30.9.09

La apuestas por el Nóbel


El eterno candidato al Nóbel, Amos Oz.

Siempre leo el blog de Ezequiel Martinez, el gran crítico literario de El Clarín de Argentina. Ahora hace un balance de las apuestas por el Nóbel. ¿Por quíen doblan las campanas?:
La tradición manda en la Fundación Nobel: se sabe que el de Literatura se anunciará un jueves de octubre, pero la fecha exacta es una lotería. Ignoro de dónde viene esta costumbre (no ocurre lo mismo con las otras categorías, que sí tienen una agenda pautada), pero las especulaciones hablan del 8 o el 15.

La Fundación Nobel en cambio sí se puso a tono con los tiempos que corren gracias a IInternet: además de un canal oficial en Youtube, tienen también una página en Facebook y otra en Twitter.

Mientras tanto, los foros de discusión y las ruletas de nombres se agitan por la web. En el sitio World Literature Forum los usuarios analizan los casos de ganadores pasados y candidatos futuros, y en el blog The Words Without Borders inauguraron su propio pool de sugerencias para el 2009.

Pero el sitio que cada año despierta más pasiones es Ladbrokers, que funciona como una casa de apuestas virtual. Hasta el cierre de esta entrada, los cinco primeros puestos estaban ocupados por Amos Oz, Assia Djebar, Luis Goytisolo, Joyce Carol Oates y Philip Roth. Aqui les dejo la lista completa.

Nueva direccion en Tusquets


Logo.

Beatriz de Moura, presidenta y fundadora de Tusquets Editores, dirigirá la editorial junto a Pantaleón Bruguera, accionista desde 1999, que asume el cargo de director general. Según ha informado en un comunicado la editorial, con estos nombramientos Tusquets Editores inicia una nueva etapa tras el fallecimiento de Antonio López Lamadrid, quien hasta ahora ejercía de consejero delegado y socio de la editorial.

Las mismas fuentes señalan que Tusquets Editores continuará su labor editorial como empresa independiente y con el rigor que siempre ha distinguido a sus publicaciones.

También añaden que tanto De Moura como Bruguera gestionarán la actividad de la empresa con el entusiasmo y la pasión que ha caracterizado a Tusquets Editores desde su fundación, hace ahora cuarenta años.

La correspondencia de Lord Byron


Byron.

No es novedad para nadie conocer las tendencias sexuales del poeta inglés. Casado con varias mujeres no tan agraciadas pero muy ricas, sus escándalos se hicieron famosos a lo largo y ancho de Gran Bretaña. Aparece ahora una correspondencia con un sacerdote, donde manifiesta los amoríos con el cura. La nota en la Revista Ñ:
El conservador sacerdote que recibió las cartas debe haber quedado boquiabierto: en ellas había detalles de una sórdida aventura con una criada, jugosos comentarios sobre los extranjeros y mucho veneno literario.

El remitente era Lord Byron, la superestrella de los poetas románticos ingleses, famoso por sus excesos. En las cartas hace insólitas revelaciones sexuales, se burla de los portugueses ("tienen pocos vicios salvo los piojos y la sodomía") y hace comentarios insultantes sobre su rival Wordsworth ("Turdsworth"; "turd" significa trozo de excremento). Sotheby's será la casa que rematará las misivas, que fueron compradas por un ex primer ministro, el Conde de Rosebery, en 1885 y están en manos de la familia desde entonces.

Las cartas echan luz sobre una de las figuras más fascinantes y carismáticas de la literatura universal, un hombre descrito con precisión por su amante Lady Caroline Lamb como "loco, malo y peligroso de conocer". Las cartas enviadas a Francis Hodgson no acaban del todo con ese prejuicio.

El especialista de Sotheby's Gabriel Heaton señaló: "Queda claro que Byron disfrutaba de escribir cosas un poco escandalosas para un sacerdote, pero también se aprecia la profunda amistad que se profesaban. En las cartas se lee una verdadera intimidad."

Alrededor del 15% del contenido de las cartas "es inédito y poco estudiado" e incluye referencias a la aventura de Byron con una sirvienta, Susan Vaughan, que terminó cuando el poeta escuchó que su amante habría estado frecuentando a alguien más.

"Básicamente, él la toma como su amante y aunque nunca se compromete a serle fiel, sí espera que ella lo sea con él, por eso cuando escucha rumores de que no lo es, la despidió de su trabajo", agregó Heaton.

En otra carta Byron habla sobre el tiempo que pasó en Albania junto a Ali Pasha, "El león de Yannina" y el gobernante de la zona, quien lo impresionó por su corpulencia y por "sus dos centenares de mujeres y muchachos, algunas de las criaturas más bonitas que he visto", señala Bryon en las cartas.

Los chismes y celos literarios de la época también sobrevuelan algunas de las cartas. En ellas se comprueba que a pesar de que Byron y otros poetas de aquellos años, como Robert Southey y William Wordsworth, compartían su afinidad por el Romanticismo, no eran en absoluto amigos. De hecho, en la última carta que escribe Byron se muestra furioso por el hecho de que Southey Wordsworth maltrataran a Alexander Pope, un poeta al que admiraba mucho. En la carta a su amigo sentencia: "Southey y Turdsworth, que par de bribones renegados".

28.9.09

I Feria del Libro digital


La librería española organiza el evento.

Parte de mi libro La tentación inconclusa se subasta online en la librería digital Bubok, de España. Qué le vamos a hacer. Llegó el e-book. Es cierto, es cierto, me pareció ver un lindo e-librito:

Del 17 al 19 de noviembre se celebrará en Madrid, en el marco del III Foro Internacional de Contenidos Digitales (Ficod ’09), la I Feria del Libro Digital, evento que organizado por Bubok y e-Cultura tiene entre sus principales objetivos mostrar los avances del libro digital en materia de contenidos y de soportes y anticipar los escenarios de futuro, pero también tendrá un marcado carácter educativo y de divulgación de las bondades del libro digital, aún desconocidas para el gran público.

Para Ángel María Herrera, presidente de la Feria del Libro Digital y director de Bubok, “la feria es un paradigma que contribuirá a generar el entorno propicio para impulsar desde España una industria creciente a nivel internacional en la que los autores y los lectores saldrán favorecidos”.

Los contenidos y actividades de la Feria del Libro Digital tendrán en cuenta no sólo la experiencia lectora, sino también las posibilidades de los dispositivos de lectura electrónica (e-book) que comienzan a emerger en el mercado español y otras variables pioneras como la autoedición y la publicación de audiolibros.

El evento centrará sus acciones en tres vertientes: el actual debate sobre las posibilidades del libro y la prensa digital, la demostración de casos de éxito en diversos talleres liderados por expertos y empresarios y la exposición de productos y proyectos mediante stands.

La capacidad de generar nuevos servicios a partir de los contenidos digitales escritos y la necesidad de revalorizarlos más allá de la convergencia de soportes, es aún una de las grandes asignaturas pendientes de la industria editorial española. Con esta iniciativa, Bubok y e-Cultura pretenden aportar un punto de encuentro visible entre profesionales y público en general con el acento puesto en los autores, los creadores, las editoriales y las empresas proveedoras de soportes y contenidos digitales.

Y saber que aún hay escritores y editores que no asumen la realidad digital.

Adaptarán al cine Memoria de mis putas tristes


Portada del libro.

La noticia es triste. Tras varios fracasos de llevar el Nóbel al cine, adaptarán ahora la criticada novela Memoria de mis putas tristes. Se une así al rodaje que se está girando en Cartagena y México de Cuentos peregrinos. Dice la nota:

La colonial ciudad de Puebla, en el centro de México, será el escenario en el que se rodará la versión cinematográfica de la novela Memorias de mis putas tristes, del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, según informó el viernes 18 de septiembre el gobierno estatal.

La filmación, una coproducción entre México, España y Dinamarca, se iniciará entre octubre y noviembre y se espera una visita previa del autor de Cien años de soledad a esta ciudad que tiene el mayor número de iglesias católicas en México.

“Los gobiernos de España y Dinamarca están muy entusiasmados, pondrían una cantidad importante, todos entraríamos como socios de la operación y no sería a fondo perdido, sino como socios para recuperarla”, dijo a la prensa el secretario de finanzas local, Gerardo Pérez.

El costo de la producción será de 8 millones de dólares, y empresas privadas mexicanas como Femsa y Televisa participarían como patrocinadoras. Aún no se han dado a conocer los nombres de los actores, directores ni guionistas.

Memoria de mis putas tristes cuenta la historia de un hombre de noventa años que decide regalarse una noche de sexo con una prostituta virgen. Esta sería la cuarta novela de García Márquez en ser adaptada al cine, después de Crónica de una muerte anunciada, El coronel no tiene quien le escriba y El amor en los tiempos del cólera.

Falló el premio Espasa de ensayo


El ganador, Abel Hernández.

El periodista y ensayista Abel Hernández ha ganado hoy el XXVI Premio Espasa de Ensayo por «Suárez y el Rey», una crónica sobre las relaciones humanas que ayudaron a cambiar España.
Según informa la editorial en un comunicado, el premio ha reunido a más de medio centenar de obras procedentes de España y de países americanos como México, Argentina o Cuba.
Abel Hernández (Sarnago, Soria, 1937) es periodista, columnista y autor de varios ensayos de temática política.
El jurado ha estado integrado, como en ocasiones anteriores, por Pedro García Barreno, Amando de Miguel, Fernando Savater, Vicente Verdú y Pilar Cortes, en representación de la editorial.
El libro se presentará el próximo 27 de octubre en Madrid.
Luis Rojas Marcos, Javier Tusell, Fernando Arrabal, Daniel Innerarity y Jon Juaristi, ambos Premio Nacional de Ensayo, Albert Boadella y Ana R. Cañil, han sido algunos de los galardonados con el Premio Espasa de Ensayo.

25.9.09

Se viene el XVII Encuentro de Escritores Colombo Venezolano


Ateneo del Táchira, lugar donde se realizará el encuentro.

Del 29 de octubre al 1 de noviembre se celebrará en San Cristóbal, capital del estado Táchira (Venezuela), el XVII Encuentro de Escritores Colombo Venezolano, evento que con el lema “Nueva visión social del escritor” es organizado por la Asociación de Escritores del Estado Táchira y la Asociación de Escritores del Departamento Norte de Santander, de Colombia.

El acto de instalación se realizará el jueves 29 a las 8 de la noche en el San Cristóbal Tennis Club, y en él participarán, como invitados de honor, destacados escritores y poetas de Colombia, Venezuela y otros países del continente.

El viernes 30 se iniciarán las actividades a las 9 de la mañana con una clase magistral de literatura colombiana en la Biblioteca Pública “Leonardo Ruiz Pineda”. Posteriormente se procederá a la lectura de ponencias por parte de los escritores e investigadores asistentes y, a las 11 de la mañana, se realizará una presentación de libros. Luego del mediodía, a las 2, será inaugurada la Muestra del Libro Colombo Venezolano.

Ese mismo día, de 10 de la mañana a 4 de la tarde, la Casa de la Cultura de Colón será el epicentro de la Toma Literaria de Colón, en la que habrá lectura de textos, disertaciones, visitas a institutos educativos y otras actividades. A las 4 de la tarde habrá un recital en la Sala de Usos Múltiples de la Universidad de Los Andes y a las 8 de la noche terminarán las actividades del día con el Recital de Nuevas Voces en la Galería “Ulacio Sandoval” del Ateneo del Táchira.

El sábado 31 de octubre a las 9 de la mañana, en la Biblioteca Pública “Leonardo Ruiz Pineda”, se realizará la Clase Magistral de Literatura Venezolana. El programa, al igual que el día anterior, continuará con lectura de ponencias y presentación de libros y revistas. Ese mismo día, de 10 de la mañana a 4 de la tarde, se realizará otra Toma Literaria que tendrá como escenario, esta vez, a la población de Rubio, en cuyo salón de lectura se realizará la actividad.

Esa tarde, a las 3, se realizará el Gran Recital en las instalaciones del Museo de Artes Visuales y del Espacio (Mavet). A las 8 de la noche se realizará, en el Salón de Lectura del Ateneo del Táchira, el Recital Mayor, finalizando las actividades del día con un ágape a partir de las 9 de la noche.

El domingo 1 de noviembre, tras una nueva jornada de conferencias y ponencias, los organizadores del evento harán entrega de los certificados correspondientes, actividad que tendrá lugar en la Biblioteca “Leonardo Ruiz Pineda” y que precederá a la despedida de las delegaciones.

Los interesados en participar deben comunicarse con la Asociación de Escritores del Estado Táchira mediante la dirección electrónica aetachira@yahoo.com, a donde harán llegar sus propuestas de ponencias u otras actividades, así como sus datos para la preparación del certificado. La participación ha sido fijada en 400 bolívares o su equivalente en pesos colombianos, lo que dará derecho a inscripción, material de apoyo, alojamiento y comida, transporte interno en las actividades del encuentro y en general pleno disfrute del mismo.

Juan Gabriel Vásquez y Onetti


Juan Carlos Onetti.

Un artículo del gran crítico Edmundo Paz Soldán, donde nos habla de Onetti. Vásquez, como siempre, con gran elocuencia, comenta el centenario del escritor uruguayo:
La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a uno de los encuentros más originales de todos los que se han realizado este año para conmemorar el centenario de Juan Carlos Onetti. Un grupo de escritores, periodistas y críticos nos reunimos en el convento de San Benito, en Alcántara, una población extremeña a quince kilómetros de Portugal. ¿Onetti en el convento? Sí, se trataba de la sede de la fundación que auspiciaba el encuentro, pero no era motivo suficiente. El último día, sin embargo, conocimos la iglesia del convento, dejada a medias en el siglo XVI debido a que el rey requirió los servicios del arquitecto para la construcción del palacio de El Escorial, y entendimos que había algo de justicia poética en que estuviéramos allí celebrando al escritor uruguayo. Onetti era el gran escritor de los proyectos fallidos, y se hubiera sentido muy a gusto en ese convento majestuoso con una iglesia a medio hacer.

El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez habló de Onetti como un adelantado. Recordó un artículo de García Márquez, publicado en 1954, en el que señalaba que Joyce, Woolf y Faulkner eran los escritores necesarios para la renovación de la literatura latinoamericana; el artículo no mencionaba que ya en la década del treinta Onetti los había leído y procesado. La renovación estaba en marcha sin que Gabo lo supiera, y se había iniciado en 1939 con la publicación de El pozo, primera novela de Onetti. A esto, el escritor uruguayo Rafael Courtoisie, uno de los que más sabe sobre Onetti -tiene anécdotas para todas las ocasiones--, añadió otras influencias en la obra del inventor de Santa María: Arlt y Dos Passos. Esas primeras influencias están en las novelas fallidas de esta época -Tiempo de abrazar y Tierra de nadie--, pero Dos Passos desaparecerá pronto para dar paso a Faulkner. Arlt, en cambio, seguirá presente, y será clave para que Onetti desarrolle ese estilo que Vargas Llosa llama "crapuloso" (el narrador insulta a los personajes con frecuencia y provoca al lector mostrándole lo más deleznable de la condición humana).

La grandeza de un escritor se mide por su capacidad de permitir lecturas disímiles de su obra. Los dos días en el convento mostraron que hoy son muchos los Onetti que interesan. El peruano Santiago Roncagliolo prefiere al escritor apolítico y antiépico, autor de textos intimistas y perversos como Los adioses; ese Onetti está presente hoy en películas como Whisky y La ciénaga. El chileno Carlos Franz articula una lectura político-económica y se queda con el Onetti de El astillero y Juntacadáveres, el de los fracasados sueños de progreso ("toda Latinoamérica como un gigantesco astillero astillado, en ruinas... La empresa de la modernidad la corrompemos o bien nos viene ya corrupta-como el prostíbulo de Juntacadáveres", ha escrito Franz en un brillante artículo sobre Santa María). Yo estuve alguna vez con el Onetti existencialista y nihilista de "Bienvenido, Bob" y "El infierno tan temido", y ahora me deslumbro con un autor tan contemporáneo que en 1950, con La vida breve, se anticipaba a todos esos escritores posmo que décadas después inventarían ficciones muy conscientes de ser ficciones (el publicista Brausen inventa en su cabeza la ciudad de Santa María y luego se va a vivir allí).

Courtuoisie recordó al autor mítico de las mil anécdotas; el que alguna vez, luego de leer un relato de Cortázar ("El perseguidor"), entró al baño del piso en el que vivía y rompió un espejo de un puñetazo; a Onetti le hubiera gustado escribir ese texto. Juan Cruz y Roncagliolo coincidieron: estar en Montevideo es como visitar una versión fantasmal de Santa María. Como en un cuento de Borges, las ficciones de Onetti se van imponiendo sobre la realidad, e incluso un convento español perdido en la frontera con Portugal nos remite a sus páginas.

Una siempre es la misma


Roberto Burgos Cantor.

Juan David Correa hace una retrospectiva en la vida de Roberto Burgos Cantor, a propósito de su nuevo libro: Una siempre es la misma. Dice Juan David:
Roberto Burgos Cantor se encerró tres meses en Barranquilla para retar a su vocación. Era 1981. Antes había escrito cuentos desde la adolescencia. Había publicado muchos en revistas de ocasión. Había recibido elogios sinceros. Había estudiado derecho en la Universidad Nacional. Había tenido dos hijos. Y quienes lo trataban se referían a él como “el escritor”. Esta historia comienza más atrás, en 1965, cuando Burgos tenía 17 años y su padre le encontró escondido un cuento y, sin decírselo, se lo mandó a Manuel Zapata Olivella, quien lo publicó: se llamaba “La lechuza dijo Réquiem”. Salió en la edición de la revista Letras Nacionales de ese año. En 1967 Burgos llegó a estudiar Derecho a Bogotá. Pasó esa década y la siguiente leyendo y escribiendo mucho. Y publicando aquí y allá. Así que si hacemos cuentas, tuvieron que pasar veinte años para que Burgos decidiera pedirle prestado el apartamento a su hermana y probar su vocación lejos de Bogotá. Burgos no pudo sino regresar a la infancia. No quiso recoger lo ya escrito. Y arrullado por la brisa de Barranquilla, pudo volver a Cartagena. Regresar a las calles de su infancia y adolescencia para componer un libro que fue celebrado, en ese año de 1981, como uno de los mejores. Se llamó Lo Amador.

Lo Amador como el barrio de los boxeadores. El recodo del maleante y el rebusque en Cartagena, De ahí en adelante, se acabó para él eso de “el escritor”: ahora, de nueve de la mañana a tres de la tarde, todos los días, se sienta a escribir en un apartamento en el último piso del barrio Belalcázar, en Bogotá, a solo dos cuadras de la Ciudad Universitaria. En ese estudio de paredes azules y naranjas han ocurrido muchas cosas: se han escrito novelas, libros de cuentos, memorias y conferencias. Se ha levantado el teléfono para recibir premios. Se ha ido cocinando una personalísima obra, escrita a fuerza de tozudez. De allí han salido cuatro novelas: El patio de los vientos perdidos, El vuelo de la paloma, Pavana del Ángel y La Ceiba de la memoria. Cuatro libros de cuentos: Lo Amador, De gozos y desvelos, Quiero es cantar y Juegos de niños. Y un libro de testimonio: Señas particulares. Hasta el año pasado Burgos vivió encerrado en el siglo xix buscando en la historia de Cartagena los motivos de una novela que le valió este año el Premio Casa de las Américas. La Ceiba de la memoria resultó, además, nominada al Rómulo Gallegos. Agotado, pues la novela se devora todo como un río de aguas tumultuosas, hace un año comenzó un libro lanzado en la pasada Feria del Libro de Bogotá. Siempre él mismo Los cuentos de Una siempre es la misma son de un altísimo vuelo literario. Son cuentos a los que se les nota el trabajo. Que funcionan como instrumentos de precisión.

Cada uno de los siete relatos, además, está concebido desde una idea de lenguaje y tono bien diferente al de las novelas. Y de paso, me parece, suponen un viaje de regreso a su primer libro, aquel Lo Amador que se sigue reeditando y comentando como uno de los libros más importantes en la Colombia de los últimos treinta años. Cuando le pregunto a Burgos por esa sensación, me dice que él había caído en la cuenta de eso cuando iba por la mitad del libro. Y no es por los temas. Aunque en Una siempre es la misma también hay un cuento sobre un boxeador que deambula en un amanecer por las calles de Cartagena, acompañado de una prostituta, mientras recuerda el pasado glorioso; y también está la muerte encarnada por un viejo pescador que perece en los brazos de su hijo en una mañana de faena, y habría muchas más coincidencias temáticas, pero es el tono, un tono escueto lleno de poesía, el que supone ese regreso. Estos siete cuentos son capaces de reconciliar al lector con un género que temido por las editoriales y obviado por los escritores con afanes de fama literaria. Y a pesar de eso, ha sido una de las insistencias de Burgos. Tal vez porque, como él dice, no soporta la idea de creer que la literatura tiene una extensión o una idea predeterminada. “El cuento no es un paso necesario ni de entrenamiento para llegar a la novela. A quienes empezamos por el cuento nos dijeron siempre, ¿y ahora cuándo sale la novela? Eso impregna al escritor de una presión falsa. No hay tal. Un cuento es quizá, diciendo una cosa que es pura concepción sencilla, es el relato breve de un hecho significativo”. Así que uno no tiene que ser corredor de cien metros para llegar a la maratón. Y hay en estos cuentos, además, una poderosa indagación que hace de este nuevo libro de Burgos uno de los estandartes de su obra: las voces femeninas.

24.9.09

Fusión entre Norma y Voluntad


Norma Voluntad, se llamará la editorial.

Había rumores de esta fusión. La editorial más grande de Colombia (Norma) ahora se fusiona con la líder de textos escolares: Voluntad. ¿La razón? La crisis editorial. ¿Qué dirá Santiago Gamboa, a propósito de ser el ganador del premio La otra orilla, de Norma? Absolutamente nada, seguro. Poco le interesará. La info en el diario La República:
Editorial Norma Voluntad será el nombre de la compañía que resulte de la integración de las dos empresas que llevan su mismo nombre y cuyo gerente será Luis Carlos Gil Quiceno.

Se trata de un acuerdo de estas sociedades pertenecientes al Grupo Carvajal, con el que se pretende obtener 42 por ciento del mercado escolar y educativo en el país.

Según conoció LA REPUBLICA, la compañía comenzará a laborar con una planta de 300 empleados y el personal restante será reubicado en las demás sociedades del conglomerado.

En lo primero que trabajará la empresa será en la comercialización de los inventarios con el nombre de cada una de las editoriales, para luego sacar al mercado los textos de forma unificada.

Para el presidente de la Cámara Colombiana del Libro, Moisés Melo, contrario a lo que se puede pensar, las implicaciones de esta fusión pueden ser positivas, pues el mercado de los textos escolares cuenta con muchas alternativas de crecimiento.

“En promedio en Colombia, se cuenta con menos de un texto escolar por estudiante, por lo tanto, cualquier negocio que se realice es favorable”.

Para la presidenta de Andigraf, María Reina, este tipo de fusiones son necesarias para que el sector se desarrolle de manera integral.

“Estas integraciones son necesarias, sobre todo en esta época y las firmas que no estén certificadas tienden a desaparecer”, señaló.

Según cifras de la Supersociedades, las dos compañías registraron saldo en rojo en 2008. Voluntad generó una pérdida de 4.839 millones de pesos, mientras que Norma tuvo un monto negativo de 5.190 millones de pesos. Los ingresos, por su parte, fueron 12.196 millones de pesos y 65.375 millones de pesos, respectivamente.

En sus planes de consolidación, Editorial Norma firmó un convenio con la compañía española Publicaciones Digitales S.A (Publidisa), mediante el cual la firma colombiana facilitará la compra de 15.000 títulos en formato e-Book, en su página de Internet www.librerianorma.com.

Allí se podrán encontrar títulos de literatura de 300 editoriales internacionales como Mac Graw Hill, Santillana, Océano y Editorial B, entre otros.

Homenaje a J. Mario Arbeláez


J Mario y este blogger.

Hoy Jueves 24 de Septiembre, en la Biblioteca nacional, se le rendirá un homenaje a uno de los poetas más representativos de la lírica colombiana: J. Mario Arbeláez.

La cita, a la 6:00 p.m en el Auditorio Germán Arciniegas.

Premio Caballero Bonald para Mario Vargas Llosa


Vargas Llosa, por Fico.

Así lo comentan en la Agencia EFE:
El fallo del premio, dotado con 30.000 euros (unos 44.100 dólares), se hizo público hoy en la Casa de América de Madrid.El jurado destacó que la obra premiada "recrea el complejo, inquietante y a veces perturbador mundo de Onetti con un ejercicio de gran intensidad crítica".

El premio, convocado por la Fundación Caballero Bonald y la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, reconoce la gran importancia que posee el género ensayístico para el conocimiento más profundo de la realidad.

El galardón, que el pasado año recayó en el historiador Ricardo García Cárcel, tiene como finalidad promover la difusión de los autores de ensayos y las publicaciones que las acogen.

Autoretrato de Borges


El antiguo dueño del autoretrato era Blomsbury Auction.

La casa de subastas Bloomsbury Auctions de Nueva York rematará más de 200 autorretratos, entre los que se encuentra el de Borges, que pertenecieron a la colección de Burt Britton, quien trabajó en las librerías Sheridan Square Bookstore y The Strand de Manhattan. Los dibujos incluyen autorretratos de Norman Mailer, Tennessee Williams, Lilian Hellman y Jorge Luis Borges – quien ya estaba ciego a los 50 – pero hizo el suyo en el sótano de The Strand, usando un dedo para guiar la pluma que sostenía con la otra mano. "Lo trajo su traductor," dijo Britton.
"El retrato es perfecto, pero lo que más recuerdo es cuando lo acompañé arriba, al piso principal, donde se hizo evidente que estaba escuchando la habitación, los estantes, los libros, y me dijo: "Tiene tantos libros como los que tenemos nosotros en la biblioteca nacional", agregó en declaraciones recogidas por The New York Times.

La misma casa de subsatas vendió en 2004 uno de los 300 ejemplares de la primera edición de Fervor de Buenos Aires, el libro debut de Jorge Luis Borges de 1923.

El remate del autorretrato del autor de Ficciones es la única noticia del día que lo vincula con la Gran Manzana, puesto que la Hispanic Society de Nueva York alberga también desde este jueves en su biblioteca tres grandes estructuras diseñadas por la artista francesa Dominique González-Foerster, que representan escenarios reales acompañados de textos del chileno Roberto Bolaño y del propio Borges, entre otros autores.

El proyecto "Cronotipos y dioramas", que se podrá ver hasta el próximo 18 de abril, es una iniciativa de la Fundación de Arte Dia que se expone por primera vez en Estados Unidos, según informó hoy esa institución en un comunicado de prensa.

23.9.09

Premio póstumo al creador de Millenium


Larsson.

Merecido reconocimiento a Stieg Larsson, creador de la Trilogía Millenium. Lástima que él sueco no pueda disfrutarlo. La nota en la Revista Ñ:
Esta distinción fue otorgada por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial de España.

"Este es el primer premio que recibe Stieg Larsson por una causa muy cercana a su corazón", la situación de las mujeres en las sociedades patriarcales y los derechos de las mujeres, afirmó Gabrielsson tras recibir el premio. La mujer, quien vivió con el escritor durante más de 30 años, animó a las autoridades de España a que utilicen la Presidencia española de la Unión Europea, el primer semestre del año próximo, para "exportar a Europa" las leyes, instrumentos y organismos de lucha contra la violencia machista. "Estoy muy sorprendida, en España están muy avanzados en esta lucha y creo que podría ser su gran contribución a Europa, ayudar a avanzar para acabar con la violencia contra las mujeres", afirmó.

Esta historiadora especializada en arquitectura aseguró que los asesinatos por honor a la siciliana, la quema de viudas en la India o el maltrato a novias y esposas los sábados por la noche en Suecia no son sino muestras de una misma forma de comportamiento patriarcal de controlar a través de la violencia y la opresión.

Rafael Balanzá: Premio Gijón de novela 2009


Rafael Balanzá.

Un completo desconocido se acabó llevando este premio dotado de 30.000 euros, lo cual demuestra la imparcialidad del concurso. Dice la nota, en ABC:
«Te voy a matar. Ahora mismo, no, pero te voy a matar». No es mal principio para una novela, ni lo ha de ser para una novela recién galardonada, «Los asesinos lentos», de Rafael Balanzá, que ha obtenido el Premio de Novela Café Gijón 2009, que editará en enero Siruela. Quinientos treinta y nueve originales han concursado en esta ocasión. El propio autor (alicantino del 69, aunque residente en Murcia) trazaba las líneas maestras de su obra al definirla como «una novela negra, pero muy sui generis, trufada de terror psicológico, protagonizada por dos viejos amigos que compartieron sueños y derrotas en un grupo de rock deudor de U2. Uno de ellos es Juan Cáceres, un hombre dueño de una tienda de animales en un típico centro comercial, que cree que su vida le va bien, al menos en apariencia. Su antagonista es Valle, que lo envidia». Valle es, por cierto, el autor de la contundente y desasosegadora frase con la que comienza la obra.
Balanzá, fundador de la revista El Kraken («la mejor de Europa», según Fernando Arrabal) y autor del libro de relatos titulado «Crímenes triviales» tuvo en primer lugar palabras de agradecimiento para el jurado del Gijón. (galardón que creara en 1949 Fernando Fernán-Gómez, con 1.500 pesetas de premio, bastante lejos de los 30.000 euros de la presente edición, que siguen patrocinando el Ayuntamiento gijonés y Cajastur), compuesto por Rosa Regás, José María Guelbenzu, Marcos Giralt Torrente, Mercedes Monmany y Antonio Colinas, y también las tuvo para tres escritores que le han ayudado en sus primeros pasos y pinitos literarios, como son el citado Arrabal, Manuel Moyano y Luis Alberto de Cuenca. A propósito de «Crímenes triviales», De Cuenca ya señalaba en marzo de 2008 en ABCD, que «siguiendo los modelos de Kafka, Borges y Cortázar, estamos ante un gran cuentista que acaba de nacer». No le ha faltado razón. El mismo Rafael Balanzá reconoció la herencia del autor de «La metamorfosis»: «Sin ninguna duda, Kafka es novelistas el que más impacto me causó y me sigue causando. Soy una narrador clásico, no me gustan los experimentalismos vacuos. Creo que todos los recursos narrativos se deben poner al servicio a la historia que arranca con la primera fase. Para mí, una novela debe ser una bala que va a hacia un objetivo, si no, no me interesa».

22.9.09

Hoy, palabras de autor


El Centro Cultural Gabriel García Márquez.

Hoy, en el centro Cultural Gabriel García Márquez, a las 6:30 p.m. se presentan Nahum Montt, Alonso Sánchez Baute y Miguel Angel Manrique. Hablarán de lo que representam los premios nacionales de novela.

¿Bolaño endiosado?


Bolaño.

Me lo he preguntado algunas veces. Unos me dicen que si, que Roberto Bolaño está mitificado, que su prosa no es suficiente para generar tanto movimiento literario. Yo simplemente me remito a las lecturas de sus libros. Esa pérdida de aliento que tuve al leer Los detectives Salvajes, ese cataclismo al leer uno de sus libros de cuentos, esa admiración a algunos ensayos cortos que terminó escribiendo, y ese personaje tan único, tan brillante, tan maravilloso que fue el mismo Bolaño. Tales situaciones no pueden quedar desapercibidas (Aunque algunos, los muchos, siguen diciendo lo mismo: Bolaño está endiosado). Les dejo esta info que aparece en el diario La nación, a propósito del bolañismo:

La tarde del 7 de febrero del 2003 hablé con Roberto Bolaño por última vez. Yo vivía en México DF y era coeditor de El Ángel , la revista cultural del diario Reforma , para la que él colaboraba con cierta regularidad. Esa tarde había muerto Augusto Monterroso, y mi jefe me ordenó reunir testimonios de distintos escritores sobre el gran cuentista guatemalteco, exiliado en México desde 1944. Bolaño era amigo de la casa, admiraba cierta literatura exquisita emparentada con la de Monterroso, conocía de primera mano la cultura mexicana y también sabía, como el autor de "El dinosaurio", lo que significaba vivir y escribir muy lejos del país natal. Para mí, llamarlo era una buena idea; para él, no tanto. Me atendió con afecto y franqueza, como siempre, y muy amablemente declinó la invitación. "Además, la próxima necrológica que te toque escribir va a ser la mía", me dijo, con un tono que entonces no supe si era de tristeza o ironía. No lo tomé en serio y le pedí que, si estaba tan seguro, la escribiera él y me ahorrara el trabajo (y el disgusto, debí agregar). Él insistió, entre risas, y ambos prometimos pensar en el artículo de su muerte. Menos de seis meses después, el 14 de julio de ese mismo año, Bolaño moría en España, víctima de una larga enfermedad hepática.

No sé por qué, esa tarde de julio, mi jefe no volvió a pedirme que reuniera opiniones de escritores, en ese caso acerca del creador de Los detectives salvajes . Yo no cumplí mi palabra, no escribí su necrológica (me gusta y me da miedo pensar que lo estoy haciendo ahora). Bolaño sí cumplió la suya, y de sobra, con 2666 , su monumental novela inconclusa, toda una necrológica enloquecida y brutal cuya última palabra es "México". En otra de las conversaciones que sostuvimos, siempre por vía telefónica, le reclamé que nunca apareciera por su teóricamente queridísimo Distrito Federal. Hasta donde yo sabía, lo más cerca que había estado de volver al país al que le debía, según sus palabras, su "formación intelectual" había sido en 1999, cuando Chile fue el invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Bolaño ya tenía su pasaje y había comprometido su participación en varias mesas literarias, pero a último momento prefirió quedarse en casa y pidió que en su lugar se invitara a Pedro Lemebel. "¿Por qué no vienes, si aquí se te admira, tienes amigos y la ciudad te encanta?", llegué a preguntarle alguna tarde. "Porque no se regresa al lugar del crimen", me respondió, otra vez, con un tono entre irónico y triste. Y otra vez, como si fuera un destino o simple irresponsabilidad, en aquella ocasión yo tampoco lo tomé en serio. Hasta ahora, cuando pienso que "México" fue la última palabra que escribió e intento ver allí una pista que delate al prófugo imposible de atrapar.

Pero, ¿cuál es el "crimen" cometido por Roberto Bolaño? ¿A quién o a quiénes afecta su "delito"? ¿Y qué huellas conviene seguir para absolverlo o condenarlo? En las calles de Barcelona, el esténcil con su retrato compite con los grafitis hiphoperos o las pintadas en favor del nacionalismo catalán. El pasado jueves 10 se presentó en Pekín la traducción al chino mandarín de Los detectives salvajes . En Estados Unidos, 2666 Time la eligió como la novela del 2008. Por esos días, la dirección de la cárcel de Huntville, en Texas, le negó el pedido de Los detectives salvajes al preso número 1.385.412, ya que el libro "transgrede el manual de orientación para reos". Un año antes, The New York Times y The Washington Post destacaron a Los detectives salvajes entre las diez mejores novelas de 2007. En octubre pasado, el temido agente literario Andrew Wylie, actual encargado de los derechos de la obra del escritor chileno, dio a conocer la aparición de El Tercer Reich , novela oculta e inédita de Bolaño, de quien su editor español, Jorge Herralde, nunca había tenido noticias. Y hace apenas tres meses se anunció que Gael García Bernal podría interpretar a Arturo Belano (álter ego de Bolaño) en la versión cinematográfica de Los detectives salvajes , dirigida por el mexicano Carlos Sama. El extraño y heterogéneo caudal de noticias a su alrededor y la creciente mitificación de su figura confirman que Bolaño se ha convertido en un fenómeno global de la literatura latinoamericana, un impacto que en términos de aceptación crítica en otras lenguas sólo parece comparable al que en su día conquistó Gabriel García Márquez con Cien años de soledad (1967). Si lo de Bolaño fue un crimen, hay motivos para pensarlo como un crimen perfecto.

Muere el editor de Tusquets


Antonio López Lamadrid.

El hombre que premió hace poco a Evelio Rosero, Antonio López Lamadrid, murió el este lunes. La info en ElClarín:
El editor Antonio López Lamadrid, copropietario de la casa Tusquets, murió este lunes a los 70 años, víctima de un cáncer que padecía desde hacía tiempo.

Procedente del mundo empresarial y perteneciente a una familia barcelonesa de raigambre, López Lamadrid se incorporó en 1977 a la editorial que ya dirigía Beatriz de Moura, y juntos han tutelado desde entonces la andadura del sello.

Editorial Tusquets ha publicado a autores tan prestigiosos como Milan Kundera, Marguerite Duras, luis Landero o Almudena Grandes, y ha concedido premios literarios como La Sonrisa Vertical, Comillas de Biografía o Tusquets de Novela.

Este año editorial Tusquets cumplió cuarenta años, y sus propietarios y directores lo celebraron con una fiesta en la sede de la firma la pasado el otoño, uno de los últimos actos públicos que contaron con la presencia de Antonio López Lamadrid.

Para el próximo mes de octubre, la editorial tiene previsto el lanzamiento de El hombre inquieto, la última entrega de la célebre serie policíaca de Henning Mankell protagonizada por el mítico inspector Kurt Wallander.

19.9.09

Revelación


Caída.

Este desconsuelo de soledades,

esta sequía de amor, marasmo de pavesas,
esta ruina y su silencio entre las cosas
quietud de insomnios macilentos,

sosiego de veranos;
esta duda de no ser lo que somos
y que somos
este ahora sin haber sido nunca.

El ayuno de una aflicción furtiva

por donde la pesadumbre mira

nuestros pálidos despojos.

Estas ganas de ser pájaros o bosques o racimos

esta desidia de todo.

La hora incierta de ser nuestra propia muerte
y que al final de nuestros días
solo será un presagio.

Derechos reservados
© Hellman Pardo

18.9.09

Santiago Gamboa: V Premio La Otra Orilla 2009


El colombiano Santiago Gamboa.

Santiago Gamboa (Bogotá, 1965) se ha alzado con el V Premio La Otra Orilla de Novela, convocado por el Grupo Editorial Norma junto a Proartes y dotado con 100.000 dólares, con su obra Necrópolis. En ella, Gamboa narra las peripecias de un escritor que es invitado a un congreso de biógrafos en Jerusalén, en el que conocerá a un librero y biógrafo francés, a una actriz porno italiana, a un empresario colombiano y a un ex pastor evangélico, ex convicto y ex drogadicto que, antes de morir en extrañas circunstancias, le narrará el periplo de su salvador: un carismático mesías latino en Miami.

Reunidos en Cali (Colombia), los miembros del jurado (Jorge Volpi, Roberto Ampuero y el editor Pere Sureda) han destacado el magnífico uso del lenguaje y la dificultad que implica dar vida a tantas voces distintas, al tiempo que logra que sean diferenciables y creíbles.

Santiago Gamboa es uno de los autores más reconocidos de su generación, autor de una ya extensa obra iniciada en 1995 con Páginas de vuelta. Entre sus obras más conocidas se encuentran Perder es cuestión de método (1997); Vida feliz de un hombre llamado Esteban (2000); Octubre en Pekín (2001) y El síndrome de Ulises (2005). Actualmente reside en Nueva Delhi.

17.9.09

Un día, un millón de copias


La portada.

Respecto a Dan Brown, no hay mucho que agregar...!Ah, si¡ En el primer día, vendió un millón de copias de su más reciente libro El símbolo perdido. La nota en ABC:
El popular escritor estadounidense Dan Brown vendió en tan solo un día más de un millón de copias de su esperada novela, «El símbolo perdido», en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, los primeros países en los que salía a la venta, informó la editorial Doubleday.
«Se están produciendo ventas históricas y que rompen los récords anteriores en Norteamérica», aseguró en un comunicado de prensa Sonny Mehta, el presidente de Doubleday, la filial de Random House que publicó hace tan solo un par de días la esperada continuación de las exitosas «Ángeles y Demonios» y «El Código Da Vinci».
La editorial confirmó que, durante las primeras veinticuatro horas en las que «El símbolo perdido» estuvo a la venta, los lectores de esos tres países anglófonos adquirieron más de un millón de copias.
El libro ya había marcado récords antes de su publicación, debido al elevado número de pedidos anticipados que se realizaron a través de internet.

La realidad supera a las previsionesAntes de salir a la venta, «El símbolo perdido» ocupó durante semanas el puesto más alto de las listas de ventas de Amazon, la primera tienda por internet, y de Barnes & Noble, la mayor cadena de librerías del mundo.
«Agradecemos a todos los libreros su increíble labor en el lanzamiento de esta novela y deseamos seguir trabajando con ellos para disfrutar de un éxito duradero para la novela de Dan», añadió Mehta, quien también anunció que, debido al interés mostrado por el público, la editorial mandó a imprenta 600.000 copias más del libro.
Ese número se suma así a los cinco millones de libros que componían la primera edición que Random House había preparado en Norteamérica de la nueva obra de Brown, donde el exitoso autor se centra ahora en la historia de la masonería y en su presencia en Washington.
Las nuevas aventuras de Robert Langdon, el conocido profesor de simbología de la Universidad de Harvard a quien dio vida Tom Hanks en las adaptaciones cinematográficas de «Ángeles y Demonios» y «El Código Da Vinci», transcurren en doce horas y tan solo en la capital de Estados Unidos.
El éxito del «fenómeno Brown» ha sido comparado solo a la aceptación que consiguió la saga que cuenta las historias del joven mago Harry Potter, de la británica J.K. Rowling, unas novelas destinadas, sin embargo, al público infantil y juvenil.
La última entrega de esas novelas fantásticas, «Harry Potter and the Deathly Hallows», vendió 8,3 millones de ejemplares solo en Estados Unidos en el primer día que estuvo a la venta en 2007.

Premios TEUC


Logo de la U.

Se acaba el plazo para los premios del Taller de Escritura de la Universidad Central. La info:
• Concurso Nacional de Novela Corta
• Concurso Nacional de Cuento para Egresados del TEUC y de la Especialización en Creación Narrativa.

Observaciones generales
• El fallo del jurado es inapelable • Los egresados del TEUC y de la Especialización en Creación Narrativa podrán participar, simultáneamente, en los dos concursos • La participación en los concursos implica la aceptación de estas bases.
Cronograma
Apertura: Viernes 29 de mayo de 2009. Cierre: Sábado 3 de Octubre de 2009
Si el envío se hace por correo, se verifica por la fecha del matasello. Fallo del jurado: Viernes 6 de noviembre de 2008. Los originales deberán ser enviados a: Premios de Literatura Taller de Escritores Universidad Central (TEUC) Universidad Central Departamento de Humanidades y Letras. Carrera 5 No. 21 - 38 Bogotá, D. C.
+ info: Tel.: 3423790 / 3239868, ext.312 . mireyaucentral@yahoo.es

El espía Tolkien


J.R. Tolkien.

J.R.R. Tolkien, el creador de «El señor de los anillos», se puso al servicio de los servicios de inteligencia británicos en la Segunda Guerra Mundial. Así lo revelan una serie de documentos de la época que acaba de ser desclasificados.
Tolkien, reputado profesor de literatura inglesa en Oxford, fue adiestrado junto a otros intelectuales de la época en Bletchley Park, el centro de desciframiento de códigos emplazado en Buckinghamshire. Ese grupo acabaría leyendo los hasta entonces impenetrables mensajes de Enigma, la máquina con la que los nazis pusieron en jaque a los servicios de inteligencia aliados. Un hecho que permitió salvar a Gran Bretaña de la conquista alemana.
Al parecer, el autor pasó tres días adiestrándose en el desciframiento de códigos en marzo de 1939, seis meses antes de que se produjese el estallido de la Segunda Guerra Mundial y dieciocho meses después de la publicación de «El Hobbit», el libro que acabaría dando lugar a la trilogía de «El señor de los anillos». Pero finalmente declinó trabajar a tiempo completo en esta empresa por motivos que se desconocen.
«J.R.R. Tolkien es conocido en el mundo entero por sus novelas, pero su participación en el esfuerzo bélico sorprendería a mucha gente», comenta un historiador británico en unas declaraciones recogidas por el «Daily Telegraph».

16.9.09

Seda


Silk.

Leí Seda hace poco, la excelente novela del italiano Alessandro Baricco. No deja de sorprenderme. Un relato sencillo pero limpio. Un relato corto, una novela sin mayores ambiciones, pero que adquiere una gran belleza narrativa. Anoche tuve la fortuna de ver la película que la transmiten por estos días en Cinemax. Es fiel al libro, incluso, aquella japonesa que ocasiona el giro inesperado de su protagonista, mientras leía las páginas editadas por Anagrama, me la imaginaba así: dulce, vibrante, una mujer paradisiaca. No puedo perder esta remembranza de Silk, así que dejaré un breve fragmento de la novela. Disfruten:
"Permanece así, te quiero mirar, yo te he mirado tanto pero no eras para mí, ahora eres para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate como estás, tenemos una noche para nosotros, y quiero mirarte, nunca te había visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos y acaríciate, te lo ruego, no abras los ojos si puedes, y acaríciate, son tan bellas tus manos, las he soñado tanto que ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así, sigue, te lo ruego, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti, acaríciate señor amado mío, acaricia tu sexo, te lo ruego despacio, es bella tu mano sobre tu sexo, no te detengas, me gusta mirarla y mirarte, señor amado mío, no abras los ojos, no todavía, no debes tener miedo estoy cerca de ti, ¿me oyes?, estoy aquí, puedo rozarte, y esta seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel, tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, en cierto momento sentirás el calor de mis labios, encima, no puedes saber dónde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de improviso, tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las cejas, sentirás el calor entrar en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea sobre tu sexo, apoyaré mis labios allí y los abriré bajando poco a poco, dejaré que tu sexo cierre a medias mi boca, entrando entre mis labios, y empujando mi lengua, mi saliva bajará por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro de la otra, sobre tu sexo, hasta que al final te bese en el corazón, porque te quiero, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te quiero, y con el corazón entre mis labios tú serás mío, de verdad, con mi boca en tu corazón tú serás mío, para siempre, y si no me crees abre los ojos señor amado mío y mírame, soy yo, quién podrá borrar jamás este instante que pasa, y este mi cuerpo sin más seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran, tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que resbalas debajo de mí, tomas mis flancos, me levantas, me dejas deslizar sobre tu sexo, despacio, quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote con lentitud, tus manos sobre mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz, te mueves con lentitud, pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz, mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me levanta, tus brazos que no me dejan ir, los golpes dentro de mí, es dulce violencia, veo tus ojos buscar en los míos, quieren saber hasta dónde hacerme daño, hasta donde tú quieras, señor amado mío, no hay fin, no finalizará, ¿lo ves?, nadie podrá cancelar este instante que pasa, para siempre echarás la cabeza hacia atrás, gritando, para siempre cerraré los ojos soltando las lágrimas de mis ojos, mi voz dentro de la tuya, tu violencia teniéndome apretada, ya no hay tiempo para huir ni fuerza para resistir, tenía que ser este instante, y este instante es, créeme, señor amado mío, este instante será, de ahora en adelante, será, hasta el fin."

15.9.09

Habla Phillip Roth


Phillip Roth, por Lust.

Después de leer El teatro de Sabbath, Good bye, Columbus, Elegía e Indignación, Phillip Roth ya es uno de mis escritores de referencia. Sin embargo, nos dice ahora que la mejor literatura de los últimos cincuenta años se escribe en Estados Unidos. ¿Tendrá razón? La entrevista la hizo Antonio Monda, del periódico La república:
En su casa de Upper West Side, un departamento de una elegancia ascética e inesperadamente lleno de aparatos tecnológicos. Acaba de llegar de su otra casa, en Connecticut, donde pasó el verano terminando una nueva novela, que pronto saldrá en los Estados Unidos con el título The Humbling, y a iniciar uno nuevo, que todavía no tiene nombre.

En el curso de este encuentro me explicó que siente el peso de la vejez y un vacío por los sueños traicionados y las personas que desaparecieron. Esta producción constante de libros pareciera responder antes que nada a un sentimiento de falacia, pero también es la manera orgullosa de definirse a sí mismo y de trascender a través de la creatividad la propia concepción de la existencia.

Le digo que quiero hablar de la polémica acerca del presunto aislamiento de la cultura norteamericana y él reacciona con una sonrisa estupefacta. "No logro entender cuáles son los argumentos de esta polémica", me dice moviendo de un lado a otro la cabeza. "A veces hay que preguntarse cómo es posible que se discuta una cosa así. Pero prefiero hablar de aquello sobre lo que escribo y ya verás que terminaremos incluso tocando ese tema que tanto te importa", promete.

Indignación nace de un desencanto amargo. Roth es un escritor demasiado lúcido para ceder a la debilidad de la añoranza, pero las páginas dejan traslucir un anhelo vehemente para que la vida sea un misterio doloroso. "Muchos me preguntaron por qué escribí de pronto sobre un joven", dice sin concluir la oración y enseñándome una foto que lo muestra con uniforme militar, tomada en la época de la Guerra de Corea. Es justamente el período en el que está ambientada la novela y en la foto Roth, tiene la edad del protagonista Marcus Messner.

"En los últimos tiempos escribí siempre sobre personas ancianas", cuenta mientras guarda en su lugar la foto. "Ya estaba un poco cansado. Esta vez quería contar la historia de inexperiencia y desesperación en una época que tendemos a olvidar. Yo me enrolé para aquel terrible conflicto, pero por suerte, la guerra terminó antes de que partiera.

-¿Por qué quiso contar otra vez la iniciación erótica y los conflictos en el ambiente académico?
-Me interesaba contar la represión sexual que existía antes de los años 60. Ambientar la novela en un college ofrece también otros elementos de represión y conflicto, incluso si quiero contar que como docente he tenido una experiencia interesante.

-Dudo que alguien haya osado crearle problemas.
-No quisiera comentarlo. Sólo te digo que tuve total libertad cuando decidí encaminar un curso sobre Bellow y Kafka, dos escritores analizados por contraste. Y lo mismo con respecto a los cursos de los autores franceses como Mauriac, Celine y Gide.

-En el encuentro con el decano de la universidad, usted define "indignación", como la palabra más bella del inglés.
-No es algo con lo que yo necesariamente coincida, pero sostengo que le cabe a la psicología de mi protagonista y para ese momento particular de tensión.

-Marcus es un hebreo que se encuentra en un ambiente protestante y conservador en el corazón del midwest y que se enamora de un "shiksa", una mujer bien.
-Olivia es en primer lugar una mujer hermosa, fascinante, de espíritu libre. Cuando comencé a escribir no tenía en mente que pudiera tener elementos así de dramáticos. El personaje se desarrolló junto a la novela y llegó a la desesperación.

-¿La madurez, crecer, es siempre un punto de inflexión y de ruptura?
-No soy así de categórico. Depende de cada uno, de los padres y de los hijos.

-Usted sostiene que es fundamental luchar e indignarse, pero en sus libros las experiencias acarrean también dolor.
-Indignarse es fundamental para luchar por la libertad, que es un valor irrenunciable, pero, como tal, trae consigo problemas, heridas y dolor. Sin embargo, las experiencias también conllevan placer, aunque la vida cotidiana nos enseña también lo contrario; que muchas personas no luchan para nada y parecen felices de no cambiar.

Marcus se mete en problemas cuando rechaza la posibilidad de ejercer una función religiosa, al explicar que la elección no nace del hecho que el es un judío observador, pero un ardiente ateo. ¿Es una definición que también le cabe bien a usted?
-Yo soy ateo, pero no siento la necesidad de usar el término ardiente. El joven Marcus evidentemente sí lo necesita.

-En "The Humbling", la novela que acaba de entregar, el protagonista es otra vez una persona madura.
-Es un actor teatral de 64 años que descubre que ya no sabe recitar. Es una historia sobre el drama de descubrir que ya no se tiene un talento.

-Otra historia amarga, signada por la pérdida.
-¿Querés que te diga que así veo yo la vida?

-Bastan sus primeros libros para hacer esa afirmación. ¿Puedo preguntarle ahora qué piensa sobre el aislamiento cultural de los Estados Unidos?
-Es una polémica tan ridícula que no logro ni siquiera entender. Sostengo que la literatura norteamericana de la posguerra hasta ahora es la más importante del mundo, con autores como Faulkner, Hemingway y Bellow. Y todavía hoy tenemos autores de primer orden, como Don DeLillo, E. L. Doctorow, Cynthia Ozick, Joyce Carol Oates y Toni Morrison. Me siento en compañía de colegas excelentes.

-Usted no escondió jamás su desapego respecto de las adaptaciones cinematográficas de sus libros...
-No es un secreto que no soy un entusiasta de aquello que hicieron con mis novelas. Sin embargo, quiero ser claro: sostengo que el cine es una forma de arte no inferior a la literatura, y pienso que existen películas buenas y malas, como las buenas y malas novelas. Por ejemplo, hace poco vi L'heure d'etè di Oliver Assayas que me pareció muy bella.

-Un año atrás me dijo que auspiciaba la victoria de Barack Obama. ¿Está satisfecho con este año de gobierno?
-Estoy muy satisfecho con Obama. Estoy estupefacto con aquello que está haciendo y que está intentando hacer.

¿Hay premio Círculo de Lectores?


Librería Círculo de Lectores, en Madrid.

Voy a admitirlo: estoy inscrito al Círculo de lectores, y no sabía que tenían un premio llamado con el mismo nombre. Quizá no lo sé desde que he perdido cierto interés en ellos desde que el grupo Planeta los adquirió. Ahora se ven solo libros de esoterismo, libros de niños hasta más no poder y libracos que no van a tener cabida en mi biblioteca. Sin embargo, hay unos autores que se salvan: por ejemplo, conseguí un kafka en la orilla, el libro de Murakami muy económico, tapa dura, con un buen prólogo de un inglés del cual no recuerdo su nombre, unos cuentos de Ishiguro que prometen, otros de poe, también tapa dura.... lamentablemente, se cuentan con los dedos de una sola mano. El caso es lo del premio...La info en el periódico ABC:
Aunque ya había hecho un par de esbozos narrativos, un buen día, Carla Montero Manglano (Madrid, 1973) se hizo eco de las palabras de Umberto, también Eco y valga la redundancia, acerca de lo que es un best-seller, «una especie de cóctel de acción, sexo, un poco de misterio y aventura. Y todo muy bien mezclado». Carla Montero, hasta entonces, no se había presentado ni a un concurso de la radio, pero se dijo, «si esta es la fórmula, vamos a probar». Con las lecciones de Conan Doyle, Agatha Christie y Wilkie Collins bien aprendidas, probó, vaya que si probó, y con tanto acierto que la novela que escribió, «Una dama en juego», ha obtenido el II Premio de Novela Círculo de Lectores, elegida por más de 3.700 socios del Círculo entre un total de 177 obras presentadas.
Licenciada en Derecho, diplomada en Administración de Empresas y madre de cuatro hijos, reconoce que saca tiempo para escribir «robándole horas al sueño por la noche, a la hora de la siesta», y se congratula del hecho de que el galardón lo otorguen los lectores: «Creo que es un jurado de un tipo muy diferente a los habituales y me resultó muy atractivo, y ha sido decisivo para que me presentara».
«Una dama en juego» está ambientada en la Europa inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial, tiene curiosísimos personajes secundarios (bueno, más bien son cameos) como la coca-cola y la aspirina, y, según su autora, no nace predestinada exclusivamente para el público femenino. «No, no es literatura femenina –explica Montero-. Femenina es la mano que la ha escrito y la protagonista, pero nada más». Carla Montero practica yoga («soy más adicta que experta»), y le apasionan también las culturas orientales, especialmente la hindú, muy presente en su obra. Incluso, una actriz hindú, la impactante y bellísima Freida Pinto, la actriz de «Slumdog millonaire», es el rostro con el que se imagina a Isabel de Alsasúa (la protagonista principal de la novela) si su narración fuera llevada al cine. «Que hicieran una película sobre mi libro sería la guinda a todo lo que estoy viviendo. De hecho, al escribir, casi veo y describo fotogramas». «Una dama en juego» parece albergar todos los ingredientes para ser un best-seller, uno de los títulos de la temporada, aunque aún no haya pasado (tiempo al tiempo) pasar la prueba del algodón del maestro Umberto Eco.

14.9.09

Tusquets publica Los Almuerzos, de Evelio Rosero


El bogotano Evelio Rosero.

Como no. Después de ganar el prestigioso premio The independent, Tusquets publica una segunda novela de Evelio Rosero en su sello: Los almuerzos. Nos lo dice la crítica Lolita Bosch:
Evelio Rosero (Bogotá, 1958) es un escritor excelente. Vaya por delante esta evidencia. Tiene algo persuasivo verdaderamente deslumbrante. No sólo en el sentido general de sus textos, sino en las palabras concretas, en lo pequeño: lo preciso. Algo embaucador pero no falso que logra convertir un texto en un cedazo capaz de filtrarlo todo como si lo purificara. Hasta ceñirse, estrictamente, en lo esencial. Hasta convertir las palabras en objetos verdaderos, íntimos. Casi masticables.

Ésta es su capacidad inmensa. Su talento.

Lo consiguió magistralmente con Los ejércitos (Tusquets, 2007), una novela perfecta que ganó el Premio Tusquets en 2007 y el Independent Foreign Fiction Prize en Londres en 2009. Una narración sobre la aparición inesperada de la violencia en la vida de un viejo que trastoca su delimitado contexto hasta enrarecerlo tanto que el viejo parece incapaz de reconocerse en él.

Y ahora, dos años después, Evelio Rosero regresa con Los almuerzos, que había sido publicada en 2001 por la Universidad de Antioquia y que cuenta un episodio en la vida de Tancredo: un jorobado que vive en una parroquia aparentemente inocua y bondadosa, de rutinaria simpleza, pero que en realidad esconde una extrañeza oculta e inesperada que el lector va descubriendo y en la que se va adentrando a medida que avanza la novela. Un libro que sucede en un corto espacio de tiempo y con pocos personajes. Casi una obra de teatro de enredos en la que "las tres Lilias, el sacristán Machado, su ahijada Sabina Cruz y él, acólito, él, Tancredo, él jorobado" ven de qué modo todo se precipita y cambia radicalmente. Igual que sucederá, años después, en Los ejércitos, donde el mundo del viejo desaparece en un corto espacio de tiempo.

Y sin embargo en Los almuerzos, Evelio Rosero crea un mundo que el lector debe observar desde afuera porque no necesita de él. Un mundo construido con la meticulosidad que le es propia al autor, igual de pulcro en su escritura, pero más cerrado en sí mismo. Más terminado. Y, tal vez por eso, menos obsesivo.

Un mundo que podría no necesitar al lector.

Quizás se deba al entorno religioso en el que todo sucede y a los extraños personajes que lo habitan, que convierten el entorno de la novela en un mundo voluntariosamente enrarecido. Un lugar que no podría ser el nuestro. No un contexto que se va enrareciendo a medida que la violencia lo invade, por poner como ejemplo lo que sucede en Los ejércitos. No un entorno capaz de engullirnos. Sino un mundo que el lector descubre hecho, terminado. Y que, precisamente por eso, tiene su puerta de entrada cerrada.

Una novela que podemos mirar y reseguir, pero sin construirla. Y aun así: una novela necesaria. Porque el depurado estilo y la pulcra escritura de Evelio Rosero resultan, en verdad, inolvidables.




Nocturnos, de Ishiguro


Kazuo Ishiguro.

Siempre hay que acatar las recomendaciones de Rodrigo Fresán: pocas veces, por decirlo menos, se equivoca en sus apreciaciones en crítica de libros. A leer Nocturnos, de Kazuo Ishiguro. Dice Fresán:

La despiadada y muy graciosa columna de crítica/autopsia literaria The Digested Read –firmada por Jim Crace en The Guardian– ha sido particularmente cruel con Nocturnes de Kazuo Ishiguro. Allí, Crace muestra al autor nacido en Nagasaki, 1954, dispuesto a cambiar de dirección y estilo y pidiéndole ayuda a... Jeffrey Archer.

De lo que se ríe Crace –lo que critica Crace– es el estilo engañosamente sencillo y líquidamente escurridizo de Ishiguro definiendo una de las obras más extrañas y ambiguas de los últimos tiempos.

A saber: Ishiguro comenzó con dos novelas conveniente y rigurosamente “japonesas” (Pálida luz de las colinas de 1982) y (Un artista del mundo flotante de 1986), se consagró planetariamente con la novela very british Los restos del día (de 1989 y “registro” en el que su contemporáneo Ian McEwan ofrecería la también muy exitosa Expiación), desconcertó a todos con la en principio infravalorada y ahora admirada novela centroeuropea-vanguardista Los inconsolables (1995), mezcló un poco de todo lo anterior en el policial-freak Cuando fuimos huérfanos (2000) y volvió a maravillar y causar cierto pasmo con el thriller bio/sci-fi à la Ira Levin Nunca me abandones (2005). Todos y cada uno de ellos escritos, como siempre, con una prosa límpida, funcional y que más de uno no vacilaría en definir como “perfecta” y más de otro como “aséptica”, recordando a la de otro escritor en inglés raro y de radiaciones orientales: J. G. Ballard.

Prosa y sorpresa reinciden en Nocturnes –subtitulado “Cinco historias de música y anochecer”, concebido por el autor como un todo y no simplemente como una reunión de textos dispersos– donde, con la elegancia que lo caracteriza, Ishiguro propone cinco relatos sutilmente conectados por una melodiosa oscuridad y donde se repiten motivos y variaciones como si respondieran a un aria que está fuera del libro, en el lector.

El primero de los relatos –“Crooner”– narra la aventura de una serenata en góndola que une a un guitarrista de bar a la leyenda crepuscular de un viejo Sinatra de segunda dispuesto a regalarle a su amada un puñado de oldies y standarts de despedida.

“Come Rain or Come Shine” es casi un episodio de Friends o algo por el estilo: frenético ritmo de sitcom para los equívocos danzarines entre tres amigos de toda la vida que, de algún modo, comprenden que lo mejor sería ya no verse porque no pueden verse más.

“Malvern Hills” narra el retorno a la casita de los viejos y hermana de un frustrado rocker que no consiguió ser descubierto por las luces londinenses. Allí, en el campo, este joven vencido y amargado experimentará una epifanía bucólico/redentora en lo que casi casi puede leerse como una de esas melancólicas odas que Ray Davies escribió para The Kinks Are The Village Green Preservation Society.

“Nocturnes” nos reúne con la ahora ex mujer del viejo galán de “Crooner” y, otra vez, hay aquí mucho de splastick en la odisea insomne y hotelera de un joven y talentoso jazzman que se resigna a pasar por una cirugía plástica facial para poder triunfar.


El padre


Iván Thays.

Un cuento-crónica-ensayo-opinión-artículo del escritor peruano Iván Thays acerca de aquel hombre enigmático: el padre.
Mi padre está internado. Duerme. Ha tenido una isquemia cerebral y luego le han detectado un cáncer al colon que tuvieron que operar dos veces. Está internado en el Hospital del Empleado porque eso es lo que ha sido toda su vida, un empleado. Durante el evento Bogotá 39 nos preguntaron frecuentemente sobre nuestra relación con los autores del boom narrativo, nuestros padres literarios. Lo que opino de ellos es lo mismo que opino sobre mi padre: los admiro aunque sostuvieron ideas, escribieron libros y tuvieron preocupaciones que no comparto y que siento completamente ajenas e incluso envejecidas. Veo a mi padre vulnerable en esa cama de hospital y pienso en su vida. Y ahora que soy también padre no puedo dejar de pensar en lo complicado que debe haber sido para él, como ahora para mí, no sólo pagar cuentas sino compartir conmigo el amor, la educación, la enseñanza, el tiempo libre. Pienso en lo complicado que debe haber sido, también, escritor latinoamericano en una época en que ese artefacto no existía en el mundo. Mi padre me dejó una enseñanza de perseverancia; mis padres literarios también.

¿Qué me ha heredado mi padre? ¿Qué he heredado de los autores del boom? No un camino para transitar ni una alta vara de excelencia que debe ser superada, como podrían pensar algunos, sino la evidencia de que los compromisos se deben asumir, las batallas se deben pelear y que nada es fácil nunca, para nadie, en ninguna época, en ninguna parte. Antes de la enfermedad de mi padre, por coincidencia -aunque las coincidencias no existen- estuve leyendo libros sobre padres e hijos. El de Martin Amis y su padre, el de Philip Roth y su padre, el de Hanif Kureishi y su padre. También leí hace poco, por segunda vez, El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince. A diferencia de los libros de Amis, de Kureishi o de Roth, en el de Abad no parece haber un arreglo de cuentas sino, al contrario, rendida admiración por aquel padre que le enseñó que la felicidad y el amor son no sólo ingredientes para una receta familiar sino una medicina social y preventiva contra la violencia. Sin embargo, incluso en ese relato tan entrañable de amor filial ocurre el parricidio inevitable: el hijo debe esperar la muerte del padre para entrar en su propia vida. Antes del asesinato del padre, el narrador se presenta como un joven fallido, incapaz de domesticar la velocidad de un auto o su propia vida de padre joven sin trabajo. Luego de la muerte y del exilio, el retorno a Colombia lo convierte en el escritor extraordinario que ahora es y que su padre supo prever.

El cuento más hermoso, más justo, que he leído sobre la relación padres e hijos es uno de Julio Ramón Ribeyro llamado Las botellas y los hombres. En él, un padre que abandonó a su hijo de pequeño va a buscarlo a su trabajo cuando éste es mayor. El hijo es ahora un joven casi adulto, dedicado a enseñar tenis en un club donde empezó como recogedor de pelotas extraviadas. A pesar de que aún guarda rencor por el padre ausente, y siente asco y lástima por las fachas de alcohólico y vagabundo del padre, decide invitarlo a beber unas copas con sus amigos y luego prestarle un poco de dinero. ¿Por qué lo llevó a ese bar? Quizá tenía la secreta intención de ver cómo su padre lo admiraba y lo necesitaba. Quizá sólo quería recuperar a su padre. Sin embargo, el hombre menoscabado que se le acercó tras las rejas del club una vez dentro del bar y movido por el alcohol asume su verdadera personalidad, aquella que la alejó de su familia. Ahora es un hombre agresivo, ingenioso, parlanchín, seguro de sí mismo, machista. Y en el colmo de su cinismo, olvidando que está siendo invitado por aquel hijo educado por la mujer que él abandonó, se atrevió incluso a ofender a la madre del muchacho. Eso colmó el vaso y los resentimientos salieron a flote. Luego de una discusión, decidieron terminar la pelea a golpes. Los dos caminan hacia un callejón detrás del bar, en silencio. Se internan en la oscuridad, se distancian, se quitan los sacos y muestran los puños. Ahí tenemos la imagen simbólica fotografiada: padre e hijo a punto de representar con los puños aquella pelea antiquísima, la pelea tribal por el poder. Sin embargo, el padre está tan borracho que ante el primer golpe tropieza y cae. No se levanta más. El hijo entonces hace algo admirable por su complejidad, por su dramatismo, por su capacidad de resumirlo todo en un gesto: al ver a su padre vencido finalmente, se saca un anillo de rubí y se lo pone en el dedo. Y para evitar que se lo roben, para cuidar la joya y cuidar a su padre, le da vuelta a la piedra.

Mi padre ha despertado, me mira con ojos húmedos e intenta hablar. Es el dolor de la enfermedad y, al mismo tiempo, está conmovido de verme al pie de su cama. Ambos sabemos que hemos peleado nuestras batallas muchas veces en aquel callejón oscuro y muchas veces ha sido él quien ha debido levantarme, aunque también he tenido mis triunfos. Discutir con mi padre o leer a los autores del boom con el rabillo del ojo, da lo mismo, son cosas normales, cosas de botellas y hombres diría Ribeyro. Pero ahora es diferente. Mi padre respira agitado, tiene miedo de morir. Entiende que ahora soy yo el que lo cuida, como antes era él quien velaba mi sueño de niño enfermizo. Los dos lo hemos comprendido. Sonríe y le sonrío. Es como dar vuelta a un anillo para esconder un rubí. O como leer a los 40 años una novela de Vargas Llosa, de Carlos Fuentes, de García Márquez o de Julio Cortázar con una nueva mirada. La mirada de la distancia, pero también del agradecimiento.

Palabras para un editor


Chus Visor.

El director de cine y guinista español Javier Rioyo nos habla sobre el oficio de edición, sobretodo del reconocido Chus Visor, "enemigo público" de, entre otros, Harold Alvarado Tenorio:

Hoy el editor, librero y atlético Chus Visor recibe un premio, homenaje o algo así, en la península de la Magdalena, en la Menéndez Pelayo. Ese lugar de Santander dónde durante República comenzaron los cursos de verano, que desde hace tiempo son la cara más saludable y envidiable de la universidad española. Hoy muchos amigos allí estarán "chusvisoreando". Yo no puedo. Me desquito, pero no me conformo, con estas palabras para Chus.

He tenido la suerte de chusvisorear bastantes tardes, algunas mañanas y muchas noches. Pienso seguir haciéndolo mientras la mano que mece nuestros vasos nos siga respondiendo. Me gusta chusvisorear, incluso sin beber. Hemos pasado la prueba de la amistad, hemos sabido chusvisorear en sobriedad y abstinencia. Y aquí seguimos. Así que pasen cuatro décadas. Tan contentos, tan cabreados, tan prosaicos, tan civiles, tan poéticos y tan resistentes. Al principio no fue fácil. Tuvimos que superar temporadas en infiernos varios. Y contra todo pronóstico vencimos. Hemos supervivido a dictaduras, dictablandas, incluso a algunos presidentes de gobiernos que presumían de leer poesía. No sólo los de festejos en El Escorial, también a otros que siempre parecen estar en Babia. Y es que muchas veces chusvisoreando nos entran ganas de decir: "A este le va a votar su puta madre...y yo".

Pero no nos apartemos del camino poético, que se note nuestra experiencia. Volvamos a Chus y su amistad. Su presencia, sus risas, sus silencios, sus cantes, su memoria me recuerda a aquello que decían de Federico García Lorca. Cuando estamos con Chus no hace ni frío, ni calor, ni Federico, hace Chusvisor. Me gusta ese clima. Me gusta chusvisorear varias veces por semana. Ahora, con esto de las lejanías vacacionales, le echamos de menos. Aunque para espantar ausencias algunas tardes nos escapamos al chiringuito de Amelia, a pie de la playa de Lapamán y, cuando se han ido los bañistas, un poco antes de ponerse el sol nos tomamos una Larios en compañía. Esa ginebra es la magdalena de Proust de los auténticos chusvisoreadores.

Las amistades no se compran en el mercado, ni juegan en la bolsa ni te tocan en una tómbola. Las amistades que merecen la pena te tienen que encontrar trabajando. Son un azar que requiere estar atentos, tener cierto olfato, no huir del riesgo y saber subirse en marcha a ese tren sin destino definido, un viaje inconcreto, esa feliz rareza que representa tener un amigo. La mayoría de las veces, como los sonetos, se nos escapan volando. Tuvimos suerte, supimos tomar el expreso chusvisor en la estación adecuada. La cosa empezó con un tipo duro llamado Jesús García Sánchez, después, y para siempre, simplemente Chus, que nos mantenía a distancia y en guardia, con esa manera de estar a la defensiva, de su continua pelea contra la estupidez, una aptitud muy suya que sólo se consigue con una sabia dosificación y una peculiar mezcla de boxeador descuidado y poeta atrabiliario. Tres virtudes que acompañan al personaje más allá que nunca se haya puesto guantes, ni escrito un poema ni sea atrabiliario. Pero tiene la esencia de esa mezcla de boxeador lírico y de pegador sentimental Nunca fue de simpático de librería, ni de amable vendedor en su caseta de Feria, ni de editor pelotilla, siempre le dio por pertenecer a unos raros, excéntricos, extravagantes, extravagarios tipos que permanecen empeñados a decir lo que piensan. Aunque circulen por la dirección contraria del pensamiento mayoritario. Sigue siendo un batallador pacífico contra el pensamiento único. Desde que nos conocemos mantiene una insólita forma de ser él mismo. No importa si está solo o rodeado de amigos, si está serio o sonriendo, es el dueño de una manera peculiar de estar en el mundo chusvisoreando.

Uno ya le tenía respeto y agradecimiento desde Rimbaud. Antes de Char, Joyce, Montale, Gramci, Pasolini, antes de todos aquellos libros que desde su negro exterior ayudaron a nuestros deseos de iluminaciones. El responsable de esa editorial que nos inoculó la poesía abierta, el librero que nos ayudó a encontrar lo que aún no sabíamos que buscábamos, ese chico listo de barrio, ese atlético por la gracia de los sin dios, este amigo sin realeza, con Madrid y repúblicas, con sed y cervezas, con coros y de solista, entre poetas y pelotas, ese mal cantante por todas las plazas y en cualquier barra, ese chino tan chamberilero, tierno con geta de duro, sentimental al que no le avergüenza mostrar en público lágrimas de amistad, el hombre menos cursi de un mundo de cursis, el amigo de tantas experiencias, el que supo llegar a los lugares propicios para la poesía, el dueño del club de los chusvisores, ese tipo es nuestro compañero de barra, compañero, que ya está en edad de celebraciones, de aniversarios, de abuelez, de premios y de estudios. Es un animal exótico, una cosa sin plumas, un mirón que da tabaco, un poeta sin poemas, un amigo sin gilipolleces. Presidente de la república de los chusvisores.