13.7.09

Congreso internacional de la lengua




El escritor peruano Mario Vargas Llosa, la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Mechú y el ex presidente del Gobierno español Felipe González intervendrán en la inauguración del V Congreso Internacional de la Lengua Española, en Chile, anunciaron hoy los organizadores. En esa cita participarán 1.200 personalidades de la política y la cultura iberoamericanas que debatirán y analizarán la situación, los problemas y los retos del español, una lengua en expansión que hoy hablan casi 450 millones de personas, dijo la ministra de Cultura de Chile, país que el próximo año conmemora 200 años de independencia. "La idea de realizar en Chile el V Congreso Internacional de la Lengua Española -aseguró- supone liderar el esfuerzo regional por crear instancias de reflexión y desarrollo en torno al idioma español como vehículo de expresión y comunicación, y como principal elemento integrador de los países iberoamericanos".

En este congreso "vamos a ver la dimensión real del idioma español, su aportación a la riqueza y al desarrollo de los pueblos de América", destacó la ministra. El lanzamiento de la página electrónica se realizó en la Universidad Federico Santa María de Valparaíso -que será la sede del encuentro-, en un acto que contó también con la presencia del director de la Academia Chilena de la Lengua, Alfredo Matus, y del director académico del Instituto Cervantes, Francisco Moreno.

9.7.09

Lorca al cine


Lorca.

El realizador chileno José Rovano (1975) aborda en el documental Tres pasos para el retorno, que se estrenó el pasado 25 de junio en Granada, España, la historia inacabada aún de la búsqueda del cuerpo del poeta Federico García Lorca y de otras tres víctimas de la represión franquista.

La cinta, un homenaje a estos cuatro fallecidos y al resto de los 3.000 represaliados republicanos que yacen en el barranco de Víznar (Granada), es una producción chileno-española que cuenta con la colaboración de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios, la Universidad de Granada y el Patronato Federico García Lorca.

Desde su llegada a la ciudad andaluza hace dos años para completar sus estudios de doctorado, Rovano se sintió atraído por el hecho de que dos profesores de su universidad, los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente, participaran desde 2001 en la investigación de casos de desaparecidos en su país durante la dictadura de Pinochet.

Fue entonces cuando comenzó a investigar en el caso de la exhumación de los restos del poeta granadino, trabajo que ha plasmado en su documental, del que avisa es “totalmente subjetivo” y alejado de lo que podría denominarse un reportaje informativo.

El documental avanza a través de los testimonios de artistas como Enrique Morente o Curro Albayzín y de historiadores como Ian Gibson, así como de los ya citados Botella y Lorente y familiares de las otras tres víctimas junto a las que supuestamente se encuentra el cadáver de García Lorca. No participa en cambio ninguno de los familiares del escritor de Fuentevaqueros, que declinaron su intervención en el documental, según explicó el joven cineasta.

Rovano lamentó también que, transcurridas más de tres décadas desde el final de la dictadura franquista, aún no se hayan “cerrado las heridas” que generó este régimen en la población española, lo que ha creado en su opinión “un dolor heredado” en los nietos de sus víctimas.

“Creo que España aún no puede arreglar su problema de reconstrucción de la memoria histórica porque aún existen muchos odios”, añade el chileno, quien aseguró que “hasta que no se abra la fosa (de García Lorca) se va a seguir especulando con su historia”. Se mostró “pesimista” en cuanto a la posibilidad de que en el futuro se exhumen los restos del autor de Bodas de sangre, lo que definió como un “problema político”.

La música del documental está compuesta por el grupo granadino Vereda de En Medio y cuenta con la participación del cantaor, también de la provincia, Juan Pinilla. Después de exhibirse en Granada, la película desfilará en los próximos meses por festivales de cine de Bélgica, Holanda y Chile, país al que llegará en septiembre.

Nuevo premio para José Emilio Pacheco


Un joven José Emilio Pacheco tras las sombras...

La Medalla Bellas Artes, honores en El Colegio de México (Colmex), la Medalla 1808 del Gobierno del Distrito Federal, una lectura maratónica de sus textos y hasta un concierto de rock, son algunos de los homenajes que recibió en junio el poeta mexicano José Emilio Pacheco, en ocasión de arribar, el martes 30, a su 70º aniversario.

El miércoles 24, la Sala Alfonso Reyes de El Colegio de México acogió la actividad “Rescritura en movimiento: homenaje a José Emilio Pacheco”, que consistió en dos mesas redondas, la intervención del poeta y la entrega de manos de Javier Garciadiego, director del Colmex, de una réplica de la escultura Semina motum, de Luis Palacios Kaim.

Pacheco se declaró “exhausto” de los premios literarios y homenajes por sus setenta años, aunque afirmó aceptarlos gozoso y agradecido. El escritor tomó la palabra para abordar un collage de asuntos, anécdotas y comentarios a la decena de intervenciones de investigadores que lo habían precedido, entre ellos el chileno Hugo Verani, Rafael Olea Franco, Carmen Dolores Carrillo, Ivette Jiménez de Báez, Edith Negrín, Luz Elena Gutiérrez de Velasco y María Elena Isibasi.

Habló de su relación con el Colmex y de la edición del primer libro referente a su narrativa: Ficción e historia, de Negrín, Jiménez e Ileana Morán; de El reino fantástico de los aparecidos, de Olea Franco, y de otros de próxima aparición dedicados a sus poemas y ensayos, escritos por Isibasi, Carrillo, Anthony Stanton y otros investigadores.

Pero sobre todo, el escritor, acompañado de su esposa, la escritora y periodista Cristina Pacheco, hizo gozar al público con la infinidad de detalles de la vida cotidiana que lo han deslumbrado y lo siguen llenando de asombro, como que en un puesto de periódicos su abuela le tuvo que explicar al pequeño José Emilio, ante el encabezado “El pan, por las nubes”, que ese alimento no se elevaba por los aires y que se trataba de lenguaje figurado, recurso que sería constante en el futuro escritor.

El 25, el jefe de Gobierno del Distrito Federal mexicano, Marcelo Ebrard Casaubon, otorgó a Pacheco la Medalla 1808, creada en recuerdo del Ayuntamiento donde se debatió por primera vez en la Nueva España el tema de la soberanía mexicana.

FIL Lima 2009


Stand de la U. San marcos, de Lima.

Esta noticia me llega de Iván Thays, mejor, de su blog. La cuelgo completa:

Ya está en el partidor la Feria Internacional del Libro de Lima 2009, que esta vez se llevará a cabo en el Vértice del Museo de la Nación en San Borja. Del 23 de julio al 5 de agosto tendremos lo que siempre esperamos: novedades, descuentos, encuentros literarios, chismes, etc. Y para mí, en especial, reencuentros con amigos escritores que pasan por Lima. Aunque todos los medios han destacado la información luego de la Conferencia de prensa, la página web aún no actualiza el pdf con las actividades. Así que les dejo un resumen de lo que, al vuelo, pesco algo de lo que tendremos:

País Invitado de Honor: Brasil será el invitado y su delegación estará encabezada por Nélida Piñón. Además, tambié vendrán: Santiago Nazarian y Joao Paulo Cuenca (ambos miembros del grupo Bogotá 39), además de Schuma Schumaher, María Alzira Brum, Álvaro Modenel, Augusto Cury, entre otros autores tanto de ficción como de ciencias sociales. lll Además, se realizará el congreso internacional Brasil sin Fronteras, con la participación de académicos de prestigiosas universidades brasileñas.

Autores: El dibujante argentino Quino es el invitado especial que dará inicio a la feria. Luego, también tendremos la visita de autores como la mexicana Ángeles Mastretta, el artista conceptual uruguayo Dani Umpi, mi adorada amiga Mayra Santos Febres, el editor de Pre-textos Manolo Borrás, la ilustradora alemana Jutta Bauer, la joven escritora argentina Samanta Schweblin, el mexicano Pedro Ángel Palou, entre otros. También se presentarán varios autores peruanos, en especial Alfredo Bryce Echenique que estará acompañado por 10 escritores jóvenes del país.

Micro-Bogotá39.- Un evento muy especial para mí será la mesa redonda del 27 de julio que intenta reunir un pequeño grupo de autores vinculados al Bogotá39, una especie de mini-reencuentro luego de dos años, en el que participaremos por Perú Daniel Alarcón y yo, además de los mencionados Santiago Nazarín y Joao Paulo Cuenca de Brasil, Pilar Quintana y Antonio García Ángel de Colombia y Pedro Mairal de Argentina.

Homenajes.- Rodolfo Hinostroza es el autor homenajeado este año, quien vendrá desde México DF. También se recordará a la recientemente fallecida Laura Riesco, y se conmemorarán los centenarios de las muertes de Mercedes Cabello de Carbonera y Clorinda Matto de Turner.

Presentaciones.- Aunque aún no me queda claro qué libros aparecerán este año en la FIL Lima, sí puedo adelantar algunos de oídas: los cuentos de Daniel Alarcón en Planeta; los cuentos de Samanta Schweblin en Estruendo Mudo; un nuevo poemario de Enrique Verástegui por Cascahuesos editores. Además de las obras de los autores extranjeros que que estarán presentes en la FIL Lima.

Homenaje a Saint-Exúpery


Antoine Saint-Exúpery y su monoplaza.

Numerosas personalidades como Umberto Eco, Erik Orsenna, Patrick Poivre d’Arvor y Xavier Emmanuelli han participado de los primeros encuentros internacionales de la fundación Antoine de Saint-Exupéry, organizados en París durante la semana pasada. Así se inauguró oficialmente esta institución dotada de 300.000 euros que, además de mantener viva la memoria del escritor francés, intentará resolver algunos problemas de la juventud de Francia y otras partes del mundo.

Las epidemias como tema literario




Un escritor es como un perro al que le tiran un hueso. Acontecimientos históricos, situaciones dramáticas, revoluciones sociales, cataclismos y hasta la peste, lo estimulan a escribir. La peste -la pandemia- es un leit motiv sobre una situación límite: siendo como es, desastre de la Naturaleza, plantea una guerra al organismo y a la sociedad. Por una parte, las únicas y últimas armas con que cada persona cuenta para enfrentarla son las de su sistema inmunológico; y por otra exige a quienes gobiernan un pueblo, la información, solidaridad, medidas sanitarias y asistencia necesarias para sobrevivir. Un estado empestado, enfermo, es un estado de guerra, será la conclusión de Albert Camus en su novela La peste (1947).

En algunas ocasiones, los escritos sobre catástrofes tienen el mero objeto de ser una crónica de los sucesos de un pueblo, pero en otros se convierten en verdaderas obras literarias. Procopio de Cesarea, primer escriba o archivista del tiempo de Justiniano, registró en su Historia la primera pandemia de la que el mundo tiene conocimiento, que comenzó en el 540 d. Cristo y asoló el reino de Bizancio, diezmando su población en un 40%. Los síntomas que Procopio describe son propios de la llamada peste bubónica, aunque por ese entonces no se la definió así, sino que se la llamó -y así pasó a la historia- como la plaga justiniana. Nadie supo por qué remitió la peste, y la gente empezó a pensar en fenómenos cíclicos.

Sin embargo la Peste con mayúscula, la que redujo a la mitad la población de Europa y que grabó para siempre una huella mnémica en los hombres de horror a las ratas, fue la de 1348. Según Giovanni Villani, autor de las Crónicas Florentinas, la peste comenzó el año anterior luego del desembarco de cuatro galeras genovesas que provenían de Turquía. Traían a bordo unas ratitas negras, las cuales eran picadas por una pulga que luego pasó a picar a los humanos. Villani relata que el conteo de las muertes era siempre grosso modo, porque no hubo censos ni precisiones por la rapidez con que atacó la peste. Las glándulas de ingles y axilas se hinchaban en forma de bubas -lo que dio a la enfermedad el nombre de peste bubónica- y muslos y brazos se cubrían de manchas negras; el enfermo moría de tres a cinco días después. Los sacerdotes que los asistían en sus últimos momentos, acababan contagiados; por eso el Papa decreto el perdón de los pecados a los sacerdotes que no se animaran a servir a los moribundos.

Lo que hizo -y hace- a una peste tan virulenta sin duda es la ignorancia y el desconcierto. El hombre, desorientado por la ausencia de información, acaba por creer y defender las teorías más absurdas: por ejemplo, para la epidemia de viruela que hubo en Italia unos años después, Villani relata que los astrólogos explicaron la causa en la cuadratura de Marte y Saturno. En medio del pánico, algunos decidieron dejar sus casas y marcharse al campo. Villani otra vez mete la cuchara: pero si la peste es efecto de la Ira de Dios, ¿no podrá también alcanzarlos en el campo?

Muchos, según Bocaccio, no pensaban lo mismo: sobre un grupo de hombres y mujeres que huyen a la campiña, erige él su Decamerón. También la peste negra cesó, sin que nadie supiera a que se debió. Hoy se sabe que es un bacilo llamado Yersinia -su descubridor fue Alexander Yersin- y que la peste puede ser controlada tanto con medidas preventivas como en individuos afectados. Quinientos años después del libro de Bocaccio, cuando ya la peste es curable, Albert Camus finalizará su La peste diciendo que se esconde y acecha en cualquier parte. Pero antes de que la ciencia diera cierta calma a los humanos, la peste asoló otra vez Europa en 1664, haciendo foco esta vez en Holanda y desparramándose por el continente. También aquí se debió a que unos marinos desembarcaron sus mercaderías de Turquía. Para ese entonces, Daniel Defoe tenía cinco años y en 1722 escribió la novela Diario del Año de la Peste relatando los acontecimientos, con ese estilo innovador, entre la ficción y el periodismo. Quien narra la crónica es un talabartero que prefiere no abandonar su negocio en Londres. (Alberto Moravia escribirá en 1957 La Campesina, haciendo jugar las equivalencias entre peste y guerra: una almacenera tampoco quiere abandonar su negocio en la Italia en guerra y cuando lo hace, se sume en la desgracia). El talabartero de Defoe sobrevive a la peste y es testigo de los estragos: el remate de su novela es una rima que él solía repetirse como una oración mágica personal: "Una terrible peste hubo en Londres/ En el año sesenta y cinco/ Que arrasó con cien mil almas/ ¡Y sin embargo estoy vivo!"

Nabokov y Playboy


Retrato de Nabokov.

Existía antes (cuando la literatura aún importaba) un viejo mecanismo de defensa al que los hombres estadounidenses echaban mano cuando alguna novia o amiga los pescaba con una revista Playboy. Decían, sin pestañar y con cara seria: "Ah, eso. Yo la compro por los artículos".

Y es que Playboy, aparte de ser una publicación pionera del porno-soft también ha tenido, en los Estados Unidos, una rica historia literaria. Norman Mailer escribió en sus páginas; hubo una histórica entrevista con Marshall McLuhan; Alex Haley entrevistó a Martin Luther King entre fotos de bellezas desnudas (blancas). En 1968, publicaron cuentos de Alberto Moravia y un debate entre Truman Capote, Lawrence Durrell, James T. Farrell, Allen Ginsberg, Le Roi Jones, Arthur Miller, Henry Miller, Norman Podhoretz, Georges Simenon, Isaac Bashevis Singer, William Styron y John Updike. Bueno, estos antecedentes bastan para darse una idea. Ahora las cosas no son como ayer, pero en un gesto a su pasado literario la edición estadounidense de Playboy publicará un adelanto de la controversial novela póstuma de Vladimir Nabokov. Controversial porque el autor de Lolita dejó instrucciones para que la novela, titulada El original de Laura, fuera destruida. Una larga disputa legal y familiar terminó con la decisión de desobedecer las órdenes del multi-lingual novelista ruso. La novela quedó inconclusa al morirse Nabokov en julio de 1977. Solo la han leído su hijo, Dimitri, su viuda, Vera, y un puñado de académicos. En 2008 Dimitri, de 74 años, contó a la revista Der Speigel que desobedecería la voluntad de su padre en la convicción de que no era justo privar el mundo de la última obra de uno de los grandes novelistas del siglo XX. Según un artículo de The Wall Street Journal en su edición de hoy, la prestigiosa revista literaria The New Yorker rechazó la oferta de publicar un adelanto de la novela que trata de la tristeza de un hombre que tiene una esposa promiscua y que recuerda, a la vez, una vieja obsesión sexual con una chica más joven que él.

El sitio de Amazon.com ya anuncia la fecha de publicación de la novela para el 17 de noviembre de este año por la prestigiosa casa Alfred Knopf, mientras que la mencionada nota de The Wall Street Journal afirma que el fragmento de 5000 palabras de la novela que será publicado en Playboy saldrá en su edición de diciembre de este año. Nabokov tenía una manera curiosa de escribir sus novelas: lo hacia en fichas. Según adelanta Amazon, el manuscrito de El original de Laura consistía de 138 fichas. Como libro tendrá un total de 304 páginas, el subtítulo de Una novela en fragmentos y llevará un prefacio de Dimitri Nabokov que, seguramente, justificará su decisión de desobedecer los deseos escritos de su padre. No será, por otro lado, la primera vez que Nabokov aparezca en las páginas de la revista erótica y de la buena vida. En 1969 un largo extracto de su novela Ada fue publicado en Playboy, revista que además en 1964 había publicoado una larga entrevista con el autor.

8.7.09

Borges: Made in Japan


Borges, cuchillo en mano.

Un pequeño cuenco de barro, fabricado por monjes, en el que Jorge Luis Borges bebió sake luego de la ceremonia de purificación preparada especialmente para él en el templo de Ise en Izumo, Japón, se exhibía en la exposición internacional que se realizó en 1999 con motivo de cumplirse el centenario de su nacimiento. Allí se reunían aquellos objetos amados e íntimos, "los talismanes" que poblaban su universo privado. La civilización y la religión japonesas atrajeron desde muy temprano al escritor, como lo atestiguó luego en su obra. "Cuando tenía once o doce años, después de leer la obra de Lafcadio Hearn me interesé por el Japón. Leí luego la traducción al inglés del Genji Monogatari , libros sobre budismo, los de Daisetz Suzuki sobre zen, y seguía sintiendo que algún día me gustaría conocer directamente la cultura japonesa." Sin embargo, recién a los 80 años, Borges, en compañía de María Kodama, viajó por primera vez al Japón invitado por la Japan Foundation. "En fin, yo he llegado tardíamente a un país del todo civilizado, y me gustaría volver, desde luego, porque es grato estar en medio de gente que nuncaes agresiva", dijo. Y en ese país "del todo civilizado", Jorge Luis Borges es uno de los escritores latinoamericanos más respetados y celebrados. A mediados del siglo pasado se conocieron sus libros y desde aquel momento se publicó en japonés gran parte de su obra. La admiración que despierta en el pueblo nipón se evidenció en el numeroso público que asistió a la primera proyección en Japón del film Borges: un destino sudamericano , en la sede del Instituto Cervantes de Tokio, durante la segunda jornada del Festival 10 Tango, que con fino sentido los organizadores incluyeron en ese encuentro, realizado recientemente.

En Borges: un destino sudamericano , el escritor se convierte en actor de cine e interpreta a Juan Dahlmann, el protagonista del cuento "El Sur" ( Ficciones , 1944) en el que se basa el film. De treinta minutos de duración, combina testimonios y confesiones con una pequeña ficción final. El relato "El Sur" nació a raíz de la septicemia provocada por un golpe que el autor de "El Aleph" sufrió en una medianoche de 1938, y que lo tuvo entre la vida y la muerte. "Cuando iba a visitar a una amiga, subiendo las escaleras sentí que algo me rozaba la frente, y cuando ella me abrió la puerta y vi su cara de espanto, me llevé la mano a la frente y la vi llena de sangre", relata Borges frente a la cámara. En la película, como en el cuento, Juan Dahlmann, secretario de una biblioteca municipal, viaja al campo para reponerse de la herida, y en una pulpería unos compadritos "medio alegres" lo provocan, un viejo gaucho le tira una daga y Dahlmann, que nunca tuvo un cuchillo en mano, sale a pelear sin saber que así cumple con la sentencia que lleva su destino. "Los hechos no son autobiográficos, pero las emociones sí lo son, y eso es así sobre todo en "El Sur"", relata en el film Borges, que puede personificar así una añoranza: el deseo de la gesta gloriosa. A la vez, muestra cómo ha sido capaz de explorar en su propia biografía para satisfacer el deseo que da sentido a la vida, el duelo, y transformarlo por medio de la palabra en un hecho estético. "El duelo es para Borges el modelo mismo de la ficción: una situación narrativa que articula de una manera particular la relación entre la literatura y la vida", sostiene Alan Pauls en El factor Borges .

La filmación y la película también tienen su propia historia. Dirigida en 1975 por José Luis Di Zeo, con la colaboración de Tadeo Bortnowski, el film fue rodado en tres días en la casa del poeta en la calle Maipú, en Escobar y en otros escenarios. Lamentablemente, el director argentino Di Zeo, graduado en la Escuela de Cine de Lodz, alumno y asistente de Andrzej Wayda, y galardonado con varios premios en festivales internacionales, falleció unas semanas antes de la proyección en Tokio. En varias entrevistas, el cineasta rememora el momento en que le propuso a Borges realizar un film en el que él fuera el protagonista de su propio cuento. "El poeta respondió -cuenta Di Zeo- tomándome la mano y colocándola en su cabeza donde tenía una cicatriz, me dijo: "Ella fue el origen del cuento y del que era su personaje favorito, Juan Dahlmann"". Así nació Borges: un destino sudamericano . Algunas complicaciones surgieron en la destemplada mañana de junio cuando se rodó la escena final en Escobar. Borges se negaba a bajar del coche aduciendo que tenía frío, entonces el director, con permiso de María Kodama, le ofreció al escritor un vaso de coñac: "Tomó el trago de un sorbo y a los dos minutos bajó con energía del coche y me dijo: "Deme el cuchillo"". Sin embargo, el nerviosismo de Borges lo traicionó y en la primera toma "metió el bastón en un hormiguero, con lo que casi se cae". Lo único que pidió Borges por su actuación actoral fue una botella de licor Pernot.

La película durmió luego durante tres décadas en un placar de Olivos. Rescatada por una productora, fue relanzada en España en Documenta Madrid 2007, más tarde en Uruguay y en la Argentina, donde fue declarada de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. En una entrevista para La Nacion, Silvia Pisani le preguntó a Di Zeo cuáles habían sido las razones para que el film hubiera estado arrumbado durante tanto tiempo. Éste le confesó que en la Argentina de aquel entonces Borges no interesaba tanto. "La película sí se dio en algunos colegios secundarios y siempre vi entre los jóvenes fascinación por Borges y por saber cómo era. Creo que ahora las cosas han cambiado y que se abren nuevas perspectivas para este documental, al que aspiramos a convertir en largometraje con lo que aún no fue editado." Un deseo que ojalá no quede trunco.

La tarde del 4 de junio, el público que colmaba el salón del Instituto Cervantes de Tokio guardó un conmovido silencio al terminar la proyección. Se sentía que la presencia de Borges, su mirada perdida en el infinito y su peculiar y vacilante voz, que perduran en nuestra memoria, permanecían aún en la sala. Casi como si su frágil voz pronunciara palabras semejantes a las que le escuchamos en alguna conferencia: "Yo creo que la felicidad y la belleza, y la transmisión del pensamiento no son hechos excepcionales, yo creo que se dan continuamente; por ejemplo, ahora, creo que todos sentimos que estamos de acuerdo en algo esencial: todos sentimos que hemos compartido esta tarde, que esta tarde ha sido, gracias a cada uno de nosotros, una hermosa experiencia y hasta sentiremos nostalgia de ella".

De nuevo Coetzee


J.M. Coetzee.

Después de leer Juventud y desgracia, no que da duda que es uno de mis autorews favoritos. Casi me hace llorar este surafricano con sus novelas.

Sólo ahora aparece en español la primera ¿novela? del sudafricano John Maxwell Coetzee, publicada en 1974. A Tierras de poniente ("Dusklands") la separan dos décadas de las consagratorias Desgracia , Elizabeth Costello y Hombre lento , que condujeron al autor en 2006 a la Academia Sueca y al inevitable Premio Nobel. Que la novedad sea tan añeja constituye, sin embargo, un favor para los lectores de lengua española, no sólo porque permite completar el retrato de un narrador que ya se sabía notable, sino también porque, visto desde la perspectiva actual, aquel lejano texto inicial cobra mayor sentido. De haber "comenzado por el principio", en orden cronológico, a muchos se les hubiera hecho más difícil el acceso a la obra de Coetzee y se hubieran apartado de ella, lo que habría sido una equivocación desafortunada.

Las dudas sobre el género literario al que pertenece Tierras de poniente tienen un porqué: consta de dos partes aparentemente independientes, desconectadas en lo expresivo y en lo temático. La primera, "El proyecto Vietnam", podría ser tomada, en cierta forma, como una nouvelle . Es el diario en el que Eugene Dawn, un psicólogo especializado en mitografía, registra las dificultades con que va tropezando su informe sobre la propaganda de guerra. Allí analiza por qué Estados Unidos no está logrando convencer al mundo, ni a los vietnamitas, de la justicia de su causa y ofrece consejos y recomendaciones para remontar la cuesta.

Dawn (en inglés, "amanecer", lo contrario del "dusk" incluido en el título original) se ha negado a formar parte de una excursión a Vietnam para conocer el terreno. Ha preferido trabajar como un teórico, en abstracto. El problema es que su informe es demasiado "creativo", demasiado "elevado" para la inteligencia promedio de los mandos militares a los que está destinado. "¿Por qué hemos dejado de usar el Prop 12, un veneno espectacular? ¿Por qué solamente lo hemos usado en las tierras de comunidades reasentadas? Hasta que nos mostremos como somos y nos deleitemos en el verdadero significado de nuestros actos, continuaremos sufriendo el doble castigo de la culpa y la falta de eficacia", dice. El supervisor editorial de Eugene (que se llama, sugestivamente, Coetzee) toma cada vez más distancia de él, y Dawn enloquece. Su descripción de la situación bélica y el relato de sus reacciones ante el rechazo son expuestos, hasta el impactante final, con la voz de un demente.

La segunda parte, "La narración de Jacobus Coetzee", nos lleva sin transición a otro tiempo y a otro lugar: Sudáfrica, a mediados del siglo XVIII. También es un diario, al menos en su sección central. Un colono holandés cuenta casi sin la menor piedad la venganza que emprende, bien al norte del Cabo, en el interior aborigen del país, contra una tribu de hotentotes que habían osado tomarle el pelo y humillarlo, de modo más bien rutinario, en el curso de una expedición anterior. El tono literario de esta segunda parte es el de una tremenda crónica de viajes. Los protagonistas son ficticios, pero la historia y la sangre fueron, seguramente, muy reales, y esta idea provoca un horror que no cede hasta el último párrafo.

Pese a las apariencias, y más allá de las notables diferencias, hay hilos conductores entre las dos partes, lo que da para pensar en una forma muy abierta de novela, tan abierta como lo serían muchas de sus narraciones posteriores. En las dos mitades de Tierras de poniente está Occidente, el mundo de los blancos, abriéndose camino entre los otros a fuerza de metralla: en la primera, a través de la imaginación delirante de Dawn, y en la segunda, en las manos salvajes de Coetzee. También está en los dos casos, aunque cueste decirlo, la ferocidad de los oprimidos, apenas más suave, si lo es, que la de sus opresores. Y, siempre, la violencia sin redención, en una época y un continente determinados, pero presente también en todos los restantes. Una violencia que niega la compasión del hombre por el hombre, la compasión del hombre por los animales y por cualquier ser viviente. Una violencia que, sin embargo, no es ajena a la vida, que tal vez sea incluso parte nuclear de la vida, y que, sin embargo, no dejará jamás de ser horrible.

Coetzee es un escritor del apartheid . "La literatura sudafricana es una literatura sojuzgada, lo que se transparenta incluso en sus más hermosas páginas, acosada por el sentimiento de ser extranjero en el propio país y por aspiraciones de una liberación sin nombre. Es exactamente la clase de literatura que se espera que escriba la gente desde la prisión. Es una literatura no del todo humana", dijo en Jerusalén en 1987, al recibir uno de sus múltiples premios.

Primer encuentro internacional de creadores


Madrid.

Las ciudades de Madrid y Buenos Aires se hermanarán el próximo viernes en el Primer Encuentro Internacional de Creadores, que se celebrará del 10 al 12 de julio en el Barrio de las Letras, uno de los más culturales e históricos de la capital de España. La Fundación Temas de Arte presentó hoy el evento organizado por el Teatro Español, el Museo Thyssen-Bornemisza, y el Círculo de Bellas Artes, con el patrocinio de la Fundación Repsol.

El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires colaboran en este encuentro, que quiere potenciar el posicionamiento de ambas ciudades en el área de la cultura como atractivo turístico. Escritores, músicos, actores, directores de cine y teatro, poetas y periodistas han sido llamados a participar en el proyecto, cuyo objetivo es "promover el arte y la cultura en Madrid y servir de foro para creadores de ámbito internacional y nacional". Conocido como Letra, el Primer Encuentro de Creadores cuenta con un programa en el que el cine, el arte, la poesía, el teatro y la literatura inundarán distintos espacios del barrio madrileño, corazón del esplendor del Siglo de Oro español.

Las tertulias tendrán un papel relevante, ya que la novedad es abrir al público de Madrid las relaciones ya existentes entre los creadores, "con lo que ello tiene de movilizador y enriquecedor", según subrayó hoy el director artístico del evento, Beltrán Gambier. "Para llegar a todos los públicos hemos querido que casi la totalidad de los eventos sean de acceso libre", explicó. Gambier, que desde hace años dirige la revista Intramuros, pionera a nivel mundial en el género biográfico y de memorias, coordinará sus esfuerzos junto al director ejecutivo del Festival, Víctor del Campo. Las actividades se desarrollarán en distintas sedes, como la Casa-Museo Lope de Vega, la discoteca Kapital o el Cine Doré, todas ubicadas en espacios culturales e históricos de Madrid que se han "convertido en un referente para propios y foráneos".

La agenda de Letra se inaugura hoy con la proyección de la película del argentino Eliseo Subiela Últimas imágenes del naufragio, y se prolongará en los próximos días con diversas actividades y exposiciones. El viernes 10 de julio, a las 12:00 horas se inaugura el festival con la actuación del grupo Ensamble Nuevo Tango en el Teatro Español. Entre el 7 y el 12 de julio, El Círculo de Bellas Artes acoge un ciclo sobre Daniel Burman , uno de los cineastas más prometedores de la Argentina. Por la tarde habrá una clase abierta de flamenco en el Centro de Arte Moderno y Danza Española Amor de Dios. El sábado por la mañana, Juan José Campanella se encuentra con David Trueba y Eliseo Subiela con Manuel Gutiérrez Aragón , en el Caixa Forum. Por la tarde, en el Teatro Español varios expertos analizan el trabajo de la mítica actriz Margarita Xirgu a las 17:00 horas. El domingo 12 de julio, el director y actor Rafael Spregelburd conversa con Mario Gas en el Teatro Español. La galería Arteselección expone la obra de la artista porteña Cristina Santander , que conoce muy bien la pintura del Museo del Prado.

Entre las muestras que se podrán visitar destaca la de la también argentina Renata Schussheim, diseñadora de vestuario, que exhibirá sus modelos en Madrid tras su paso por el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires.

6.7.09

El universo de William Blake


El famoso dragón rojo, del poeta y grabador William Blake.

Las obras extremadamente singulares y distintas a veces necesitan tiempo para ser comprendidas y valoradas. Precisamente por ser distintas y rompedoras chocan con los convencionalismos de su época y reciben el puntapié del desprecio o la incomprensión más absoluta. Si a eso se añade que el poeta de quien hablamos, William Blake (1757-1827), se autoeditó prácticamente todas sus obras -por lo que prácticamente carecieron de difusión- es lógico que fuera un verdadero marginado en su tiempo, aunque no por ello un hombre infeliz. Debió de aceptar su suerte con valentía y buen ánimo y, tal vez por ello, se sumergió en su particular mundo de mitologías en apariencias absurdas e impenetrables. Puesto que carecía de lectores, él era su principal lector, además de los cuatro gatos para los que hacía ejemplares ex profeso de sus libros, ilustrados con tanta o más asombrosa personalidad que la que caracteriza a sus creaciones verbales (aunque, en mi opinión, estas últimas son más radicalmente originales que aquéllas).

Pues bien, el lector tiene ahora una gran oportunidad de acercarse al mundo de este poeta al que en su tiempo espíritus selectos como Wordsworth consideraron perturbado mental, aunque también creador no despreciable. Una excelente selección de sus escritos, muy cuidadosamente traducidos, y extraordinariamente bien editados, con reproducciones de algunas de las ilustraciones originales, se encuentran en este volumen para delicia de todos sus seguidores, entre los que me encuentro fervientemente desde hace años. Entre el lirismo enigmático de sus mágicas Canciones de inocencia y Canciones de experiencia y el profetismo rebelde e iconoclasta, que tiene en el Matrimonio del cielo y el infierno una expresión suprema -pero ojo a las Visiones de las hijas de Albión, pieza de modernísimas alegaciones contra las cadenas del amor esclavo de las convenciones-, transcurre este volumen que nos obliga a hacernos de nuevo la siguiente pregunta (de imposible respuesta, por lo demás): ¿de dónde surge todo este mundo extraño?, ¿con qué fin semejante telaraña de personajes de nombres inaccesibles, si al mismo tiempo la imaginación de ese hombre era capaz de joyas nítidas y preciosas como las de los citados Cantos? En todo caso, la clave está en que ninguna de esas invenciones parece arbitraria ni casual puesto que lo que importa es la imponente riqueza conceptual que este escritor fue capaz de poner en boca de sus mitológicos personajes, además de su portentoso lirismo, siempre dispuesto a deslumbrar, tanto como deslumbran sus visiones, de una actualidad abrasadora.

Comienza el festival de poesía de Medellín


Imagen del festival.

Poemas en lengua maya, en inglés y en español han llevado hoy un poco de luz a La Cruz, una de las barriadas más pobres de Medellín y en la que viven miles de desplazados por el conflicto armado que sufre Colombia desde hace casi medio siglo.

Las precarias viviendas se sostienen casi de manera mágica sobre las empinadas laderas de Medellín en este barrio, que era hasta hace pocos años un lugar inexpugnable, incluso para la Policía, dice a Efe un funcionario de la alcaldía.

Hoy han subido hasta La Cruz, desde donde se divisa toda la ciudad, cuatro de los autores que participan estos días en la XIX edición del Festival de Poesía de Medellín, declarado Premio Nobel Alternativo en 2006 y Patrimonio Cultural de Colombia.

La colombiana Luisa Aguilar, la sueca Agneta Falk, la guatemalteca Rosa Chávez y el estadounidense Jack Hirschman han leído sus poemas en la escuela del barrio ante un público muy efusivo que les ha querido agasajar con música, bailes y con un tradicional sancocho (plato típico colombiano).

Falk lee en inglés uno de sus poemas, inspirado en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, y Chávez recuerda en lengua maya a su tierra.

El público aplaude y se emociona por igual con las dos poesías, porque, como explica a Efe Damaris, una adolescente del barrio, lo importante es que "son muy buenas cosas así para todos y la gente disfruta mucho".

A Jessica, que quiere estudiar medicina, le parece muy bueno que el festival llegue hasta su barrio, porque dice que así puede "socializar más con la gente" y disfrutar de la poesía.

Wilson, de 14 años, cuenta a Efe que la poesía le parece un género "bacano" (bueno) porque "uno puede expresar y sacar todo lo que tiene en el corazón".

Comenta que le gustaría escribir poemas que hablen "del amor y la realidad, de las dos cosas", y pide a los escritores que les visitan hoy "que dejen la huella y sigan regresando".

4.7.09

El autogol de Ricardo Silva


Ricardo Silva en su biblioteca.

El miércoles 22 de junio de 1994, a las 5:09 de la tarde, el locutor radial Pepe Calderón perdió la voz, de manera intempestiva, en plena transmisión desde el Rose Bowl de Los Ángeles, cuando el jugador colombiano Andrés Escobar hizo un gol en su propia portería.

El personaje ficticio de Calderón se apareció un buen día en la mente del escritor Ricardo Silva Romero, cuando ni siquiera tenía muy claro el argumento de su nueva novela 'Autogol', que presentó esta semana. "Tenía todos los detalles de su físico y su personalidad, pero entonces me demoré un par de años en encontrar por qué se le iba la voz. Y de pronto me encontré con que el trauma más grande que podría presenciar este hombre era el autogol de Escobar".

Luego, el escritor bogotano se trazó un plan de trabajo, pero sintió que tenía demasiado control sobre la vida del personaje central y necesitaba que se le saliera un poco de las manos. Para ello, envió un cuestionario a una cantidad de gente del mundo del fútbol. "Les pregunté: ¿cuál había sido su anécdota favorita con Pepe Calderón? Todo el mundo reaccionó como si lo conocieran con anécdotas de cocteles, de fiestas en Neiva (su tierra natal) o del Mundial del 90", comenta el también columnista de EL TIEMPO.

Entonces la novela tomó una estructura similar a la de un partido de fútbol, con un primer tiempo en el que se le derrumba la vida al protagonista, situación que lo obliga a salir a empatar en el "segundo tiempo" literario. ¿Y cuál es la mejor forma de lograrlo? Vengándose del culpable que lo dejó sin voz: Andrés Escobar.

"Alguien tenía que pagar por todo lo que le ha pasado a este locutor -explica Silva-. Pues perder la voz significa perder el trabajo y las posibilidades de reconstruir una familia que tiene medio deshecha en ese momento. Entonces, en el fondo, Calderón lo que busca es empatar el partido de su vida".

De allí que el título pueda mirarse en varios sentidos, como anota el autor de novelas como 'Parece que va a llover' y 'Tic'. "'Autogol' es la historia de Pepe, que tiene que aprender que la vida de uno está en sus propias manos y que uno no puede pasarse el resto de la vida echándole la culpa a los demás".

Sin embargo, Silva también deja en el aire la reflexión sobre esa doble moral que tanto mal le ha hecho a este país. "Yo creo que hay dos miradas morales ahí: la de la persona consistente como Andrés Escobar, que a pesar de estar en un mundo oscuro y sórdido, como era el del fútbol de ese momento, se mantuvo como una persona muy decente; y la de Pepe Calderón, ese tipo de personas que en algún momento recibe un regalito de algún dirigente, pero no le parece corrupto porque no es dinero".

'Autogol' es una invitación a preguntarse hasta qué punto se ha perdido la sensibilidad frente a determinadas situaciones que debieran horrorizar a cualquier sociedad. "Creo que la cosa moral es tan confusa que casi el referendo tendría que incluir la pregunta: ¿hay razones que justifiquen matar a una persona?", concluye el escritor.

2.7.09

Una nueva entrevista


Jorge Consuegra, director del programa.

Me han llamado de Tevecentro, un canal que supervisa el gigante Telmex, para realizarme una entrevista y hablar un poco de literatura, de poesía. Será el día Viernes 3 de julio a las 12:30 del mediodía. Vaya uno a saber qué desocupado estará viendo el canal a esa hora, pero allí estaré. Jorge Consuegra, el director de Libros & Letras será quien haga las preguntas, que ni idea cuáles serán. A ver como resulta esta vez la aventura de hablar en directo.

1.7.09

Cien años de Onetti


Juan Carlos Onetti.

El Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (MEC) presentará este miércoles un sello conmemorativo en un acto donde no faltará el tango ni la reflexión literaria, en tanto que lanzó un concurso de historietas basadas en la obra de Onetti. La Casa de los Escritores del Uruguay realizará lecturas de textos del autor, fallecido en 1994 en Madrid; y Cinemateca Uruguaya lanzó un ciclo de películas, documentales y entrevistas. La Intendencia de Montevideo, el Centro Cultural de España y la Biblioteca Nacional realizan una serie de 14 conferencias, como "intentos de ingresar al mundo del maestro de la literatura urbana", según el anuncio del ciclo.

Juan Carlos Onetti (1904-1994) fue considerado un "maestro" por la Generación del '45', un creativo movimiento literario que entre otros integraron Mario Benedetti, Mario Arregui, Idea Vilariño, Carlos Martínez Moreno, Ángel Rama, Carlos Real de Azúa y Armonía Sommers. A Onetti lo rodeaba una leyenda negra de "bebedor", "mujeriego" y "ogro" de la que él renegaba: "La leyenda, en lo fundamental: calumnias. Ignorancia, desconocimento de los hechos. Yo sigo viviendo y la leyenda crece", le dijo a María Esther Gilio, en una entrevista publicada en 1965. Gilio, periodista amiga de Onetti, señaló a la agencia AFP que era "la persona más veraz que conocí. Tenía esa sinceridad total, que en algún sentido es muy positiva, pero que también puede ser muy hiriente".

"Yo lo conocí a los 17 años y medio me enamoré de él. Pero era sumamente respetuoso de la pureza adolescente, de la ilusión, de la ingenuidad adolescente. Él trataba de apreciar esa belleza" sin mancillarla, relató. "Eso era justamente lo que lo atraía. Él decía que si se acostaba con una adolescente, al otro día se levantaba con una mujer", dijo Gilio, a quien Onetti le hablaba de estas cosas y le decía: "vos estás acá para creerme, ¿no?". Lo más sobresaliente de Onetti como escritor era cómo llegaba "a la profundidad del ser humano, su falta de prejuicio, su capacidad para transmitir más allá de lo que se ve", estimó Gilio. acido en una familia de clase media modesta, Onetti fue desde chico un ávido lector que abandonó la secundaria y pasó por diversos empleos: mozo, portero, vendedor de entradas del Estadio Centenario, periodista. "El periodismo es de las profesiones más soportables que conozco", decía Onetti, que trabajó en varios medios uruguayos y argentinos, así como en la agencia Reuters. La aparición en 1939 de su breve novela El pozo puso de relieve el sombrío escepticismo urbano que sería piedra angular de su obra.

Con La vida breve (1950), Onetti inició la saga de Santa María, esa ciudad inventada, gris y depresiva, a la que también pertenecen El astillero (1961), Juntacadáveres (1965), Dejemos hablar al viento (1979) y Cuando ya no importe (1993). Onetti se exilió en España en 1975, tras haber sido encarcelado en 1974 durante la dictadura (1973-1985) por su participación, como jurado, en un concurso literario en el que fue premiada y publicada una obra de Nelson Marra, que tenía elementos de sexo explícito.

Una entrevista a Neuman


Andrés.

Que le vamos a hacer. Es el escritor del momento, y no lo digo yo, lo dicen en España, en Argentina, en Chile...la lista es larga. Aquí otra entrevista al españo-argentino Andrés Neuman. (¿Estará bien decir españo-argentino, o argentino-español? Ni idea). Aquí la entrevista:

¿Tenías el mandato familiar de ser músico?

Mi mamá, que ya no vive, era violinista de la Filarmónica del Colón, y mi papá era oboísta en la orquesta Filiberto. Entonces yo probé con la música, pero fue una especie de idilio fracasado, porque estudié violín, guitarra, y como dice Les Luthiers, fracasé con todo éxito, no tenía particular talento. Primero probé con la música, y jugaba mucho al fútbol, mi otra gran pasión era el fútbol, soy de Boca aunque no sean buenos tiempos para decirlo. Entonces, mientras fracasaba con el violín, a los 10 u 11 años empecé a escribir y a leer. Para mí eran como dos tiempos del mismo partido. El leer me llevaba a escribir, y el escribir a leer. Fue una cosa muy natural, que tuvo que ver con la supervivencia, porque yo me sentí un niño algo extraño. Había una especie de inadaptación con estar en el mundo y de pronto al escribir todo se me reacomodó.

¿Cuando volvés a Argentina, con qué cosas se identificás?

¿Más allá de la gente querida? Con los cafés. En Buenos Aires hay mucha vida "de" café y "en" los cafés, son espacios que suscitan un tipo de conversación, de clima, y eso no es tan frecuente en España. También un tipo de sentido del humor distinto, que tiene que ver con la ironía y con la esgrima dialéctica. Y el reencuentro con los helados, qué feos son los helados en España.

¿"El viajero del siglo" es tu novela más ambiciosa?

Por cierto intento de complejidad estructural, o cierto número de personajes, me llevó una preparación previa más fuerte que lo habitual. Busqué mucha documentación de época y me llevó cinco años y medio escribirla.

¿Por que decidiste ubicar la historia en el siglo XIX?

Yo venía de hacer una novela que era todo lo contrario, bastante autobiográfica. Después porque tenia ganas de contar el encuentro de dos personajes que aparecen en una canción de Schubert, quizá el ciclo de canciones más hermosas del romanticismo, Viaje de invierno, que escuchábamos mucho en casa. Y cuando empecé a estudiar esa época, me di cuenta que empezaban a aparecer una serie de problemas de coyuntura políticos y sociales que siguen vigentes todavía. Además, porque tenía ganas de hacer un experimento entre la novela contemporánea y la novela clásica del siglo XIX. Y así nació esta obra.

¿El rey del señor de los anillos, antólogo?


Viggo Mortensen y su libro.

Quien lo iba a creer. El rey de los elfos, los enanos, los humanos, los orcos y yo no sé que más seres del señor de los anillos, ahora antologa a los poetas argentinos. Si, han leido bien, argentinos. Basta con decir que Viggo Mortensen es hincha foribundo de la selección argentina de fútbol, de Maradona y el San Lorenzo. Aunque es internacionalmente conocido por su trayectoria como actor, y especialmente por su papel de Aragorn en la saga de El Señor de los Anillos, pocos conocen el resto de sus inquietudes artísticas.

Mortensen pinta, saca fotos, compone música y escribe, afición que le llevó a crear su propia editorial, Perceval Press, con la que ha publicado sus libros de poesía y fotografía. Su conexión con Argentina, en donde vivió desde los 3 hasta los 11 años en la provincia norteña de Chaco, a la que viaja siempre que puede, es la que le llevó a interesarse por este proyecto, la Antología de la nueva poesía argentina, que reúne la obra de poetas como, Leonidas Lamborghini, Joaquín Gianuzzi, Fabián Casas, Washington Cucurto, Martín Gambarotta y Gabriela Bejerman. Según explicó Mortensen en una entrevista al diario Crítica, hasta ahora su vínculo con la poesía argentina era "el de una persona que había leído algo de la vieja poesía, como Alfonsina Storni, y un poquito de la que llaman nueva".

Su vinculación con los poetas incluidos en la antología, elegida por el editor de Vox, Gustavo López, es "relativamente reciente", y al único que conoce personalmente es a Fabián Casas, "un guapo muy sabio del barrio de Boedo, que es un hincha aún más loco que yo de San Lorenzo".

No obstante, le gustó "mucho" todo lo que leyó, por lo que decidió publicar la antología en su editorial, en la que además publica sus propios libros. Mortensen siempre ha sentido la poesía "como una manera de viajar y de ver la vida desde múltiples puntos de vista, aunque también puede ser una manera de escapar de momentos o situaciones difíciles que a lo mejor no tienen aparente alivio", confesó. Relacionados con Argentina tiene tres proyectos: un libro basado en las fotografías y los estudios del etnólogo Max Schmidt y de Branislava Susnik; otro de imágenes tomadas por diferentes poblaciones indígenas en el norte de la provincia de Salta; y un tercero que tiene que ver con el trabajo de John Palmer en relación con los wichís, una tribu aborigen del norte del país.

A ver cuando haces una de poesía colombiana, ya que nuestro fútbol no da para mucho...

30.6.09

Pizarnik y la condesa sangrienta


La poetisa Alejandra Pizarnik.

En 1962 la poeta surrealista francesa Valentine Penrose publicó Erzsebet Bathory, la comtesse sanglante, mezcla de biografía literaria y ensayo histórico sobre la condesa Bathory, que en 1611 fue condenada por el asesinato de seiscientas cincuenta jóvenes. Se cuenta que la condesa, una mujer inteligente y excepcionalmente cultivada para la época, estaba del tal modo obsesionada con la belleza y la juventud que entró en una espiral sin fin de locura y sadismo, aunque hay quienes aseguran que las acusaciones contra ella no fueron sino el producto de una venganza política. Sea como fuere, la Dama de Csejthe murió emparedada en una mazmorra de su castillo en Transilvania y pasó a convertirse en emblema de la extrema crueldad humana.

omo si se tratara de la secuela de una enfermedad, cuatro años después, en 1966, la poeta argentina Alejandra Pizarnik publicó en la revista Testigo de Buenos Aires una suerte de reseña titulada 'La condesa sangrienta', su propia visión de la aristócrata húngara y de la versión de Penrose, que en 1971 editó como libro el también bonaerense sello Aquarius. Si bien Pizarnik se encuentra entre los varios autores arrastrados por la fascinación hacia Bathory (incluido Julio Cortázar en 62 modelo para armar), su ensayo trasciende la naturaleza del comentario más o menos subyugado para convertirse en un título esencial de la obra en prosa de esta poeta. De algún modo, en él se halla la quintaesencia de su estilo, como ella misma advirtió en sus Diarios.

¿Qué llevó a Alejandra Pizarnik a interesarse por un personaje de tal perversidad? ¿Qué la impulsó a cultivar el género sexual a través de su vinculación con la tortura y la muerte? ¿No tiene algo que ver con su propio tormento el de esas jóvenes, víctimas de la oscuridad y la demencia pero también de la "belleza convulsa" de su verdugo? ¿No se asemejan a la suya la cárcel y el abandono que a su vez sufrió la condesa, la melancolía, la soledad, el laberinto que tienen por destino las "criaturas de la noche"? Alejandra Pizarnik concluye que Erzsebet Bathory "es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible". Y, en su más absoluta libertad, Pizarnik se suicidó muy poco después, en 1972, con tan sólo 36 años.

La exquisita edición de Libros del Zorro Rojo se acerca a este perturbador texto a través de las ilustraciones de Santiago Caruso (Buenos Aires, 1982), quien también ha ilustrado para esta editorial El horror de Dunwich, de H. P. Lovecraft. Certeramente inspirado en la escuela pictórica simbolista, y a través de recursos oníricos, referencias sobrenaturales y una terrorífica irracionalidad, Caruso logra poner cara, con siniestra maestría, a los protagonistas y los fantasmas de esa escena que Pizarnik definió como "la imagen de una belleza inaceptable".

Lobo Antunes en Brasil


Antonio Lobo Antunes.

El novelista portugués Antonio Lobo Antunes, el compositor brasileño Chico Buarque y el periodista estadounidense Gay Talese figuran entre las mayores atracciones de la nueva edición de la Fiesta Literaria Internacional de Paraty (FLIP), que comienza mañana en esa histórica ciudad brasileña.

El evento, que anualmente atrae a Brasil a un variopinto grupo de escritores, críticos y artistas de varios países, comenzará la noche de este miércoles con un concierto de la cantante brasileña Adriana Calcanhotto y se extenderá hasta el domingo, cuando serán leídos fragmentos de obras de los principales invitados internacionales. La FLIP se ha convertido en uno de los principales eventos literarios de Brasil, que cada año transforma a Paraty, una tranquila e histórica ciudad de calles empedradas y casas coloniales del litoral sur de Río de Janeiro, en un agitado polo de discusiones literarias con cientos de visitantes.

Entre los escritores, cuyas mesas redondas ya agotaron las entradas, destaca el portugués Antonio Lobo Antunes, ganador del Premio Camoes (2007) y considerado como uno de los mayores autores lusos de la actualidad, al lado de José Saramago. El portugués es autor de 23 obras, varias de carácter autobiográfico, basadas en su experiencia como soldado en Angola, como Memória de elefante, Os cus de Judas y Conhecimento do inferno.

El nuevo libro de Juan Villoro


El mexicano Juan Villoro.

Después de leer El testigo, que fue premio Herralde de novela, quedé enganchado con el mexicano, pero dejemos que sea el propio Villoro que nos cuente su nuevo libro:
Escribí los cuentos de La noche navegable de los 17 a los 22 años, sin plena conciencia de que estaba armando un libro. El hilo conductor eran los ritos de paso de la juventud. En una carta a un amigo, escribió el poeta Carlos Pellicer: "Tengo 23 años y creo que el mundo tiene mi misma edad". En cierta forma, mi libro participaba de esta idea.

Augusto Monterroso, mi maestro de taller, leyó el manuscrito y lo llevó a la editorial Joaquín Mortiz, fundada por Joaquín Díez Canedo, donde los tiempos de espera eran terribles. El libro que más tardó en ser publicado lleva un título profético. Los días de la paciencia, de Oscar Collazos, hizo ocho años de antesala. Monterroso llevó mi manuscrito en 1976. Don Joaquín lo aceptó entre carraspeos no muy entusiastas y bocanadas de humo de pipa. Publicó el libro en 1980.
Durante esos cuatro años, yo iba a la editorial a corregir mi texto.

Era como tener un caballo de carreras en el hipódromo, pero no salía de la caballeriza.
Díez Canedo odiaba vender; lo que le gustaba era publicar títulos distintos. En estos tiempos de mercado cuesta trabajo imaginar editores rabiosamente culturales. Tal era el signo de Don Joaquín. En una visita a la editorial, me llevó a la bodega y señaló unos inmensos rollos de papel: "¡Todo eso va a dar a Los periodistas!"", dijo, como si el triunfo de un libro fuera el fracaso de todos los demás. Finalmente, el 24 de octubre de 1980 la Ciudad de México se cimbró con un terremoto y Díez Canedo me habló por teléfono para decir: "a consecuencia del temblor, salió su libro". Para celebrar, me invitó a un restaurante español donde el menú incluía cinco platos.

Envalentonado por la comida, le pregunté si me pagaría algo. En ese momento entró un vendedor de billetes de lotería. Díez Canedo lo llamó y le compró uno. Me lo tendió con un gesto hosco: "Si usted busca dinero, con esto tiene más oportunidades de ganar que con lo que escribe". Hubo una presentación a la que no llegué. El miedo o el deseo de sabotaje me hicieron calcular mal el camino de penitencia al centro y me quedé atrapado en el tráfico. La noche navegable contó con el favor de la crítica, pero ningún comentario fue tan decisivo como el de mi primer editor: "a consecuencia del temblor, salió su libro".

Jorge Edwards y José Emilio Pacheco: ganadores


José Emilio Pacheco.

Pacheco, quien cumplirá 70 años el próximo martes, es "uno de los creadores más importantes de la lengua española, pilar de las letras mexicanas y referencia obligada de varias generaciones", tal como señaló el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Su labor como hombre de letras comprende la narración, poesía, ensayo, periodismo cultural, además de ser guionista, traductor y profesor.

A la ceremonia de entrega de la medalla asistieron como invitados los escritores mexicanos Margo Glantz, Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis, y la española Francisca Noguerol. Pacheco había sido distinguido este año con el Reina Sofía de Poesía. En tanto, el chileno Jorge Edwards, ganador del Planeta-Casa de América 2008, resultó hoy elegido como Premio Internacional Fundación Cristóbal Gabarrón de las Letras correspondiente a este año.

El jurado, reunido hoy en la ciudad española de Valladolid, destacó el "excepcional compromiso literario y humano" de Edwards, de profundas convicciones democráticas acreditadas en su condición de diplomático y escritor. Jorge Edwards, que hoy cumple 78 años, "ocupa sin lugar a dudas un sitio preeminente" en las letras hispánicas de nuestros días desde la publicación de sus primeras novelas, "El peso de la noche" (1965) y especialmente de "Persona non grata" (1973), que redactó a partir de su expulsión de Cuba como diplomático de Chile en 1971. El galardón, consistente en una estatua de oro, se le entregará junto al resto de los premiados en las diferentes modalidades el próximo 9 de octubre durante una ceremonia que se celebrará en el Gran Teatro Calderón de la Barca de Valladolid.