces una autora inédita. Lacruz me llamó enseguida, emocionado: "¡La voy a publicar como la mujer del boom!".
¿Por qué no funcionan otros grupos literarios?
Porque intentan imitar aquello, emular algo del pasado. Las nuevas generaciones deben construir algo diferente, no intentar repetir lo que hicieron sus padres. Cuando alguien copia, no se da cuenta pero está reproduciendo sólo lo accesorio, no lo fundamental.
Bienvenidos al hotel Balcells . La agente literaria más famosa de la Tierra, fundadora del boom literario latinoamericano, representante –y mucho más– de autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Delibes, Pablo Neruda, Juan Marsé... la mujer que comparte manteles con jefes de Estado y que –dicen– mueve con sus hilos muchos resortes del panorama editorial, se ha ido a su pueblo –en realidad, una pedanía– y ha comprado varias casas para reconvertirlas en hotel rural de lujo y organizar actividades culturales que insuflen nueva vida a la zona. Tan preocupada por grandes operaciones editoriales como por cambiar las bombillas de la piscina, Balcells recibe a este diario en su casa, junto al nuevo establecimiento hostelero.
¿Dónde estamos exactamente ahora?
En mi pueblo natal, Santa Fe de Segarra, que es una pedanía de Les Oluges. Esta fachada que vemos desde aquí, con aquel letrero que dice Santa Fe de las Américas es la recepción de mi hostal, bueno, llamémoslo hostal de lujo, o ponga simplemente confortable, que estamos inaugurando en este momento.
¿Todas estas casas que vemos son su hostal?
Nooo. Son tres casas juntas que conforman seis apartamentos. Ahora sólo me falta encontrar la clientela adecuada.
¿Qué clientela busca?
Gente mayor, con una salud relativamente estable, aunque tanto el CAP de Cervera como el médico de Sant Ramon están muy cerca y son excelentes. Los requisitos para los inquilinos serían también tener buen humor, un cierto gusto por la soledad, los paseos y los juegos de cartas. Y que deseen quedarse durante periodos más o menos prolongados.
Así, ¿podemos decir que ha iniciado una nueva etapa como empresaria hostelera?
Sí. En este momento de mi vida, al borde de los 80 años, he querido volver a mi pueblo natal, a envejecer mirando el paisaje, poner un huerto, ver crecer mis árboles... ¿ve? Aquellos olivos son de Rosa Regàs, aquellos tres cipreses son Manuel Vázquez Montalbán, su mujer Anna Sallés y su hijo Daniel Vázquez Sallés... Cada árbol tiene el nombre de un escritor. Y esos bustos de Adriano y Trajano que nos contemplan eran de Terenci Moix. Pues bien, considero que, para financiar los gastos que genera mi retiro en este apacible lugar, es mi obligación generar algún ingreso. Un hostal de alta comodidad es el negocio ideal y dará vida al pueblo, que la necesita. Estaba pensando poner un anuncio en una revista alemana o llamar a Lara para que, ahora que ha comprado Círculo de Lectores, ofrezca a sus socios estancias en el hotel Balcells además de libros, pero, al final, he preferido conceder una entrevista a su diario, que tiene una larga tradición comercial y un porcentaje nada desdeñable de lectores que responden al perfil que busco.
Vaya, qué sorpresa... ¿Desea poner algún otro anuncio gratuito más?
Sí. Estoy buscando una persona bilingüe (inglés-español) que conozca el tema de los derechos extranjeros. A poder ser, alta, rubia y sueca.
No siga con más anuncios, que nos saltará encima la defensora del lector...
Es que me sale mucho más barata esta entrevista que un anuncio, con la ventaja de que aquí en la sección de Cultura nos lee gente del sector, interesada por estos temas. Estadísticamente es probable que me conteste alguien. ¿Quién sabe? Igual me llama alguien ofreciéndome 2.200.000 euros y se lo vendo todo.
21.4.10
Vargas Llosa habla sobre la era digital
Sin funerales, sin elegías por el libro, pero sin guardarse tampoco ni las dudas ni las sonrisas escépticas, Mario Vargas Llosa (Perú, 1936) ha conversado esta mañana en Madrid con un grupo de amigos sobre el Tema ineludible de estos tiempos, aquél que espera a la vuelta de la esquina cuando crees haberle dado esquinazo: el eBook, la digitalización, la hipotética muerte del libro.
La ocasión la ha brindado NH Hoteles en el acto de entrega de los premios de su ya tradicional concurso de relatos, que apadrina el escritor peruano y al que sirven de jurado Gabriele Burgio, presidente de la firma hotelera, Lorenzo Silva, Marta Rivera de la Cruz, Manuel Longares, Santos Sanz Villanueva y José Luís Martín Nogales. Vargas Llosa ha ejercido, inquieto y curioso, de espontáneo moderador, se ha batido en defensa del cuento, “un género heroico”, y ha apostado por la literatura de futuro frente a las urgencias y actualidades a las que parece convidar la lectura digital.
Según afirman los promotores del concurso, el NH de Relatos ha batido este año todos los récords de participación. De las 253 colecciones de cuentos y 1.043 relatos presentados se han alzado como ganadoras las obras de la uruguaya Cristina Peri Rossi -Habitaciones privadas, premio al libro inédito dotado con 20.000 euros- y de los españoles Gustavo Martín Garzo -El país de la cebada, premio de 10.000 euros al mejor relato independiente presentado-, Juan Bonilla y Carlos Castán -ambos galardonados también con 10.000 euros a las mejores antologías de relatos publicadas, Tanta gente sola y Sólo de lo perdido, respectivamente.
Tras la preceptiva entrega de galardones, en la que todos los premiados, salvo la ausente Peri Rossi, han recordado el influjo mágico que las letras de Vargas Llosa ejercieron en sus inicios literarios, resultaba obligada una defensa vehemente del género. “No sé por qué los editores desconfían del cuento -se ha preguntado Vargas Llosa-, tan difícil como perfecto, tanto como un poema, como una buena fotografía, la punta del iceberg de la Literatura... La novela es mucho más imperfecta”.
El sueño del celta, próxima novela
La próxima novela “imperfecta” del escritor peruano ya está escrita, por cierto. Se titulará El sueño del celta y rescatará, como él mismo ha avanzado, la increíble peripecia vital de Roger Casament, el aventurero irlandés amigo de Conrad que fatigó a principios del XX las selvas del Congo y la Amazonía y sacudió las conciencias europeas con una serie de impresionantes informes sobre las terribles condiciones de los indígenas trabajadores del caucho.
No resultaba muy difícil, tras el avance de Vargas Llosa, viajar de la Ceca a la Meca, imaginar su próxima novela en formato digital y urgir su opinión sobre el asunto literario de nuestros días. Pero él, lejos de mostrarse asertivo y categórico se ha arrancado a preguntar a los presentes. Estos, claro está, se han dividido inmediatamente en los dos grupos de rigor, el de los luditas defensores del libro tradicional, comandados por Juan Bonilla -“si los miras juntos, el libro tradicional parece en realidad el futuro del libro digital” - y el de los más abiertos a las posibilidades digitales, entre los que ha destacado, con sus reservas, Lorenzo Silva, defensor de la necesaria pervivencia de los editores “para mantener una oferta de calidad” en el naciente mundo del eBook.
Tras las intervenciones, el autor de Conversación en la catedral ha recogido el guante y ha manifestado sus recelos, por ejemplo, a la pobreza literaria de los blogs. Vargas Llosa teme que la digitalización conlleve tres peligros notables, la simplificación, la banalización y la corta permanencia: “Aunque muchos piensen que esto es una ingenuidad, puede desaparecer la imprescindible noción de obra maestra, las escrituras para el futuro, para las generaciones futuras” ¿Una muestra? “El ejemplo del Arte reciente, tan espectacular como banal y efímero”.
28.2.10
¿Qué pasará con el Congreso Internacional de la Lengua?
Después del devastador terremoto en Chile, ¿estarán para continuar con la programación en cuanto al Congreso Internacional de la Lengua en Valparaíso se refiere? Si cancelaron Viña del Mar, todo es posible. A dos días del comienzo del Congreso, nadie se ha pronunciado al respecto. Quizá la respuesta es obvia, digo. El dilema de la exclusión de Vargas Llosa y Jorge Edwards en el evento, pasó a un décimo plano. Ya no importa. Sin embargo, Paz Soldán, antes de ocurrir el terrible sismo, nos recuerda aquel, ahora, pequeño incidente:
La Tercera informó esta semana que los organizadores del acto inaugural del Congreso de la Lengua, a celebrarse en Valparaiso el 2 de marzo, habían decidido prescindir de la presencia de los escritores Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards. Sonaba raro que un Congreso de la Lengua contara en su inauguración con autoridades oficiales pero no con los que se supone que representan la escritura viva y están entre los que más han hecho por dotar a la lengua española de una dinámica proyección hacia el futuro. Poco después llegaron las aclaraciones y rectificaciones de La Moneda, y todo volvió a la normalidad: Vargas Llosa y Edwards no serían excluidos.
Se le puede dar el beneficio de la duda a La Moneda y decir que todo no fue
más que el error de un "funcionario medio". Sin embargo, es difícil no quedarse con la sospecha de una burda represalia debida al apoyo de los escritores a Piñera en las pasadas elecciones. Y quizás en el fondo no importe tanto si el autor del desatino era una alta autoridad o apenas un "funcionario medio". Lo que este episodio revela, una vez más, es la perversa relación que existe entre el poder y la letra en América Latina.
Ahora que estamos en época de bicentenarios, es bueno recordar que es nuestras repúblicas nacientes en el siglo XIX el hombre de letras que intervenía en la esfera pública era más la regla que la excepción. El poder simbólico de la escritura hizo que nuestros letrados se contaran entre los principales regidores de las naciones: de sus plumas salieron las Constituciones, las leyes, las reglas para hablar y escribir. Andrés Bello y Sarmiento, nuestros grandes codificadores, sellaron esa alianza entre poder y letra que no haría más que consolidarse con el paso de los siglos. Es cierto que hubo flujos y reflujos, momentos en que la escritura quiso alejarse del poder: pienso, por ejemplo, en los modernistas de fines del XIX (pero incluso ellos tuvieron a Martí). Sin ir más lejos, las nuevas generaciones -digamos, desde la década del noventa hasta nuestros días- han sido explícitas en su deseo de adoptar un nuevo modelo de escritor, más recluido, menos dispuesto a opinar, a intervenir en el debate político. Pero la tradición pesa, y el escritor latinoamericano está más cerca del intelectual público francés que del esquivo autor norteamericano (admiramos el silencio de Salinger, pero en el fondo aspiramos a Camus).
En un continente en el que la vida intelectual nunca ha alcanzado una autonomía que le permita alejarse del poder, es lógico que de vez en cuando el poder resienta estas intervenciones y quiera poner las cosas en su lugar. Nuestros políticos cortejan a los intelectuales y están acostumbrados a su adherencia cortesana, y por ello no saben muy bien qué hacer con las críticas y los rechazos, los gestos de independencia. Ya sabemos a qué extremos se ha llegado en tiempos dictatoriales: la cárcel, la tortura, las muerte.
Resulta tentador rasgarse las vestiduras ante lo ocurrido con Vargas Llosa y Edwards, pero quizás habría que verlo desde otra perspectiva. Que un escritor sea excluido por un gobierno significa que lo que dice todavía importa: su peso simbólico es más fuerte que su peso real. Lo que sorprende es la forma atolondrada de la exclusión, no la exclusión en sí, que es, digamos, el precio a pagar por esa tirante relación entre el poder y la letra en nuestro continente.
9.1.10
Vargas Llosa en el Hay Festival
Aparte de Paolo Giordano, (Brito, te corresponde a tí lograr la entrevista. No lograré llegar a Cartagena para las fechas del Hay) Mario Vargas Llosa será el gran invitado a las fiesta por la literatura, como dice el lema del Hay Festival. Comentan en Bogotá Vive:
El escritor peruano Mario Vargas Llosa y el canadiense Michael Ondaajte ('El paciente inglés') encabezan el listado de invitados internacionales que llegarán a Cartagena, para participar en el Hay Festival, del 28 al 31 de enero.
Junto a ellos estarán, también, Raul Zelik, de Alemania; Zoé Valdés, de Cuba; Judith Turman y Jon Lee Anderson, de Estados Unidos; Mathias Enard, Oliver Guez y Francis Pisani, de Francia; Paolo Giodano, de Italia; Joumana Haddad y Habib Selmi, de Líbano; Mario Bellatín, Michael Chrisopher Domínguez, Chloe Aridjis, Guillermo Fadanelli y Jordi Soler, de México; Ibrahim Nasrallah, de Palestina; Sergio Dahbar y Francisco Suniaga, de Venezuela, y el músico camerunés Manu Dibango.
Por su parte, la delegación colombiana supera los más de 30 participantes. A ella se unen las otras dos delegaciones de invitados más numerosas, las del Reino Unido y España, que presentaremos en los próximos días.
23.12.09
La mil noches y una noche
¿Qué decir? ¿Vargas Llosa reinventando a Sherezada? Así parece. Un nuevo libro del peruano salta a las librerías. Lo comentan en ElBoomeran(g):
La figura del contador de historias, el teatro y la lectura se funden en esta versión del gran clásico de la literatura, que fue representada en Madrid, Sevilla y Tenerife. En Las mil noches y una noche Mario Vargas Llosa nos acerca a uno de los personajes literarios más seductores y perennes en todas las lenguas y culturas.
Contar cuentos
Gracias a su inventiva prodigiosa y a sus sutiles artes de contadora de cuentos, Sherezada salva su cabeza de la cimitarra del verdugo. Arreglándoselas cada noche para tener a su esposo y señor, el rey Sahrigar, fascinado por sus historias, e interrumpiendo su relato cada amanecer en un momento particularmente hechicero de la intriga, durante mil noches y una noche consigue aplazar su ejecución hasta que, al cabo de esos casi tres años, el sanguinario monarca sasánida le perdona la vida y comienza para la pareja
su verdadera luna de miel.
Sherezada lleva a cabo una verdadera proeza, sin duda. No puede devolver la vida a las decenas de muchachas sacrificadas a lo largo de un año por el déspota salvaje que vengaba en esas efímeras esposas de una noche la humillación que había sufrido al verse engañado por sus disolutas concubinas de antaño, pero, con sus astucias de gran narradora, desanimaliza al bárbaro que hasta antes de casarse con ella era puro instinto y pulsión y desarrolla en él las escondidas virtudes de lo humano. Haciéndolo vivir y soñar vidas imaginarias, lo enrumba por el camino de la civilización.
24.9.09
Premio Caballero Bonald para Mario Vargas Llosa
Así lo comentan en la Agencia EFE:
El fallo del premio, dotado con 30.000 euros (unos 44.100 dólares), se hizo público hoy en la Casa de América de Madrid.El jurado destacó que la obra premiada "recrea el complejo, inquietante y a veces perturbador mundo de Onetti con un ejercicio de gran intensidad crítica".
El premio, convocado por la Fundación Caballero Bonald y la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, reconoce la gran importancia que posee el género ensayístico para el conocimiento más profundo de la realidad.
El galardón, que el pasado año recayó en el historiador Ricardo García Cárcel, tiene como finalidad promover la difusión de los autores de ensayos y las publicaciones que las acogen.
13.7.09
Congreso internacional de la lengua
El escritor peruano Mario Vargas Llosa, la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Mechú y el ex presidente del Gobierno español Felipe González intervendrán en la inauguración del V Congreso Internacional de la Lengua Española, en Chile, anunciaron hoy los organizadores. En esa cita participarán 1.200 personalidades de la política y la cultura iberoamericanas que debatirán y analizarán la situación, los problemas y los retos del español, una lengua en expansión que hoy hablan casi 450 millones de personas, dijo la ministra de Cultura de Chile, país que el próximo año conmemora 200 años de independencia. "La idea de realizar en Chile el V Congreso Internacional de la Lengua Española -aseguró- supone liderar el esfuerzo regional por crear instancias de reflexión y desarrollo en torno al idioma español como vehículo de expresión y comunicación, y como principal elemento integrador de los países iberoamericanos".
En este congreso "vamos a ver la dimensión real del idioma español, su aportación a la riqueza y al desarrollo de los pueblos de América", destacó la ministra. El lanzamiento de la página electrónica se realizó en la Universidad Federico Santa María de Valparaíso -que será la sede del encuentro-, en un acto que contó también con la presencia del director de la Academia Chilena de la Lengua, Alfredo Matus, y del director académico del Instituto Cervantes, Francisco Moreno.
26.5.09
Vargas Llosa e internet
"Internet empobrece la literatura", afirma Mario vargas Llosa en su estadía en Colombia. El laureado escritor peruano Mario Vargas Llosa apostó por la existencia del libro para que este “sobreviva” por encima de la Internet, en una entrevista que publicó este fin de semana el diario El Tiempo de Colombia.
“Yo creo que la gran amenaza son las máquinas que pueden acabar con el libro. No sabemos qué va a pasar con ese desafío para la literatura que es la pantalla”, señaló el autor de Conversación en La Catedral, La fiesta del chivo, entre otras novelas, a El Tiempo.
En la misma entrevista el escritor se preguntó si la Internet “¿aniquilará al libro? ¿Coexistirán?”, y responde que “eso está por decidirse, y muy pronto”.
A continuación subrayó que su apuesta “es por que el libro sobreviva” y explicó que “no es que esté en contra de la red, pero si la literatura se hace solo para las pantallas se empobrecerá, porque la pantalla hace que pierda profundidad y riesgo”, afirmó Vargas Llosa.
Según el escritor, “la tecnología imprime a la literatura una cierta superficialidad”, aunque reconoce que “la correspondencia se había acabado casi y ahora con Internet resucitó, pero es una caricatura de lo anterior, que se hacía con gran cuidado”, enfatizó.
El papel, matizó, “infunde un respeto casi religioso al escritor”, por cuanto, agregó, “en la pantalla se escribe informalmente, no infunde respeto”, pues “uno se queda pasmado de la indigencia gramatical de los textos hechos para Internet”. La pantalla, enfatizó, “incita al facilismo, a la frivolidad y el rigor desaparece”.
El autor de Los cachorros y La tía Julia y el escribidor puntualizó en que puede “ser pesimista”, pero anticipa que “puede ser que el libro, si termina derrotado, quede en la catacumba, con una escritura cada vez más rigurosa y tal vez con menos cultores”.
Finalmente agregó que la literatura era “una apuesta contra el fracaso. Todo escritor y creador lucha contra el fracaso, que es lo que lo amenaza constantemente si se equivoca, si sucumbe al facilismo y si no es lo suficientemente riguroso y autocrítico. Ese riesgo del fracaso es como la pica en una corrida y lo que estimula y embravece al escritor; lo que lo lleva a perseverar”, afirmó.
Vargas Llosa estará en Colombia esta semana para participar en una función benéfica en la que será presentada su obra teatral Al pie del Támesis por el Grupo Ochenta, de Venezuela.
24.5.09
Vargas Llosa en Bogotá
A la sombra de Mario.
Llega al país para participar en una cena de la Fundación Notas de Paz, en la que el Grupo Ochenta (Venezuela) estrenará su obra teatral 'Al pie del Támesis', del Grupo Ochenta, de Venezuela
Estará el próximo 26 de mayo en Como el invitado especial a una cena de gala en el Museo Nacional.
11.4.09
CHARLA SOBRE MARIO VARGAS LLOSA
Me han invitado a una charla sobre Mario Vargas Llosa en la biblioteca Colsubsidio, este Martes a las 6:00 p.m. ¿Cómo declinar la invitación? Tengo ahora un pequeño problema: Para ser sincero, poco he leido al peruano - tengo cierta vergüenza por ello - así que se lo comuniqué a Maria Eugenia, la bibliotecóloga. Me dijo: todos aprenderemos, en todo caso, lo importante es hablar sobre el boom, y la escritura que se está cultivando a partir de allí, es decir, la nueva narrativa latinoamericana". Entonces, me digo, es solo hablar de ello, de Bogotá39, de Mcondo, de las nuevas antologías de cuento, etc, etc. Ha Mario solo le hace falta el Nóbel, pero está visto que su pensamiento derechista lo aleja de toda posibilidad. Veré con que salgo el martes. Por el momento, a leer a Llosa, lo cual resulta todo un placer, más que un trabajo.
7.4.09
EL OJO MORADO DE GABO
Pocos lo saben, o quizá eso creo, que Vargas Llosa le propinó un machacazo al mismísimo Gabo, en la ciudad de México en 1976.
Rodrigo Moya, 75 años, lleva camisa roja y se toma una cerveza Modelo en la terraza de la cafetería Sanborn's de la avenida Insurgentes, en el DF. Es uno de los fotógrafos más importantes de América Latina, a pesar de que solamente ejerció el oficio entre los años 1955 y 1967, lo que le bastó para tomar algunas imágenes que ya forman parte de la historia. Una de ellas, un encargo privado que jamás ha expuesto y que tuvo más de 30 años en el cajón: los retratos de Gabriel García Márquez en los que el colombiano luce un ojo morado.
El 12 de febrero de 1976, en el preestreno de una película en Ciudad de México, Mario Vargas Llosa propinó un puñetazo a García Márquez que lo dejó tirado en el suelo, ante múltiples testigos. Dos días después, Gabo llamó a Moya:
-Flaco, voy a venir para tu casa, ¿vas a estar ahí? Quiero que me hagas unas fotos.
Cuando el colombiano se presentó, muy serio, en el número 57 de la calle Illinois, y se quitó las gafas de sol, dejó al descubierto un hematoma en el ojo izquierdo y una herida en la nariz. Moya le hizo las fotos, le entregó copias y guardó los negativos durante más de 30 años, hasta que publicó las imágenes en marzo del 2007 en el diario mexicano La Jornada.
El fotógrafo recuerda que, aquel día, "Gabo hacía bromas sobre lo fuerte del golpe recibido: 'Mario pega duro... Me pilló por sorpresa', decía". Él hizo su trabajo, como si todo aquello fuera normal, e incluso se permitió indicaciones al modelo: "Quería que apareciera sonriente, no tan serio como estaba".
¿Por qué cree que García Márquez quiso hacerse esa foto? "Para que quedara constancia de aquello, y yo era de confianza. No sé, digamos que tiene su narciso bien plantado", responde metafóricamente. Moya, claro, le preguntó por los motivos de la agresión y, aunque Gabo aludió inicialmente a las diferencias políticas entre ambos, su esposa, Mercedes Barcha, que le acompañaba, acabó confesándole: "Mario es un celoso estúpido".
En realidad, García Márquez era amigo de la madre de Moya, una colombiana que había convertido su casa en el DF, en los 60, "en un punto de encuentro de los colombianos de México, escritores, pintores..., porque la embajada de la dictadura no les era favorable". "De hecho, cuando le conocí ahí, me pareció arrogante". Hace muchos años que Moya no ve a García Márquez. Hombre sencillo, reacio a los arrumacos del poder, admite que "la amistad con Gavbo establece jerarquías, es difícil ser soldado raso y estar hablando con él todo el día de sus encuentros con Clinton o la reina de Inglaterra". "No es mi naturaleza. Un día, saliendo de su casa, le dije a mi mujer: 'Ya no iremos más a donde los Gabos'. Pero no nos hemos peleado, todo ha sido natural".
Moya, además de fotógrafo, ha escrito narraciones, publicadas por Tusquets. Ahora, desde su retiro de Cuernavaca, cataloga su archivo y escribe ensayos culturales sobre la fotografía. "Esto ha cambiado mucho - comenta-, antes la fotografía no interesaba a las clases medias ilustradas, eras un don nadie. Pero hoy los fotógrafos son héroes y van por el mundo contando sus anécdotas".















