17.6.09

Harry Potter, ¿Un plagio?


Un poco despeinada quedó Rowling con la noticia.

En 1997, el año en que J.K. Rowling publicó el primer volumen de su saga sobre Harry Potter con una tirada de mil ejemplares, Adrian Jacobs, un ignoto escritor y empresario, fallecía sin un centavo encima en un asilo para ancianos de Londres. No se conocían pero los dos compartían el gusto por los relatos sobre magos. Once años después, Rowling lleva vendidos 400 millones de ejemplares de su serie sobre un aprendiz de mago y los herederos de Jacobs la demandan por 500 millones de libras (unos 817 millones de dólares) por un supuesto plagio.

La demanda fue hecha esta semana en un tribunal de Londres. Reclaman que varios elementos de la trama de La tierra lívida, el primer volúmen de The adventures of Willy the Wizard (Las aventuras de Willy el mago), que Jacobs publicó en 1987, fueron plagiados por Rowling en el cuarto volumen de su saga, Harry Potter y el cáliz de fuego (2000). La editorial británica Bloomsbury, donde apareció toda la saga de Potter, negó tajantemente la acusación en un comunicado. "Willy the Wizard es un pequeño libro de 36 páginas y de poca sustancia que tuvo una distribución muy limitada. El personaje central de Willy the Wizard no es un joven mago y la historia no se desarrolla en una escuela de magos", aclararon en un comunicado donde cuentan que el hijo de Jacobs ya presentó otra denuncia, en 2004, pero esta no prosperó porque no pudo citar extractos del libro que confirmaran el plagio.

Según cuenta la página de Internet donde se pueden leer algunos fragmentos de sus historias, Jacobs fue un contador y abogado inglés que hizo una importante fortuna en la bolsa, la perdió y acabó muriendo en un hospital de caridad a los sesenta años. Cuando se reunía con amigos, entretenía a los hijos contándoles una serie de historias que publicaría en 1987 como The adventures of Willy the Wizard.

En rigor, la acusación de plagio no se basa en pasajes sino en elementos comunes a ambas tramas: algunos son ideas generales como que los magos viajen en tren y que exista una prisión para magos; otro, el punto central del reclamo, es que tanto en el libro de Jacobs como en el cuarto volúmen de Harry Potter los protagonistas participan de un concurso de magia, en ambos los personajes deben averiguar el objetivo del concurso y en ambos el objetivo es liberar a unos humanos secuestrados por criaturas semihumanas. Además, tanto Harry como Willy lo logran cuando quedan atrapados dentro de un baño. La acusación también recuerda que Jacobs le envió su manuscrito al agente literario Christopher Little, quien doce años más tarde se convertiría en el agente de J.K. Rowling.

Los herederos de Jacobs reclaman una indemnización de 500 millones de libras y que se retire Harry Potter y el cáliz de fuego de circulación. Desde Bloomsbury contratacan diciendo que "Rowling nunca había escuchado, visto o leído nada acerca del libro Willy the Wizard hasta que los herederos presentaron por primera vez la demanda, en 2004".

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