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28.12.10

La Ruta Macondo


Sí. Tierra Nóbel.


Este martes se inaugura, por tierra y desde Santa Marta, en el norte de Colombia, la "Ruta de Macondo" que llevará turistas desde esta ciudad a Aracataca, la patria chica del premio Nobel de Literatura de 1982, Gabriel García Márquez, informaron fuentes oficiales.

Autobuses climatizados y "chivas" -autobuses típicos en los que se puede beber y bailar- recorrerán los 70 kilómetros de una carretera que mira, de un lado, una inmensa mole de montañas, la Sierra Nevada de Santa Marta, y por el otro, el mar Caribe. "Es como un viaje hacia el pasado para llegar a Macondo, reconocer los diferentes rincones del municipio de Aracataca, llegar a la estación", declaró la gerente de la Oficina de Proyectos del Departamento del Magdalena, del que Santa Marta es capital, Sandra Rubiano Layton.

El recorrido, explicó la funcionaria, "consiste en un viaje al pasado, pleno de cultura, donde los turistas pueden llegar a la Gran Estación, El Camellón de Los Almendros, la Biblioteca Remedios La Bella, la Casa del Telegrafista y finalmente, llegar a la Casa de 'Gabo', donde se pueden palpar las semblanzas del pasado, la descomunal historia del Nobel y su vida singular". En la ruta inaugural del tour a la tierra del autor de "Cien años de soledad" participarán los operadores turísticos, hoteleros y personal de agencias de viaje.

El propio García Márquez rememoraba en un viaje a Aracataca cuando acompañó a su madre a vender la casa, que, una vez se puso en marcha la máquina de hierro y los vagones del tren que los llevaba, "a lado y lado de la vía férrea se extendían las avenidas simétricas e interminables de las plantaciones, por donde andaban las carretas de bueyes cargadas de racimos verdes". Proseguía García Márquez en 'Vivir para contarla', su autobiografía, que en la ruta "cada río tenía su pueblo y su puente de hierro por donde el tren pasaba dando alaridos, y las muchachas que se bañaban en las aguas heladas saltaban como sábalos a su paso para turbar a los viajeros con sus tetas fugaces". El plan con transporte incluye un recorrido cultural por los municipios de la Zona Bananera y Aracataca y paseos en bicicletas taxi para conocer Macondo, sus calles y los lugares de la infancia del mas importante escritor colombiano y el espacio físico de buena parte de su obra.

Por otra parte, el gerente de la Corporación Tayorona, de turismo regional, Pedro Bonilla Barreto, aspira a que la apertura al público de la "Ruta de Macondo" alcance a los turistas internacionales de los cruceros que atracan en Santa Marta. "Tenemos la gran responsabilidad de preparar ese epicentro de Macondo, en lo que tiene que ver con el recurso humano y esas instalaciones, para ver cuál es la oferta de este paquete turístico", declaró el funcionario.

Hace casi cuatro años, cuando Gabo cumplió 80 años, se anunció la apertura de una ruta por vía férrea, la de un "tren amarillo", también desde Santa Marta, pero el proyecto no cristalizó. El Gobierno colombiano remodeló la casa natal de García Márquez en Aratacaca, y la convirtió en un museo, que se convertirá en uno de los principales atractivos de la nueva "Ruta de Macondo".

16.7.10

Dos dedicatorias, un rencor...y un blog


El libro que escribiera Vargas Llosa.


Fernando Araújo Vélez, bloggero del diario El espectador, comenta una nota divertida sobre la persecución de dos dedicatorias para el ejemplar del libro Historias de un deicidio, cuyo dueño es un periodista peruano. Todos conocemos el acontecimiento nada claro del golpe que le propinó Vargas Llosa a Gabo, y del cual nadie conoce la verdad absoluta. Sólo leánlo, y sabrán de que hablo:

Tenía que ser, como fue, uno de esos periodistas curiosos, coleccionista de objetos fútiles, firmas, palabras y fotografías, quien hubiera abierto la puerta de un antiquísimo, profundo e irremediable conflicto entre dos inmortales por una simple y sencilla dedicatoria. El tipo, peruano, casi 30 años por aquellos tiempos, acucioso y nervioso, se matriculó en los cursos de Nuevo Periodismo de Cartagena porque le habían informado que uno de los días de talleres, en algún momento, aparecería Gabriel García Márquez para hablar con los alumnos. Ahorró. Llenó miles de formularios. Se leyó de arriba abajo una de sus ediciones de Historia de un Deicidio, de Mario Vargas Llosa, y anotó en sus cuadernos hasta la más mínima de sus observaciones.El día antes de su viaje empacó ropa, unos cuantos libros, una grabadora y varias cajitas de pilas. Dejó a un lado “su” original de García Márquez Historia de un Deicidio para guardarlo y resguardarlo a la mañana siguiente y repasó su dedicatoria. Se la había pedido a Mario Varas Llosa casi con piedad, temeroso de que los viejos recuerdos atacaran al escritor y el rencor lo llevara a algún gesto desmedido. Sabía, como casi todos los habitantes del mundo literario, como Carmen Balcells y Tomás Eloy Martínez, por ejemplo, que el autor de El deicidio no quería saber nada más en su vida de Gabriel García Márquez. Frunciría el ceño ante su petición. Miraría lejos, muy atrás.

Todo eso ocurrió, pero al final, entre displicente y vengativo, Vargas Llosa le firmó el libro. Escribió algo así como Por una mistad que nunca más será, y puso su nombre. El Periodista fue feliz por un día o algo más. Luego, dijo, diría en una noche de tragos en Cartagena, sus amigos lo convencieron de que consiguiera la dedicatoria-respuesta de García Márquez y el libro pasó de ser un tesoro a una obsesión. De sonrisa a pesadilla. En mil noches de insomnio leyó la historia del distanciamiento, con sus infinitas versiones.

Que Vargas Llosa se había ido con una amante azafata a Suecia y su esposa, Patricia, se había quedado en Barcelona con García Márquez, quien le sugirió que se divorciara. Que no había sido a Suecia sino a Perú. Que García Márquez la había intentado seducir. Que después, muchos años después, Vargas Llosa le dio un puñetazo en el aeropuerto de Ciudad de México. Que no, que el golpe había sido en un cine mientras veían un filme sobre los sobrevivientes de Los Andes, y que fue Elena Poniatowska quien curó a la víctima con un pedazo de carne cruda.

Pasado el tiempo, Vargas Llosa mandó a recoger todas las ediciones que había regadas por ahí de su Deicidio, una tesis doctoral en la que analizó Cien años de soledad con sus estructuras, demonios y dioses. Denominó entonces a su autor como “El Amadís de América”. García Márquez, por su parte, dijo de Vargas Llosa que era “el último caballero andante de la literatura”. Se habían conocido en Caracas a mediados del año de 1967, cuando uno fue a presentar su obra más célebre, y el otro, a recibir el premio Rómulo Gallegos . En el 71, Vargas Llosa lanzó su libro. En el 76 se hablaron por última vez.

Por ello, cuando García Márquez leyó la dedicatoria que Vargas Llosa le escribió al periodista peruano, tomó una pluma y anotó debajo algo así como “totalmente de acuerdo”.


Dos grandes escritores hasta en las dedicatorias, ¿no?:
Vargas Llosa: "Por una amistad que nunca será".
Gabo: "Totalmente de acuerdo".

22.4.10

Habla Carmen Balcells


Balcells.


La agente literaria más importante del siglo XX en lengua española, dio una entrevista a Xavi Ayen. Entre otras cosas, cuenta su más reciente faceta: la hotelera:

En su piso de Barcelona se celebró la mítica fiesta de despedida de Barcelona a los Vargas Llosa en 1974...
Sí, entonces sólo teníamos el 3.º 3.ª, y ahora tenemos toda la planta. Aquella fiesta fue gloriosa, estaban García Márquez, Vargas Llosa, José Donoso, Jorge Edwards, Ricardo Muñoz Suay... duró dos días porque a Mario le retrasaron un día la salida de su barco al Perú. Y no se me ocurrió nada mejor que decir: "¡Que continúe la fiesta!". Los Vargas Llosa ya habían cerrado su casa de Barcelona, ¿qué iban a hacer? ¿Irse a un hotel? Era más fácil continuar bailando.

Fue la fiesta final del boom, ¿no?
Fue uno de sus finales. Hay muchos finales del boom, depende de cómo se cuente. Esa fiesta fue el final feliz. Todos los desafectos son posteriores a aquella fiesta, sí.

Los otros finales no son felices...
¿Quién dice que no? Los autores vivos siguen vendiendo todos ellos montones de libros. Y los que se han muerto disfrutan de la vida eterna. ¿Se le ocurren finales más felices?

No todos siguen siendo amigos.
Pero es que esa no era la finalidad del boom. El invento de la palabra boom no fue para constituir una fraternidad de amigos, para relacionarse afablemente e irse de excursión al campo con las familias. No, no, no... Aquello era un lobby, algo que tiene que ver con el poder literario. Con vender, ¿comprende? Vender. Y, tantas décadas después, aún funciona el invento. Venden millones de ejemplares. Son excelentes escritores. Hay intentonas de imitar aquello, de crear grupos aquí y allá. Pero los que venden son los chicos del boom: Gabo, Vargas Llosa, Cortázar, Fuentes, Donoso, Allende...

¿A Isabel Allende la mete también en el boom?
Al editor Mario Lacruz le vendí a Graham Greene y, en el mismo pack, le metí La casa de los espíritus de Allende, entonces una autora inédita. Lacruz me llamó enseguida, emocionado: "¡La voy a publicar como la mujer del boom!".

¿Por qué no funcionan otros grupos literarios?
Porque intentan imitar aquello, emular algo del pasado. Las nuevas generaciones deben construir algo diferente, no intentar repetir lo que hicieron sus padres. Cuando alguien copia, no se da cuenta pero está reproduciendo sólo lo accesorio, no lo fundamental.

Bienvenidos al hotel Balcells . La agente literaria más famosa de la Tierra, fundadora del boom literario latinoamericano, representante –y mucho más– de autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Delibes, Pablo Neruda, Juan Marsé... la mujer que comparte manteles con jefes de Estado y que –dicen– mueve con sus hilos muchos resortes del panorama editorial, se ha ido a su pueblo –en realidad, una pedanía– y ha comprado varias casas para reconvertirlas en hotel rural de lujo y organizar actividades culturales que insuflen nueva vida a la zona. Tan preocupada por grandes operaciones editoriales como por cambiar las bombillas de la piscina, Balcells recibe a este diario en su casa, junto al nuevo establecimiento hostelero.

¿Dónde estamos exactamente ahora?
En mi pueblo natal, Santa Fe de Segarra, que es una pedanía de Les Oluges. Esta fachada que vemos desde aquí, con aquel letrero que dice Santa Fe de las Américas es la recepción de mi hostal, bueno, llamémoslo hostal de lujo, o ponga simplemente confortable, que estamos inaugurando en este momento.

¿Todas estas casas que vemos son su hostal?
Nooo. Son tres casas juntas que conforman seis apartamentos. Ahora sólo me falta encontrar la clientela adecuada.

¿Qué clientela busca?
Gente mayor, con una salud relativamente estable, aunque tanto el CAP de Cervera como el médico de Sant Ramon están muy cerca y son excelentes. Los requisitos para los inquilinos serían también tener buen humor, un cierto gusto por la soledad, los paseos y los juegos de cartas. Y que deseen quedarse durante periodos más o menos prolongados.

Así, ¿podemos decir que ha iniciado una nueva etapa como empresaria hostelera?
Sí. En este momento de mi vida, al borde de los 80 años, he querido volver a mi pueblo natal, a envejecer mirando el paisaje, poner un huerto, ver crecer mis árboles... ¿ve? Aquellos olivos son de Rosa Regàs, aquellos tres cipreses son Manuel Vázquez Montalbán, su mujer Anna Sallés y su hijo Daniel Vázquez Sallés... Cada árbol tiene el nombre de un escritor. Y esos bustos de Adriano y Trajano que nos contemplan eran de Terenci Moix. Pues bien, considero que, para financiar los gastos que genera mi retiro en este apacible lugar, es mi obligación generar algún ingreso. Un hostal de alta comodidad es el negocio ideal y dará vida al pueblo, que la necesita. Estaba pensando poner un anuncio en una revista alemana o llamar a Lara para que, ahora que ha comprado Círculo de Lectores, ofrezca a sus socios estancias en el hotel Balcells además de libros, pero, al final, he preferido conceder una entrevista a su diario, que tiene una larga tradición comercial y un porcentaje nada desdeñable de lectores que responden al perfil que busco.

Vaya, qué sorpresa... ¿Desea poner algún otro anuncio gratuito más?
Sí. Estoy buscando una persona bilingüe (inglés-español) que conozca el tema de los derechos extranjeros. A poder ser, alta, rubia y sueca.
No siga con más anuncios, que nos saltará encima la defensora del lector...
Es que me sale mucho más barata esta entrevista que un anuncio, con la ventaja de que aquí en la sección de Cultura nos lee gente del sector, interesada por estos temas. Estadísticamente es probable que me conteste alguien. ¿Quién sabe? Igual me llama alguien ofreciéndome 2.200.000 euros y se lo vendo todo.

5.3.10

Del amor y otros demonios


Gabo, por Virlegver.


Se estrena en Cartagena la adaptación de la obra de Gabo, Del amor y otros demonios. ¿No será otro intento fallido? 0 y van 3, dicen en La heróica. Así lo comenta la agencia EFE:

La película "Del amor y otros demonios", basada en la novela homónima del Premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez y que es la ópera prima de la directora costarricense Hilda Hidalgo, se estrenó hoy en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. Pese a que el filme tiene ya tres proyecciones en Pusan (Corea del Sur), Hidalgo no oculta la "profunda emoción" que le despierta el estreno en Cartagena, ciudad donde fue rodada y en la que vive desde hace algunos meses "Gabo", como le dicen a García Márquez sus amigos.

"Tengo muchísimas ganas de estrenarla, y ahora por fin la puedo mostrar acá en Cartagena que es donde la hice, es una combinación de felicidad y miedo", admitió Hidalgo muy emocionada en una entrevista previa.

La proyección de "Del Amor y otros demonios", pese a no estar en competencia en el festival, acaparó toda la atención de los espectadores y la prensa acreditada. La misma directora reconoció que era "consciente de las diversas reacciones" que generará la cinta en el público iberoamericano, pero en especial en el colombiano. "Sé que puede haber reacciones adversas y sé que puede haber reacciones de apasionamiento a favor de la película, es decir, puede pasar cualquier cosa, pero toda esa retroalimentación siempre va a ser interesante", afirmó Hidalgo.

La realizadora espera que la gente "se conmueva y pueda vivir otro universo" durante la hora y media que dura la película y meterse en un viaje, "ojalá interior y ser feliz, eso es lo que yo espero, pero de todas maneras siempre me sorprende lo que me devuelve", según señaló.

La cinta, según su directora, es la historia de Sierva María, una niña de 13 años que vive en la Cartagena colonial que "quiere saber a qué saben los besos", y el haber sido criada por negros esclavos, pese a ser hija de marqueses, le da un universo distinto en su relación con su sensualidad. Sierva María es mordida por un perro rabioso y como en esa época la rabia era considerada como una posesión demoníaca, es internada en un convento para que sea exorcizada.
Para sacar el demonio es asignado Cayetano de Laura, un cura español relativamente joven, para que salve el alma de la niña de su supuesta posesión.

Hidalgo afirma que el tema principal es el amor que nace entre ellos siendo dos seres tan diferentes: un cura que quiere entender el universo desde la razón y la fe, pero que no se ha explorado a sí mismo en las áreas de la sensualidad y el deseo, y una niña que ha vivido todo el tema de la sensualidad desde el universo de la africanidad. "Logran conocerse más a sí mismos, en el otro. Ese tipo de amor fue para mí el reto más grande a la hora de asumir este proyecto: cómo plasmar en el justo equilibrio un amor que nace del deseo pero que también los completa a ellos, y termina siendo un amor que trasciende", explicó Hidalgo.

Esta directora, de 39 años, tuvo la fortuna, como ella misma lo reconoce, de adaptar una obra de "Gabo", cuyos derechos están cotizados en alrededor de cuatro millones de dólares, para su ópera prima.

"Me parece ante todo un maestro muy generoso," sostuvo Hidalgo sobre el Nobel de Literatura de 1982. Reveló que conoció al escritor cuando participó en uno de sus talleres en La Habana en 2003.

"Había un ambiente muy bonito donde 'Gabo' se sentía, me imagino, muy cómodo y yo le comenté que 'Del amor y otros demonios' era una de sus novelas más cinematográficas", recordó Hidalgo. "Cuando yo la leí la podía ver en mi cabeza como imágenes", agregó. Hidalgo sostiene que el autor de "Cien años de soledad" le dijo frente a sus compañeros que si no le gustaría hacerla (rodarla).

"En el taller todos nos quedamos en silencio porque todo el mundo pensaba que estaba bromeando. Le dije que sí y la hice", indicó la realizadora. El Festival Internacional de Cine de Cartagena, en su versión número 50 y que finaliza el próximo viernes, tiene 14 largometrajes en la competencia oficial y a España como país invitado de honor. De España precisamente se han proyectado dos retrospectivas, una de Carlos Saura y otra de José Luis Guerín, además de contar con la presencia, entre otros, de invitados como Alexia Muiños, Lola Dueñas, Mar Flores y Antonio Navarro.

12.1.10

Gabo en Cartagena


Gabo este fin de semana en Cartagena. Fuente: César Carrillo.

Me entero por El espectador que Gabo estuvo este fin de semana en Cartagena. Asistió al Festival de Música de la ciudad. Así lo comenta Juan Carlos Piedrahíta:

Un relato propio del realismo mágico pero con banda sonora incluida. Así fue la aparición de Gabriel García Márquez en el concierto inaugural del Cartagena IV Festival Internacional de Música, este fin de semana. La City of London Sinfonia, bajo la conducción de Stuart Stratford, interpretaba el Himno a Colombia, estreno mundial de esta composición original de Francisco Zumaqué, mientras el Nobel se mostraba incólume en un exclusivo palco del Teatro Adolfo Mejía.

El repertorio continuó con una adaptación de La casa en el aire de Rafael Escalona con arreglos para orquesta del mismo Zumaqué. Las sonoridades caribeñas mezcladas con notas sinfónicas sorprendieron al escritor, quien no se sumó a la uniformidad masculina, caracterizada por las guayaberas blancas. Él resaltó en el auditorio con una chaqueta de cuadros, una camisa negra y un pantalón azul oscuro.

El recinto estaba colmado de grandes personalidades de la política y del ámbito intelectual de nuestro país, pero, sin duda, ninguna celebridad despertó tanto revuelo como Gabo, a pesar de su discreción y de su intento por pasar inadvertido. Las cámaras de televisión lo enfocaron tantas veces durante la transmisión del evento que parecía otro de los músicos en escena.

No está de más decir que Mercedes se mantiene entera, en cambio Gabo...

28.9.09

Adaptarán al cine Memoria de mis putas tristes


Portada del libro.

La noticia es triste. Tras varios fracasos de llevar el Nóbel al cine, adaptarán ahora la criticada novela Memoria de mis putas tristes. Se une así al rodaje que se está girando en Cartagena y México de Cuentos peregrinos. Dice la nota:

La colonial ciudad de Puebla, en el centro de México, será el escenario en el que se rodará la versión cinematográfica de la novela Memorias de mis putas tristes, del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, según informó el viernes 18 de septiembre el gobierno estatal.

La filmación, una coproducción entre México, España y Dinamarca, se iniciará entre octubre y noviembre y se espera una visita previa del autor de Cien años de soledad a esta ciudad que tiene el mayor número de iglesias católicas en México.

“Los gobiernos de España y Dinamarca están muy entusiasmados, pondrían una cantidad importante, todos entraríamos como socios de la operación y no sería a fondo perdido, sino como socios para recuperarla”, dijo a la prensa el secretario de finanzas local, Gerardo Pérez.

El costo de la producción será de 8 millones de dólares, y empresas privadas mexicanas como Femsa y Televisa participarían como patrocinadoras. Aún no se han dado a conocer los nombres de los actores, directores ni guionistas.

Memoria de mis putas tristes cuenta la historia de un hombre de noventa años que decide regalarse una noche de sexo con una prostituta virgen. Esta sería la cuarta novela de García Márquez en ser adaptada al cine, después de Crónica de una muerte anunciada, El coronel no tiene quien le escriba y El amor en los tiempos del cólera.

1.9.09

Desde ya, arranca la FIL Guadalajara 2009


Bradbury, invitado especial en la FIL Guadalajara 2009.

Dos meses antes que abra sus puertas, la FIL Guadalajara 2009 ya comienza los anuncios de su programación. Tres premios Nóbel: Gabo, Saramago y Pamuk. Además, se le rendirá un sentido homenaje a Ray Bradbury, por su reconocidísimo libro Fharenheit 451. Y más de 1.000 autores de reconocida trayectoria pisarán tierras mexicanas. ¿Ya ven, señores, por qué la feria internacional de Bogotá, tuvo los resultados que tuvo?

10.8.09

La nueva narrativa "cafetera"


¿Habrá qué nombrarlos? Gabo, Vallejo, Rosero, Faciolince, Medina Reyes.

En la revista Ñ del periódico bonaerense El clarín, sale hoy un titular de lo que para ellos, los argentinos, resultamos ser nosotros como narradores. Ah, se me olvidaba, ya no somos colombianos, somos simplemente "cafeteros":
En Colombia ya casi no queda rastro del realismo mágico, como si la guerrilla, o los paramilitares, o los narcos, o el ejército o cualquiera de los diversos grupos armados que pueblan el territorio hubieran exterminado esta corriente a tiros. Y como si, además, para que no quedara duda de su poder, se hubieran infiltrado ellos mismos en los argumentos de las nuevas novelas. Así, la violencia - en sus múltiples formas-es el rasgo común a los escritores que hoy cuentan en este país.

Un país con un público lector que compra libros pirata en los semáforos pero que no duda en pagar el equivalente a cuatro euros - un fortunón, aquí-para asistir a las mesas redondas que se celebran en sus festivales literarios, por ejemplo el Hay de Cartagena de Indias, o el que organiza la revista El Malpensante -un milagro dirigido por Andrés Hoyos- en Bogotá. Ahí precisamente, tomándose solitario una cerveza, encontramos al influyente crítico Luis Fernando Afanador, temido por todos los escritores del país, quien nos resume las tendencias que él ve: "Por un lado, la novela histórica, que dirige su mirada muchos siglos atrás, con Enrique Serrano o William Ospina. Por otro, la narcoliteratura, con Jorge Franco o Sergio Álvarez. Además, la aproximación directa a la violencia política de Héctor Abad Faciolince, Laura Restrepo o Evelio Rosero. O la revelación literario-histórica que ha supuesto Juan Gabriel Vásquez". Y, por supuesto, reverencia a los dos grandes maestros, los padres de todo, que viven en México: Gabriel García Márquez - que ya no escribe-y Fernando Vallejo, que publicó no hace mucho en Seix Barral La puta de Babilonia, inmisericorde alegato contra la Iglesia católica. Aunque hoy la más vendida es Ángela Becerra, cuya prosa romántica recibe a menudo las pullas de Afanador.

Tras hablar con varios autores, podríamos dividirlos de modo superficial en dos grupos. Por un lado, aquellos que - como Sergio Álvarezo Mario Mendoza-permanecen pegados al sustrato de la cultura popular, trabajan en la industria audiovisual y en seguida quieren llevárselo a uno a conocer "la Colombia real", compuesta, al parecer, de culebrones, canciones pegadizas, barrios rojos y una fascinación por el universo mafioso. Y, por otro, un perfil más europeo - como el de Héctor Abad o Juan Gabriel Vásquez-,en el que los escritores imparten clases, escuchan música clásica, compran en los mercadillos primeras ediciones de Balzac, saben escoger los vinos y son padres de familia respetables. Un personaje de Mendoza afirma: "Sólo aquellos que caminan por bordes peligrosos y eligen los límites como sus territorios cotidianos, sólo ellos sienten el verdadero estremecimiento de estar vivos". ¿Sirve para la propia Colombia?

El libro más interesante de Héctor Abad Faciolince (Medellín, 1958), traductor de Lampedusa o Calvino, entre otros, es El olvido que seremos "lo consideraban muy peligroso porque defendía la sanidad para todo el mundo"-asesinado por dos sicarios en 1987. Abad encontró en el bolsillo del muerto un papel con unos versos - que él atribuye a Borges, aunque la viuda Kodama lo niega-que empezaban diciendo: "Ya somos el olvido que seremos...". Veinte años tardó en poder exorcizar literariamente el dolor: "Creí que sería un libro privado, para mi familia, pero ha sido el mayor éxito comercial que he tenido", afirma sorprendido.

En la corriente histórica, el nombre del momento es William Ospina, de 55 años, que acaba de recibir el premio Rómulo Gallegos por El país de la canela, novela que reconstruye el descubrimiento del Amazonas. Ospina se ha propuesto invertir el discurso épico del conquistador español y dotar de orgullo propio a los latinoamericanos, reivindicando el mestizaje. "A los conquistadores - afirma-los empujaba la codicia, la avaricia y las leyendas que les aseguraban que en América encontrarían sirenas, centauros, gigantes, enanos y amazonas". El país de la canela es la segunda entrega de una trilogía sobre la conquista, iniciada con Ursúa

Dos de los autores con más éxito - y que adscribiríamos en una corriente popular de temática sexual-son Gustavo Bolívar (Girardot, 1966), autor de Sin tetas no hay paraíso - donde narra cómo las chicas de los barrios pobres usan su cuerpo para el ascenso social-y el volumen de supuesta autoayuda Los caballeros las prefieren brutas - subtitulado "Someta, manipule y tenga feliz a su hombre"-,desinhibido manual de peripecias sexuales escrito por la periodista Isabella Santo Domingo (Barranquilla, 1970). En este grupo podría estar Efraím Medina, autor de Técnicas de masturbación entre Batman y Robin.

Y, volviendo a la política/ violencia, Evelio Rosero (Bogotá, 1958) aborda en Los ejércitos "el conflicto" con depurado estilo. Como tantos, no realiza distinciones: "La guerrilla, los narcos, los paramilitares, el ejército..., todos son fatídicos, igual de tercos. En mis novelas no hay compromiso ideológico, sino reflejo de lo humano, como el protagonista de este libro, un jubilado que halla en la sensualidad de espiar a su vecina un aliento a su vejez, hasta que la violencia entra en su pueblo. Paso del sosiego a la acción extrema porque así es la vida, charlamos tranquilamente y ahora mismo puede caernos, de repente, una bomba ¿no?", comenta, con una inquietante sonrisa, en el vestíbulo de nuestro hotel.
(La Otra Orilla), la historia del español Pedro de Ursúa.

3.8.09

Gabo documentado


Cien años de soledad en la cabeza.

La magia de (Gabriel) García Márquez no surge sólo en su interior, también está en su entorno: sus amigos fueron el ejemplo de la magia real que lo rodeaba", dice el periodista y escritor colombiano Heriberto Fiorillo, quien presentará hoy en el MALBA una serie de documentales dirigidos por él sobre el autor de Cien años de soledad y sobre su relación con el Grupo de Barranquilla, integrado por los escritores Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas y Alfonso Fuenmayor, entre otros artistas.

El mundo de Gabo, producido para la televisión colombiana, recorre la vida del escritor: sus primeros años en Aracataca, su paso por Barranquilla, su vida en el exterior y la llegada del Premio Nobel de Literatura en 1982. Músicos, políticos, lingüistas y escritores de todo el mundo dejan su testimonio sobre la importancia de García Márquez en la literatura latinoamericana del siglo XX. La Cueva es un video sobre el bar que fue epicentro del Grupo de Barranquilla. Reinaugurado en 2004 y declarado patrimonio nacional del país caribeño, hoy es un restaurant y centro cultural de parada casi obligatoria para quienes visitan Barranquilla. "Gabo no estuvo más de 4 ó 5 veces allí, porque durante la época dorada, entre 1954 y 1968, él ya había adquirido movilidad internacional, pero ahí estaban sus amigos, a quienes admiró mucho y con quienes se mantuvo en contacto", cuenta Fiorillo, director de la Fundación La Cueva, y agrega: "Él se convirtió en el vocero del Grupo de Barranquilla en el mundo y hasta celebró su casamiento en el bar".

Adagio en Sol mayor, de 11 minutos, testimonia, mediante fotos tomadas por amigos y parientes del escritor, su vuelta a La Cueva, en mayo de 2007, junto a su compañera de siempre, Mercedes Barcha. "Ahí estamos", dijo García Márquez al reconocerse en una foto, con el pelo negrísimo, junto a sus amigos. Se animó a cantar 'O sole mio y se divirtió con la reproducción del arcón de hielo que recuerda, frente al pabellón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía, y que se ha instalado en el centro cultural. "El hecho de ser el único que aún vive de su grupo de amigos, lo angustió mucho", recuerda Fiorillo.

El ahogado, un corto mudo situado en 1955, es la reconstrucción de la anécdota que dio lugar al cuento El ahogado más hermoso del mundo (de García Márquez), a un relato de Cepeda Samudio, y a una película que guionó pero nunca realizó el pintor Alejandro Obregón, también miembro del Grupo de Barranquilla. La pieza más descabellada y experimental de la presentación es La langosta azul, la única totalmente ficticia y tal vez la de mayor valor documental. Filmada en 1955 en Ciénaga, un pueblo cercano a Barranquilla, la película fue dirigida por García Márquez, Cepeda Samudio, Enrique Grau Araujo y Luis Vicens. Narra la historia de una peligrosa langosta nuclear, que es atrapada por un gato, luego encontrada por un grupo de chicos y finalmente vuela atada a la cola de un barrilete.

No sólo el argumento es surreal: también los recursos artísticos, que incluyeron pegar la langosta a la boca del gato, que no quería morderla. "La película tiene una importancia radical porque es una de las producciones conjuntas del Grupo de Barranquilla, es testimonio de una creación colectiva, que incluyó no sólo a los directores sino a varios de los intérpretes", subraya Fiorillo. El film, cuyo guión fue escrito en La Cueva, dura 29 mudos minutos y es parte de la exposición permanente del MoMA de Nueva York. El material, fue expuesto en forma completa en Cartagena de Indias y Santo Domingo y en forma parcial en París y en Madrid.

2.6.09

Conversatorio de Gabo


Logo de la Fundación.

La Fundación Gilberto Alzate Avendaño se une al homenaje nacional a Gabriel García Márquez que se ha venido realizando a lo largo del 2009. El conversatorio “Gabo y la política” contará con la participación de Gustavo Bell, Jaime Abello Banfi, el político Rafael Pardo Rueda, el escritor José Luis Díaz Granados y la moderación de Oscar Alarcón Nuñez.

García Márquez nunca lo ha negado y ha dicho que “Estoy tan metido en la política que siento nostalgia de la literatura" (Barcelona 1979). Esta relación innegable del escritor con los asuntos políticos, será analizada por periodistas y políticos que trataran, entre otros temas, la diplomacia secreta de Gabriel Garcia Márquez, su apoyo a los procesos que buscan acabar con los conflictos armados del continente, su pensamiento político y su relación y apoyo a movimientos y jefes de estado latinoamericanos.

30.5.09

Gerald Martin y Gabo


Portada del libro.

Un poco de tertulia y unos wiskies fueron necesarios para que Gabriel García Márquez aceptara la propuesta del británico Gerald Martin de escribir la biografía sobre el escritor colombiano Gabriel García Márquez: A Life, publicada en inglés y que saldrá traducida en español en octubre.

"¿Qué quiere hacer con esto? ¿Está enfermo? ¡Aún no me he muerto!". Así, explica Martin, fue como reaccionó García Márquez cuando le presentó la idea. "Tras una hora y media y varios wiskies al final aceptó participar en la biografía pero me dijo: 'Ok, pero no me haga trabajar'", comentó Martin en la presentación del libro que hizo el miércoles por la noche en Nueva York, en el centro cultural Americas Society.

A partir de entonces, pasarían casi dos décadas de trabajo en los que Martin indagaría en la vida de Gabo entrevistando a 300 personas entre familiares del escritor, políticos como Fidel Castro o Felipe González y escritores como Mario Vargas Llosa o Carlo Fuentes.

Un trabajo arduo combinado con encuentros con el escritor que no eran fáciles de planificar debido a la agenda de Gabo y a la del propio Martin y que explica que tuvieron sus más y sus menos: "A veces me decía que me había excedido o que mis interpretaciones habían sido un poco fantasiosas y que a veces yo no respetaba suficientemente su vocación literaria y que hablaba más de su ambición". Pero a pesar de las diferencias, explica Martin, el libro se ha convertido en la biografía "no diría autorizada por García Márquez, sino más bien tolerada". "Tras publicar el libro, tuvimos una de las conversaciones más afectuosas y divertidas".

¿Y por qué la elección de Gabo? "Al principio García Márquez no me interesaba como persona, por lo que leía en la prensa sobre lo que decía", explica Martin, que añade: "Pero luego, vi que era la persona que atraía a toda América Latina, que llevaba en ella todo lo que era América Latina".

6.5.09

LA BIOGRAFÍA DE GABO


Gerald Martin.

Gabriel García Márquez, a life
de Gerald Martin (Bloomsburry) es la primera amplia biografía del autor de Cien años de soledad. Cuenta con 664 páginas y pesa como un ladrillo. Su ambición de quedar como una obra de referencia sobre Gabo es obvia. Su calidad también; me demoré unos meses antes de empezar su lectura y al final lo hice de un tirón, pues Gabo es mucho más que Gabo. Su historia pertenece a toda América Latina y fascina la manera en que se mezclan la historia del continente, las modificaciones de la imagen pública del escritor y los cambios de la opinión pública a lo largo del continente.

Es difícil resumir una obra que moviliza diez años de la vida de su autor (Gerald Martin es un profesor de literatura hispánica de Pittsburg). Lo más interesante de su libro es una manera muy hábil de definir pautas y estructuras en una vida conocida por todos. La tesis de Gerald Martin es clara: al hundirse en la fama después de publicar Cien años de soledad, Gabo tomó la decisión consciente de construir su imagen pública, a través de entrevistas y apariciones en la prensa, para mantener el control de su vida y tener influencia en la política y la diplomacia. Entonces, al lado de su trabajo de escritor, asumió un trabajo de hacedor de opinión pública, con el mismo talento y la misma dedicación.

7.4.09

EL OJO MORADO DE GABO


Gabo y su ojo morado. Fuente: Revista Ñ.

Pocos lo saben, o quizá eso creo, que Vargas Llosa le propinó un machacazo al mismísimo Gabo, en la ciudad de México en 1976.
Rodrigo Moya, 75 años, lleva camisa roja y se toma una cerveza Modelo en la terraza de la cafetería Sanborn's de la avenida Insurgentes, en el DF. Es uno de los fotógrafos más importantes de América Latina, a pesar de que solamente ejerció el oficio entre los años 1955 y 1967, lo que le bastó para tomar algunas imágenes que ya forman parte de la historia. Una de ellas, un encargo privado que jamás ha expuesto y que tuvo más de 30 años en el cajón: los retratos de Gabriel García Márquez en los que el colombiano luce un ojo morado.
El 12 de febrero de 1976, en el preestreno de una película en Ciudad de México, Mario Vargas Llosa propinó un puñetazo a García Márquez que lo dejó tirado en el suelo, ante múltiples testigos. Dos días después, Gabo llamó a Moya:

-Flaco, voy a venir para tu casa, ¿vas a estar ahí? Quiero que me hagas unas fotos.

Cuando el colombiano se presentó, muy serio, en el número 57 de la calle Illinois, y se quitó las gafas de sol, dejó al descubierto un hematoma en el ojo izquierdo y una herida en la nariz. Moya le hizo las fotos, le entregó copias y guardó los negativos durante más de 30 años, hasta que publicó las imágenes en marzo del 2007 en el diario mexicano La Jornada.

El fotógrafo recuerda que, aquel día, "Gabo hacía bromas sobre lo fuerte del golpe recibido: 'Mario pega duro... Me pilló por sorpresa', decía". Él hizo su trabajo, como si todo aquello fuera normal, e incluso se permitió indicaciones al modelo: "Quería que apareciera sonriente, no tan serio como estaba".

¿Por qué cree que García Márquez quiso hacerse esa foto? "Para que quedara constancia de aquello, y yo era de confianza. No sé, digamos que tiene su narciso bien plantado", responde metafóricamente. Moya, claro, le preguntó por los motivos de la agresión y, aunque Gabo aludió inicialmente a las diferencias políticas entre ambos, su esposa, Mercedes Barcha, que le acompañaba, acabó confesándole: "Mario es un celoso estúpido".

En realidad, García Márquez era amigo de la madre de Moya, una colombiana que había convertido su casa en el DF, en los 60, "en un punto de encuentro de los colombianos de México, escritores, pintores..., porque la embajada de la dictadura no les era favorable". "De hecho, cuando le conocí ahí, me pareció arrogante". Hace muchos años que Moya no ve a García Márquez. Hombre sencillo, reacio a los arrumacos del poder, admite que "la amistad con Gavbo establece jerarquías, es difícil ser soldado raso y estar hablando con él todo el día de sus encuentros con Clinton o la reina de Inglaterra". "No es mi naturaleza. Un día, saliendo de su casa, le dije a mi mujer: 'Ya no iremos más a donde los Gabos'. Pero no nos hemos peleado, todo ha sido natural".

Moya, además de fotógrafo, ha escrito narraciones, publicadas por Tusquets. Ahora, desde su retiro de Cuernavaca, cataloga su archivo y escribe ensayos culturales sobre la fotografía. "Esto ha cambiado mucho - comenta-, antes la fotografía no interesaba a las clases medias ilustradas, eras un don nadie. Pero hoy los fotógrafos son héroes y van por el mundo contando sus anécdotas".

5.4.09

NO HAGO OTRA COSA QUE ESCRIBIR: GABO


Gabo. Fuente: El Tiempo.

Como siempre será, Gabo es noticia. Por eso no puedo dejar pasar la ocasión, de colocar en el blog la entrevista que le ha hecho El Tiempo a Gabriel García Márquez. Gabo, eterno.

EL TIEMPO: Maestro, ¿podría contestar unas preguntas para EL TIEMPO?

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: Llámeme más tarde, que estoy escribiendo.

Lo llamamos después a su estudio en la Ciudad de México, y sólo aceptó contestar dos preguntas.

¿Es cierto que no volverá a escribir?

No sólo no es cierto, sino que lo único cierto es que no hago otra cosa que escribir.

¿Pero es que han dicho que usted no volverá a publicar más libros?

Mi oficio no es publicar sino escribir. Yo sabré cuándo estén a punto de boca los pasteles que estoy horneando.

Así surgió el rumor

La versión de que Gabriel García Márquez no volvería a escribir surgió de una declaración de su conocida agente literaria, Carmen Balcells, al diario chileno La Tercera.

Según ese medio, Balcells dijo en el marco una entrevista: "Creo que García Márquez no volverá a escribir nunca más, y es un cliente que representa el 36,2 por ciento de facturación".

A eso se sumó una declaración del británico Gerald Martin, biógrafo del autor de Cien años de soledad: "Yo también creo que Gabo no escribirá más libros".

Todo el asunto se alimentó con una frase del propio García Márquez, quien tras asistir a un homenaje al escritor mexicano Carlos Fuentes en la Feria del Libro de Guadalajara, dijo: "me cuesta trabajo escribir libros".

GABO Y SU MUSEO


Museo del Caribe.

Para aquellos que no lo saben, casi está listo el nuevo centro cultural en honor a Gabo, y no me refiero al que conocemos todos, al del centro de Bogotá, sino al que se está terminando en Barranquilla. La vida y la obra del autor de Cien años de soledad ocuparán una de las seis salas que compondrán este museo, dijo su directora, Carmen Arévalo, al presentar la iniciativa ante los embajadores en Colombia de los otros 24 países de la Asociación de Estados del Caribe (AEC). La funcionaria hizo el anuncio junto a la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, que reunió en Bogotá a los diplomáticos para compartirles la iniciativa e invitarlos a que se vinculen con ella, mediante materiales con fines museísticos. En unas declaraciones divulgadas por su despacho, Moreno dijo que el Caribe es una región mestiza y diversa conformada "por pueblos distintos entre sí, que se mantienen unidos y han dado origen a decenas de manifestaciones culturales". El Museo del Caribe es el resultado de una iniciativa del ex vicepresidente Gustavo Bell, historiador de padre cubano, y forma parte del Parque Cultural del Caribe, proyecto de 20.000 metros cuadrados levantado en el centro histórico de Barranquilla, capital del departamento del Atlántico.

20.3.09

GABO Y EL CINE


Victor Gaviria

Para los que no lo sabían, el poeta y director de cine Victor Gaviria, fue reconocido con un merecido premio en el Festival de cine de Guadalajara, llamado Mayahuel de plata, y vaya sorpresa se llevó cuando fue el mismísimo Gabriel García Márquez quien se lo entregó. Vaya Victor, imagino tus ojos abrumados y llenos de cierto aire de estupor. Merecido galardón para el cineasta.

9.3.09

LA DIOSA CORONADA


Leandro Díaz

No les digo más. El amor en los tiempos del cólera, la celebrada obra de Gabo, se iba a llamar La diosa coronada. Pero dejemos que sea Leandro Díaz, nuestro gran Leandro Díaz, quien narre esta inusitada realidad. Aparece en el portal venezolano Letralia:

—La luz y yo somos enemigos —dice Leandro Díaz.

La frase, poética y amarga, se expande por la sala de la casa en Valledupar, donde el legendario juglar vive aún con la aureola de los hombres que han tocado la buena fama. La expresión no aparece en sus canciones, ni siquiera en las inéditas, según afirma Ivo, su hijo, sino que surge en esta tarde que se desdibuja lentamente detrás de los cerros, más allá de montes y llanuras.

Su ceguera de siempre está acompañada ahora de una audición débil que lo obliga a exigir la cercanía de los interlocutores a pocos centímetros de su oreja izquierda. Ya no abre los ojos como en otros tiempos, cuando mostraba parte de sus pupilas muertas. Apenas hilillos de agua como lágrimas, que nacen de pestañas ocultas, demuestran que ahí están los sentimientos de toda una vida que el canto y la composición aproximaron a la leyenda.

Muchos creen que Leandro murió hace años después de recorrer los pueblos perdidos de los departamentos del Cesar y La Guajira en medio de la estela de canciones que ni él mismo sabe cuántas son. Otros ignoran su existencia y prefieren asimilarla a una especie de Francisco el Hombre que deambula como fantasma por veredas y corregimientos lejanos.

Pero aquí está, sentado en una silla de mimbre, moviendo los dedos como si quisiera acompasar la cadencia de las palabras con el sonido leve sobre la madera. Entre frase y frase, revela su exquisito sentido del humor que en ocasiones festeja con una inmensa carcajada.

—Sé que existe el sol porque me quema —afirma.

Leandro, este hombre que nació el 20 de febrero de 1928, ya no posee la reciedumbre que lo hizo famoso en la región. A sus tanteos naturales en busca de los espacios libres, se suman los estragos de los años y el efecto de enfermedades que aparecen sin avisar. Pero su memoria está intacta. Por eso recuerda su primera composición, 15 de julio, y la historia que la rodea.

—Era una canción fuerte y a mi mamá le molestaba —explica—. Le prometí que jamás la daría a conocer.

—¿Está inédita? —indago.

—Y seguirá —responde—. Después de que la hice me arrepentí.

El destino de aquella composición que, según él, contenía expresiones desagradables contra su familia, fue distinto al de La Diosa Coronada, canción que habría de universalizarlo a través de una obra literaria: El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez.

Gabo sabía de Leandro no sólo por sus ancestros guajiros, sino por los múltiples caminos que debió transitar por aquellas tierras en las que el canto vallenato forma parte de la cotidianidad. En la década del cincuenta, años en que la canción comenzó a escucharse a lo largo y ancho de las sabanas del Caribe, el autor de Cien años de soledad vivía preocupado por la construcción de un mundo paralelo, Macondo, cuya historia descrita en su obra más emblemática la comparó con un vallenato de trescientos cincuenta páginas.

En esa época quedó grabada en su memoria la historia de la diosa que mueve el caderaje para que el rey se ponga más engreído. El compositor recuerda que, en su época de adolescente, sus tías leían por toda la casa los cuentos de hadas asomadas en ventanitas o mezcladas entre emperadores y princesas. Con esas historias de fábula que golpeaban sus oídos, supo de la llegada de una hermosa joven que, a sus 16 años, despertó la admiración del pueblo.

Entonces, se acercó con el propósito de ser su amigo, pero fue rechazado. Leandro era un forastero que, meses atrás, había llegado a Tocaimo, un corregimiento del municipio de San Diego, Cesar, en cuyas orillas del caudaloso río que lleva su nombre se sentó varias tardes para preguntarse, a través de palabras que resultaron versos, por qué la muchacha que alcanzó a dibujar en las duermevelas del atardecer se creía una diosa coronada. Así nació la canción.